La Pereda, a contrarreloj: Asturias acelera para salvar el proyecto energético clave para las cuencas mineras

La Pereda, a contrarreloj: Asturias acelera para salvar el proyecto energético clave para las cuencas mineras

El Gobierno negocia con Hunosa, la Sepi y los sindicatos en una semana decisiva para desbloquear la transformación de la térmica

El futuro de La Pereda entra en su fase más crítica. El Gobierno de Asturias ha intensificado las gestiones para sacar adelante la transformación de la histórica central térmica, un proyecto considerado estratégico para las cuencas mineras y que ahora mismo depende de superar trámites clave antes de finales de marzo.

El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha trasladado este jueves a los sindicatos mineros que el Ejecutivo autonómico está trabajando “al máximo nivel” junto a Hunosa y la Sepi para que el proyecto “sea una realidad”, pero también para garantizar que cumple con las exigencias legales marcadas por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias.

Una cuenta atrás que marca el futuro del proyecto

El calendario aprieta. El próximo 27 de marzo es la fecha límite para completar uno de los pasos más importantes: la autorización de construcción, imprescindible para que el proyecto siga adelante dentro de los plazos fijados por el Ministerio para la Transición Justa.

Sin ese trámite, el desarrollo de La Pereda quedaría en el aire.

Durante la reunión, el consejero dejó claro que este es ahora mismo el foco principal del Gobierno:

cumplir los hitos administrativos para evitar que el proyecto descarrile en su momento más delicado.

Reunión clave con los sindicatos mineros

El encuentro ha reunido a los principales actores del sector. Por parte sindical, han participado representantes del SOMA-FITAG-UGT y de la Federación de Industria de CCOO, encabezados por sus secretarios generales, José Luis Alperi e Ignacio Requena.

También han estado presentes responsables del Ejecutivo autonómico, como el viceconsejero de Industria, Juan Carlos Campo, y el director general de Energía y Minería, Javier Cueli.

Sobre la mesa, un objetivo común: garantizar la viabilidad del proyecto y su impacto en el empleo y la actividad industrial de las cuencas.

Un proyecto bajo presión judicial y administrativa

La transformación de La Pereda no solo es una cuestión técnica o industrial. También está condicionada por la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que obliga a adaptar el proyecto a determinados requisitos.

Esto añade un nivel extra de complejidad a una operación que ya de por sí es estratégica y sensible.

El Gobierno trabaja, por tanto, en un doble frente:

  • Asegurar la viabilidad técnica y económica

  • Cumplir estrictamente con el marco legal

Próxima parada: reunión definitiva con Hunosa y la Sepi

Una vez cerrada la hoja de ruta entre todos los actores implicados, el Ejecutivo convocará una reunión conjunta con Hunosa y la Sepi, donde se definirá el siguiente paso del proyecto.

Ese encuentro será clave para despejar incógnitas y confirmar si La Pereda logra avanzar o se queda atascada en el laberinto administrativo.

Mucho más que una central: empleo, transición y futuro

Lo que está en juego va más allá de una instalación energética. La Pereda representa:

  • El futuro industrial de las cuencas mineras

  • La transición energética en Asturias

  • La continuidad de empleo en una zona especialmente sensible

Por eso, cada paso cuenta.

Y ahora mismo, el proyecto se mueve en un equilibrio delicado:
entre la oportunidad de reinventarse… y el riesgo real de quedarse en el camino.

Dejar un comentario

captcha