El asturiano que conquistó Hollywood: la increíble historia de Gil Parrondo, el hombre que ganó dos Óscar seguidos

El asturiano que conquistó Hollywood: la increíble historia de Gil Parrondo, el hombre que ganó dos Óscar seguidos

Hay asturianos que han dejado huella en el mundo. Y luego está Gil Parrondo, el hombre que literalmente ayudó a construir algunos de los escenarios más espectaculares de la historia del cine… y que logró una hazaña que muy pocos artistas han conseguido: ganar dos premios Óscar consecutivos en Hollywood.

Lo sorprendente es que, fuera del mundo del cine, su nombre sigue siendo relativamente desconocido para el gran público.

Sin embargo, su talento transformó algunas de las grandes superproducciones del siglo XX.

De Luarca a Hollywood

Gil Parrondo nació en Luarca en 1921, en una Asturias que poco tenía que ver con los grandes estudios cinematográficos del mundo. Sin embargo, desde muy joven mostró interés por el arte y la arquitectura, una combinación que terminaría definiendo su carrera.

Tras estudiar arquitectura y bellas artes en Madrid, comenzó a trabajar en el mundo del cine en los años cuarenta, en plena edad de oro de los rodajes internacionales en España.

Aquella etapa resultó decisiva. Directores extranjeros comenzaron a descubrir que España ofrecía paisajes espectaculares, técnicos de gran nivel y costes de producción más bajos.

Y ahí apareció Parrondo.

El arquitecto de los grandes escenarios del cine

Gil Parrondo se convirtió rápidamente en uno de los directores artísticos más prestigiosos de Europa, especializado en recrear escenarios históricos con un nivel de detalle extraordinario.

Su trabajo consistía en diseñar y supervisar los decorados, los espacios y la ambientación visual de las películas. En otras palabras, crear el mundo en el que se desarrolla la historia.

Su talento llamó la atención de grandes directores internacionales.

Trabajó con cineastas legendarios como:

  • David Lean

  • Orson Welles

  • Anthony Mann

  • Franklin J. Schaffner

Y participó en superproducciones que marcaron la historia del cine.

Dos Óscar seguidos: una hazaña histórica

El momento cumbre de su carrera llegó a comienzos de los años setenta.

En 1971 ganó el Óscar a la mejor dirección artística por la película “Patton”, el famoso filme sobre el general estadounidense de la Segunda Guerra Mundial protagonizado por George C. Scott.

Pero lo realmente extraordinario ocurrió al año siguiente.

En 1972 volvió a ganar el Óscar por “Nicolás y Alejandra”, una superproducción histórica sobre los últimos zares de Rusia.

Dos años consecutivos.

Dos Óscar.

Una hazaña que muy pocos profesionales del cine han logrado en la historia de los premios de la Academia.

El maestro de los decorados históricos

El estilo de Parrondo se caracterizaba por una obsesiva atención al detalle.

Para recrear ambientes históricos investigaba durante meses:

  • arquitectura de época

  • mobiliario

  • texturas de materiales

  • iluminación natural

  • composición visual de las escenas

Su trabajo no se limitaba a construir decorados. Construía mundos completos.

Gracias a su talento, muchas películas lograron una autenticidad visual que aún hoy se considera ejemplar.

Un español imprescindible en el cine internacional

A lo largo de su carrera participó en más de 40 películas internacionales.

Entre ellas destacan:

  • 55 días en Pekín

  • El Cid

  • Campanas de medianoche de Orson Welles

  • Doctor Zhivago

  • Conan el Bárbaro

  • La historia interminable

Durante décadas, España fue uno de los grandes centros de producción de superproducciones históricas. Y en muchos de esos proyectos Parrondo fue una pieza clave.

Reconocido dentro del cine… pero poco conocido fuera

En el mundo cinematográfico su prestigio es enorme.

Recibió también:

  • el Premio Nacional de Cinematografía de España

  • varios Premios Goya honoríficos

  • el reconocimiento de la Academia de Cine

Sin embargo, su nombre nunca alcanzó la popularidad de directores o actores.

En parte porque su trabajo se desarrollaba detrás de la cámara, en ese territorio invisible donde se construyen los escenarios que hacen posible el cine.

Un legado silencioso

Gil Parrondo falleció en Madrid en 2016 a los 95 años, dejando detrás una carrera extraordinaria.

Su legado sigue vivo en decenas de películas que forman parte de la historia del cine.

Y también en algo más simbólico: la demostración de que desde un pequeño rincón de Asturias se puede llegar a transformar el cine mundial.

Porque a veces los grandes nombres del cine no aparecen delante de la cámara.

A veces están diseñando el mundo entero que vemos en pantalla.

Y uno de los mejores en hacerlo fue un asturiano de Luarca llamado Gil Parrondo.

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