La organización de autónomos respalda el nuevo incremento del Salario Mínimo y defiende que la mayoría de empleadores autónomos ya pagan por encima del mínimo legal. “La mejora salarial fortalece la economía real y beneficia al pequeño negocio”, afirma su secretaria general.
La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) ha respaldado este lunes la nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), defendiendo que el incremento salarial no solo no perjudica al trabajo autónomo, sino que actúa como un motor de crecimiento económico, especialmente para los pequeños negocios.
La organización ha estado presente en el acto de firma del acuerdo, suscrito por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, junto a los secretarios generales de Comisiones Obreras, Unai Sordo, y de Unión General de Trabajadores, Pepe Álvarez, con la asistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Desde UATAE subrayan que este nuevo aumento del SMI consolida la recuperación del poder adquisitivo y beneficia al conjunto del tejido productivo, incluido el colectivo autónomo, frente a un discurso que —aseguran— no se sostiene con datos.
“No se puede seguir instalando el relato de que la viabilidad del trabajo autónomo pasa por pagar salarios bajos”, ha afirmado María José Landaburu, secretaria general de la organización.
Según UATAE, la mayoría de autónomos con trabajadores a su cargo ya aplican convenios colectivos con salarios por encima del SMI, por lo que el impacto directo de la subida es limitado. En cambio, el efecto indirecto es claramente positivo.
“La subida del SMI se traduce en mayor capacidad adquisitiva, más consumo y más demanda interna. Eso incentiva la actividad económica de las y los autónomos en todos los sectores”, ha señalado Landaburu.
La organización insiste en que cada mejora salarial funciona como una inyección directa en la economía real, con un impacto especialmente visible en el pequeño comercio, la hostelería, los servicios personales y culturales, donde se concentra una parte importante del trabajo autónomo.
UATAE defiende que avanzar hacia un modelo productivo más sólido pasa por reducir la precariedad, cerrar brechas salariales y reforzar la protección social, también para los autónomos. En este sentido, reclama seguir ampliando derechos, especialmente en materia de protección por desempleo y cobertura ante situaciones de vulnerabilidad.
“Cada euro que se suma al salario mínimo es un alivio para quienes están en condiciones más frágiles, pero también una oportunidad para que la economía crezca desde abajo hacia arriba”, ha concluido Landaburu.
Una defensa clara del SMI desde el mundo autónomo que rompe con el discurso del miedo y sitúa el debate en otro terreno: salarios dignos como palanca de crecimiento, no como obstáculo.
