Avilés se convierte en laboratorio del futuro: Asturias lanza la primera Bienal Climática para repensar industria y territorio desde el arte

Avilés se convierte en laboratorio del futuro: Asturias lanza la primera Bienal Climática para repensar industria y territorio desde el arte

Del 12 de junio al 20 de septiembre, la ciudad acogerá ‘Ensayar lo inesperado’, una cita pionera que reunirá a más de 40 artistas y activará espacios industriales e históricos para reflexionar sobre el cambio climático y los nuevos modelos de vida.

Asturias quiere situarse en el mapa europeo de la cultura contemporánea con una apuesta ambiciosa y profundamente conectada con su identidad: industria, territorio y transformación. Del 12 de junio al 20 de septiembre, Avilés será el epicentro de la primera edición de la Bienal Climática sobre arte, industria y territorio, un proyecto inédito que nace con vocación interdisciplinar, comunitaria y descentralizada.

Bajo el título Ensayar lo inesperado, la ciudad no solo acogerá exposiciones, sino también conciertos, talleres, encuentros, procesos educativos y espacios de conversación que convertirán a Avilés y su entorno en un auténtico laboratorio cultural para imaginar futuros posibles frente a la crisis ecológica y social.

Arte para pensar el territorio que fuimos… y el que queremos ser

La Bienal no es un festival convencional. No se trata únicamente de colgar obras en paredes, sino de activar una red de espacios vinculados al patrimonio histórico e industrial de Avilés, resignificándolos desde el presente.

Entre los enclaves ya confirmados figuran:

  • La Antigua Pescadería Municipal (La Grapa)

  • La Escuela de Artes y Oficios

  • La Factoría Cultural

  • La Curtidora

  • La Noria

  • Los palacios de Camposagrado y Valdecarzana

A ellos se sumará el Centro Niemeyer, que programará exposiciones de artistas internacionales centradas en el cambio climático, la relación con la naturaleza y la transición hacia modelos sostenibles. El programa público se extenderá también a espacios abiertos y ciudadanos como la Casa Municipal de la Cultura o el Parque de Ferrera, reforzando la dimensión urbana y participativa del proyecto.

El mensaje es claro: la cultura no como adorno, sino como herramienta para repensar la economía, la industria y la vida cotidiana.

Más de 40 voces para una conversación global

La Bienal contará con la participación de más de 40 artistas nacionales e internacionales, junto a creadoras y creadores locales, en un diálogo que combina mirada global y arraigo territorial.

Uno de los ejes fundamentales será el programa En colectivo, surgido de un proceso de mediación cultural con organizaciones locales. Esta línea conecta con experiencias comunitarias que ya están ensayando formas de vida sostenibles en territorios rurales de Asturias, trasladando ese aprendizaje al ámbito urbano e industrial.

En paralelo, se desarrollará la línea Arte + Educación, impulsada junto a La Benéfica de Piloña, que buscará articular una red de escuelas del territorio para abordar la crisis climática desde la imaginación artística y la pedagogía activa.

La Bienal aspira a implicar no solo a artistas y expertos, sino también a comunidades educativas, asociaciones vecinales, colectivos culturales y ciudadanía en general.

Una alianza institucional sin precedentes

El proyecto está impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Gobierno de Asturias, el Ayuntamiento de Avilés y la Fundación Atelier itd.

Cuenta además con el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso y el Community Arts Lab by Porticus, lo que subraya su dimensión estratégica y su ambición internacional.

No es habitual que tres ministerios, una comunidad autónoma y un ayuntamiento confluyan en un proyecto cultural de este alcance. Eso ya dice algo.

Avilés, símbolo de transición

No es casual que la sede sea Avilés. Ciudad industrial por excelencia, marcada por la siderurgia y la reconversión, representa como pocas el tránsito entre un modelo productivo del siglo XX y los desafíos ecológicos del XXI.

Convertir antiguos espacios industriales en escenarios de reflexión artística es, en sí mismo, una declaración de intenciones.

Durante más de tres meses, la ciudad será un punto de encuentro entre arte contemporáneo, pensamiento crítico, tejido industrial y ciudadanía.

No se trata solo de hablar del clima. Se trata de ensayar lo inesperado.

Y hacerlo desde Asturias.

Si quieres, Roberto, puedo prepararte también una pieza de análisis más profunda sobre el significado político y cultural de que esta Bienal arranque precisamente en un territorio industrial como Avilés.

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