El pequeño bar de Gijón que se ha convertido en templo del vino en España: el Rías Bajas de Felipe Ferreiro

El pequeño bar de Gijón que se ha convertido en templo del vino en España: el Rías Bajas de Felipe Ferreiro

A simple vista parece un bar de barrio más. Nada de decoración sofisticada, ni grandes carteles anunciando vinos exclusivos, ni ambiente de vinoteca elegante. Pero detrás de esa apariencia humilde se esconde uno de los lugares más fascinantes del panorama enológico español.

Se llama Rías Bajas, está en Gijón, y su propietario, Felipe Ferreiro, ha convertido este pequeño establecimiento en una auténtica referencia para los amantes del vino.

Hasta el punto de que divulgadores y expertos del sector lo consideran uno de los mejores lugares de España para beber vino por copas.

El bar donde se habla de vino durante horas

En un vídeo que está circulando por redes sociales, el divulgador del vino Santi Rivas resume el fenómeno con una frase que ya se ha convertido casi en un lema:

“Si algún día no me encontráis, buscadme en Gijón. Probablemente estaré en el Rías Bajas hablando de vino.”

La escena que describe no es exagerada. En este bar gijonés, situado en el barrio de El Llano, la conversación sobre vino forma parte del ambiente del local.

Felipe Ferreiro, su propietario, es conocido por su capacidad para recomendar vinos y por la enorme bodega que ha ido construyendo con los años.

Pero lo hace de una manera muy distinta a la de las vinotecas tradicionales.

Aquí el vino no se explica con solemnidad ni con tecnicismos, sino en una conversación directa con el cliente.

Una bodega extraordinaria escondida en un bar de barrio

Lo que hace especial al Rías Bajas es su filosofía.

Mientras muchos locales trabajan con cartas cerradas, Ferreiro prefiere abrir botellas y ofrecer vinos por copa, permitiendo que los clientes prueben etiquetas que normalmente solo se encuentran en restaurantes de alta gama.

En sus estanterías conviven:

  • grandes vinos franceses

  • referencias italianas

  • vinos alemanes

  • pequeñas bodegas españolas

  • botellas difíciles de encontrar incluso en tiendas especializadas

Y todo ello dentro de un bar que mantiene el ambiente sencillo de un chigre.

El boca a boca que lo convirtió en referencia

Durante años el Rías Bajas fue un secreto conocido solo por un pequeño círculo de aficionados al vino.

Pero poco a poco empezó a aparecer en conversaciones entre sumilleres, críticos gastronómicos y periodistas especializados.

El boca a boca hizo el resto.

Hoy el local recibe visitas de aficionados al vino que llegan a Gijón sabiendo exactamente a dónde quieren ir.

Una mezcla única de chigre y wine bar

El éxito del Rías Bajas tiene algo de paradoja.

Mientras muchas ciudades intentan crear wine bars sofisticados, Felipe Ferreiro ha hecho lo contrario: mantener la esencia de bar popular mientras ofrece vinos de primer nivel.

El resultado es un lugar donde pueden convivir sin problema:

  • parroquianos tomando sidra

  • aficionados al vino probando un borgoña

  • conversaciones improvisadas sobre viticultura

Una mezcla que refleja muy bien la personalidad gastronómica de Gijón.

Asturias también entra en el mapa del vino

Durante décadas Asturias ha sido identificada casi exclusivamente con la sidra.

Sin embargo, espacios como el Rías Bajas demuestran que la cultura del vino también está creciendo con fuerza en la región.

Y lo está haciendo de una forma muy asturiana: sin perder el ambiente de bar de siempre.

Por eso muchos aficionados lo consideran ya un lugar especial.

Un bar pequeño, sin pretensiones aparentes… que ha terminado convirtiéndose en uno de los templos del vino del norte de España.

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