“Te voy a trocear”: el ataque con motosierra que casi acaba en tragedia en un pueblo de Asturias

“Te voy a trocear”: el ataque con motosierra que casi acaba en tragedia en un pueblo de Asturias

La Fiscalía pide 8 años de prisión para un ganadero acusado de intentar matar a su cuñado tras años de amenazas y una herencia enquistada

Peñamellera Alta (Asturias). Durante años, en Alles se hablaba en voz baja de una guerra familiar que iba a acabar mal. La tarde del 24 de agosto de 2024, el presentimiento se convirtió en sangre. Manuel S. F., ganadero de 55 años, cogió una motosierra de su garaje, comprobó que funcionaba, la metió en el coche y condujo a toda velocidad hasta un camino agrario apartado del núcleo urbano. Allí estaba su cuñado, José Antonio C. S., de 61 años. Según la acusación, Manuel fue directo a matarlo.

Nada más llegar, sacó la motosierra ya arrancada, se abalanzó sobre él y lanzó un corte vertical de arriba abajo que alcanzó cuello, tórax y brazo. Mientras atacaba, gritaba: “Te voy a trocear”. El impacto fue devastador. La hoja alcanzó la vena yugular y músculos esenciales del cuello. José Antonio estuvo a punto de morir desangrado.

A 200 metros de salvar la vida

Herido de gravedad y empapado en sangre, el hombre logró huir campo a través y correr hasta un bar cercano, a unos 200 metros. Allí, varios amigos reaccionaron con rapidez, improvisaron los primeros auxilios y dieron la voz de alarma. Los sanitarios consiguieron estabilizarlo antes de trasladarlo de urgencia al hospital. Los médicos fueron claros: unos minutos más y no lo habría contado.

Once horas oculto

Tras el ataque, Manuel desapareció. Once horas estuvo oculto en la zona, mientras la Guardia Civil desplegaba un operativo de búsqueda. Fue detenido a la mañana siguiente, cerca de su domicilio. Presentaba arañazos en la cara y las manos manchadas de pintura roja. Antes incluso de ser preguntado, dio su versión: aseguró que se había defendido de un ataque previo con spray de pintura y una palanqueta de obra. La Fiscalía no le cree.

Una violencia anunciada

El ataque no fue un estallido repentino. Fue el final de una escalada. Durante dos o tres años, Manuel mantuvo conflictos constantes con su hermana, su cuñado y su propia madre. El origen: una herencia, varias tierras y una casa familiar tras la muerte del padre. En el pueblo era un secreto a voces: gritos, discusiones, amenazas. Y siempre el mismo elemento intimidatorio: la motosierra.

De hecho, existía una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a la pareja tras amenazarlos en septiembre de 2023 con la misma herramienta. La incumplió. En julio de 2024, apenas un mes antes del ataque, fue condenado por amenazas graves contra su hermana y su cuñado. En Nochevieja, volvió a sacar la motosierra y a amedrentar a la familia; aquel episodio quedó grabado en vídeo y entregado al juzgado. Nada frenó la deriva.

“Sabíamos que iba a pasar”

Los vecinos lo dicen sin rodeos. “Era una persona conflictiva, desequilibrada. Con su cuñado tenía fijación”, declaró uno. Otro fue aún más contundente: “Estaba claro que quería matarlo. Lo había dicho muchas veces”. La Fiscalía sostiene que todo estaba premeditado: Manuel sabía dónde estaba su cuñado, eligió un camino estrecho para cerrarle el paso y actuar sin testigos.

El juicio

El acusado se sienta ahora en el banquillo de la Audiencia Provincial de Asturias, en prisión provisional desde los hechos. El Ministerio Público solicita 8 años de cárcel por homicidio en grado de tentativa y una prolongada orden de alejamiento para proteger a la víctima y a su familia. La acusación particular eleva la petición hasta 12 años.

Más allá del caso

Este episodio vuelve a poner el foco en un patrón conocido y peligroso: conflictos familiares enquistados, amenazas reiteradas, incumplimiento de órdenes judiciales y un desenlace violento que pudo ser mortal. En Alles, muchos repiten la misma frase con amargura: no fue una sorpresa. Fue una tragedia anunciada que, por centímetros y por minutos, no terminó en muerte.

La justicia tiene ahora la última palabra.

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