España evita el colapso del transporte tras un acuerdo “histórico” que refuerza la red ferroviaria con miles de millones adicionales, 3.600 nuevos empleos y una profunda reforma de los sistemas de seguridad. En Asturias, donde el impacto habría sido especialmente sensible en Cercanías y media distancia, el paro queda prácticamente neutralizado.
La huelga ferroviaria que amenazaba con paralizar el país durante tres días ha quedado prácticamente desactivada tras un acuerdo de última hora entre el Ministerio de Transportes y los sindicatos mayoritarios del sector. El pacto, cerrado tras casi cinco horas de reunión y días de negociaciones tensas, introduce un aumento sustancial de la inversión, un refuerzo masivo de plantillas y una revisión estructural de los mecanismos de seguridad ferroviaria.
La movilización, que podía afectar a más de 1,3 millones de usuarios diarios en toda España, apenas tuvo seguimiento en el turno de mañana —un 11,6% según datos de Renfe— antes de quedar suspendida por las organizaciones mayoritarias.
Un plan de choque que cambia el tablero
El núcleo del acuerdo es económico y estructural. El Gobierno se compromete a reforzar de manera significativa el mantenimiento de la red ferroviaria entre 2026 y 2030.
El incremento incluye:
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846 millones de euros adicionales para la red convencional de Adif, lo que supone un 19% más de lo previsto hasta ahora.
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237 millones más para la red de alta velocidad, un 9% adicional sobre el presupuesto vigente.
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Un crecimiento acumulado del gasto en mantenimiento que, según los cálculos internos del acuerdo, podría alcanzar incrementos cercanos al 77% respecto a las cifras actuales a horizonte 2030.
En total, el impulso adicional ronda los 1.800 millones de euros en el periodo.
La medida no se limita a infraestructura. También afecta al capital humano.
3.600 nuevos empleos y relevo generacional
El acuerdo contempla la creación de hasta 3.600 plazas adicionales en las principales empresas públicas ferroviarias:
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2.400 plazas nuevas en Adif entre 2026 y 2030 (unas 480 anuales), con una tasa de reposición superior al 115% para permitir internalizar trabajos y reforzar seguridad.
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1.200 incorporaciones en Renfe destinadas a conducción, intervención, estaciones, centros de gestión y mantenimiento.
El objetivo declarado es claro: reducir la carga asociada al error humano, mejorar la supervisión técnica y reforzar la fiabilidad del sistema.
Además, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria contará con 50 nuevas plazas y más recursos para supervisión, formación y coordinación de riesgos.
Seguridad, el eje del conflicto
El detonante de la huelga fue la exigencia sindical de cambios estructurales tras los recientes accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que pusieron en cuestión los protocolos de mantenimiento, externalización y supervisión técnica.
Los sindicatos reclamaban:
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Más inversión directa.
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Fin progresivo de la externalización del mantenimiento.
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Revisión de los sistemas de control y supervisión.
El acuerdo introduce la internalización progresiva del mantenimiento de material rodante en Renfe, empezando por las series 452, 453 y 104. Asimismo, los nuevos trenes de alta velocidad que se liciten deberán mantenerse íntegramente con personal propio.
También se ejecutarán campañas específicas para mejorar climatización y confort en trenes de media y larga distancia, tras las quejas por vibraciones y problemas técnicos que habían generado alarma social.
Desde el sindicato de maquinistas Semaf calificaron el acuerdo como “histórico” al obligar a cumplir los estándares de seguridad “a nivel legal y operativo”.
Asturias, especialmente pendiente
En Asturias, el impacto potencial del paro era significativo, especialmente en Cercanías y en las conexiones interurbanas hacia León y la Meseta. Con servicios mínimos del 65% en media distancia y hasta el 75% en hora punta en Cercanías, el sistema habría funcionado con importantes limitaciones.
La desconvocatoria evita ahora nuevas cancelaciones tras una jornada en la que, a nivel nacional, se suprimieron:
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350 trenes de alta velocidad.
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683 servicios de media distancia.
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Reducciones al 50% en hora valle en Cercanías.
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Circulación limitada al 21% en mercancías.
En el caso asturiano, la normalización progresiva permitirá recuperar frecuencias clave para trabajadores y estudiantes que dependen del ferrocarril.
Un acuerdo político con lectura estratégica
El ministro Óscar Puente, que no pudo asistir a la reunión final por encontrarse en Arabia Saudí cerrando acuerdos para la operación del AVE a La Meca, se reunirá con los sindicatos a su regreso a Madrid.
El acuerdo supone un balón de oxígeno político para el Gobierno, que evita una crisis logística de gran escala y neutraliza un conflicto laboral con alto coste reputacional.
Sin embargo, no todo el frente sindical se ha cerrado. Organizaciones como CGT consideran que el pacto es insuficiente y mantienen su postura crítica, aunque el grueso del sector ha optado por suspender las movilizaciones.
El reto empieza ahora
El conflicto ha quedado desactivado. Pero la verdadera prueba será cumplir lo firmado.
Más inversión, más empleo y más seguridad sobre el papel no bastan. El sistema ferroviario español afronta ahora un periodo de transformación en el que deberá demostrar que los compromisos presupuestarios y organizativos se traducen en menos incidencias, menos riesgos y más confianza ciudadana.
La huelga se ha frenado. El escrutinio empieza ahora.
