Seis años después del inicio de la pandemia que cambió el rumbo del mundo, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se convirtió esta mañana en un espacio de memoria y reflexión. Allí, en el acto institucional del Día de la Memoria de las Víctimas del Coronavirus, el presidente del Principado, Adrián Barbón, lanzó un mensaje con doble dirección: recordar a quienes perdieron la vida y defender con firmeza el papel del sistema sanitario público.
En un discurso cargado de simbolismo, Barbón quiso poner en primer plano a quienes estuvieron en primera línea durante aquellos meses dramáticos: médicos, enfermeras, técnicos y personal sanitario que, según sus palabras, “cada día intentan salvar vidas”.
“Si algo representa el personal sanitario es precisamente eso: la voluntad de salvar vidas. Por eso quiero clamar aquí por la paz. Porque la paz es siempre el mejor camino para proteger a las personas”, afirmó el presidente asturiano ante profesionales de la salud, representantes institucionales y familiares de víctimas.
Un homenaje marcado por el recuerdo de la primera víctima
Durante el acto se recordó especialmente a Avelino Uña, el salesiano fallecido el 11 de marzo de 2020 que se convirtió en la primera víctima mortal del coronavirus en Asturias. Aquel día, recordó Barbón, supuso un punto de inflexión que marcaría el comienzo de una crisis sanitaria sin precedentes.
“Aquella muerte marcó un antes y un después. Fue el inicio de una etapa durísima para nuestra sociedad”, señaló el presidente, quien insistió en que la memoria de la pandemia debe servir para reforzar el compromiso colectivo frente a futuras emergencias sanitarias.
Barbón advirtió de que el mundo actual es cada vez más imprevisible y cambiante, por lo que las administraciones públicas deben prepararse para nuevos desafíos sanitarios. “De aquella pandemia tienen que nacer valores y compromisos que nos permitan afrontar las que vendrán”, subrayó.
Asturias y la batalla por cada vida
El presidente también quiso reivindicar el papel de Asturias durante los momentos más críticos del coronavirus. Según recordó, el sistema sanitario regional respondió con medidas extraordinarias que permitieron sostener la atención sanitaria en un escenario de enorme presión.
Entre las actuaciones más relevantes destacó:
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La medicalización de residencias de mayores, una decisión clave para proteger a uno de los colectivos más vulnerables.
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El refuerzo de la atención primaria, que asumió un papel fundamental en el seguimiento de pacientes y en la detección de contagios.
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El esfuerzo de los hospitales asturianos, convertidos —según sus palabras— en “la vanguardia de la batalla contra el virus”.
“Aquí se luchó por cada vida”, aseguró Barbón, insistiendo en que el trabajo coordinado de profesionales sanitarios, servicios públicos y sociedad permitió afrontar uno de los episodios más difíciles de la historia reciente de la comunidad.
Más inversión para el futuro de la sanidad pública
El acto también sirvió para abrir una reflexión sobre el futuro del sistema sanitario. Barbón defendió que invertir en sanidad no es un gasto, sino una inversión directa en la protección de la ciudadanía.
Asturias ya figura entre las comunidades autónomas con mayor gasto sanitario por habitante, pero el presidente consideró que el esfuerzo debe continuar.
“El sistema sanitario necesita más inversión, más profesionales y más formación para las nuevas generaciones de médicos, enfermeras y personal sanitario”, afirmó.
En su opinión, reforzar el sistema público de salud es la mejor garantía para afrontar crisis sanitarias futuras y mantener la calidad asistencial en una comunidad especialmente envejecida como la asturiana.
Memoria, reconocimiento y compromiso
El homenaje celebrado en el HUCA se desarrolló en un ambiente de recogimiento, con palabras de recuerdo para las miles de personas fallecidas durante la pandemia y para quienes trabajaron sin descanso durante los momentos más duros.
Más allá del recuerdo, el mensaje que se quiso transmitir fue claro: la memoria de la pandemia debe servir para fortalecer el sistema sanitario y para reconocer el esfuerzo de quienes siguen sosteniéndolo cada día.
“Tenemos que aprender de lo vivido y estar preparados”, concluyó Barbón. “Porque invertir en salud, en definitiva, es invertir en salvar vidas”.
