Más de 20 horas de negociación al límite desembocan en un pacto que ahora deberán aprobar los trabajadores y que incluye subidas salariales, reducción de jornada y dietas más altas
Asturias ha vivido una de esas noches en las que la industria regional se juega mucho más que un convenio. Tras más de veinte horas de negociación ininterrumpida, patronal y sindicatos han alcanzado un principio de acuerdo para el convenio de las empresas auxiliares del metal, un sector clave para el funcionamiento de grandes plantas industriales del Principado.
La reunión, celebrada en la sede del Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC), se prolongó desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada. El resultado es un preacuerdo que podría poner fin a tres días de huelga que han tensado al máximo el pulso entre empresas y trabajadores y que empezaba a generar inquietud en el corazón industrial asturiano.
El pacto, sin embargo, no está cerrado del todo. Ahora deberá ser sometido a votación en las asambleas de trabajadores, que tendrán la última palabra sobre si se desconvocan definitivamente los paros.
El acuerdo que ha desbloqueado el conflicto
El documento pactado incluye una subida salarial acumulada del 9,6 % hasta 2028, aplicada de forma progresiva y con revisión anual vinculada al IPC para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
También contempla una reducción de la jornada laboral en ocho horas a partir de 2027, situando el cómputo anual de trabajo en uno de los niveles más bajos dentro del sector del metal.
Otro de los puntos que más debate había generado en la negociación es el de las dietas. El acuerdo establece una subida progresiva hasta alcanzar los 70 euros diarios en 2028, frente a los importes actuales.
El preacuerdo incorpora además varias mejoras laborales:
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Paga de firma del convenio de 100 euros brutos al finalizar el periodo de vigencia.
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Dos días compensatorios adicionales en 2026, con regularización completa al año siguiente.
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Posibilidad de utilizar las 16 horas anuales de asistencia al médico de familia para acompañar a familiares de primer grado o hijos menores de edad.
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Mantenimiento del fondo asistencial del sector, financiado con aportaciones de entre el 0,5 % y el 1 %.
Tres días de huelga que sacudieron la industria
El conflicto había estallado esta semana después de meses de negociaciones sin avances entre Femetal y los sindicatos.
La huelga, convocada en el sector auxiliar del metal, ha tenido un seguimiento muy elevado según los sindicatos y ha provocado bloqueos y protestas en varios puntos industriales del Principado.
Las empresas auxiliares son piezas fundamentales en el engranaje de grandes industrias como ArcelorMittal, que dependen de estos trabajadores para tareas de mantenimiento, montaje y servicios técnicos.
Durante los paros, la multinacional siderúrgica llegó a advertir de la gravedad de la situación y pidió públicamente una solución rápida al conflicto, ante el riesgo de retrasos en trabajos industriales urgentes.
Los servicios mínimos permitieron mantener activos algunos procesos clave, como el horno alto A y las baterías de cok, pero otras áreas productivas se vieron afectadas y comenzaron a acumular retrasos.
Ahora decide la plantilla
El acuerdo alcanzado de madrugada rebaja de forma notable la tensión, pero el desenlace final dependerá de lo que decidan los trabajadores en las próximas horas.
Si las asambleas ratifican el texto, Asturias habrá logrado desactivar uno de los conflictos laborales más delicados del momento, justo cuando la industria regional atraviesa una etapa marcada por inversiones estratégicas y enormes retos de competitividad.
En caso contrario, el pulso podría reanudarse con una intensidad aún mayor.
De momento, tras una noche interminable de negociación, la huelga del metal asturiano está más cerca que nunca de llegar a su fin.
