Un árbitro de Segunda División, un falso policía y un móvil que lo delató: la investigación por presunta agresión sexual que sacude al fútbol asturiano

Un árbitro de Segunda División, un falso policía y un móvil que lo delató: la investigación por presunta agresión sexual que sacude al fútbol asturiano

Un número de teléfono ha sido, según fuentes del caso, la pieza que permitió a la Policía Nacional identificar al árbitro asturiano de Segunda División investigado por una presunta agresión sexual a una mujer en Gijón tras, supuestamente, hacerse pasar por agente de la Policía Nacional y amenazarla con denunciarla ante Extranjería.

La denuncia sitúa los hechos a finales de enero en un piso de Gijón. Según el relato de la mujer, de nacionalidad venezolana, el colegiado habría contactado con ella por teléfono para concertar un encuentro y, una vez allí, habría exhibido distintivos policiales y utilizado esa supuesta condición para intimidarla, advirtiéndole de que podía avisar a los servicios de extranjería al encontrarse —según la versión denunciada— en situación administrativa irregular en España.

Fue precisamente ese número de teléfono el que permitió a los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) avanzar en la investigación. La víctima facilitó el contacto con el que había hablado y, a partir de ahí, los investigadores lograron identificar al presunto implicado, que posteriormente fue reconocido por la denunciante en una fotografía.

Detención, registro y libertad provisional con medidas cautelares

El árbitro, de 33 años y persona conocida en Oviedo y en el ámbito del fútbol asturiano, fue detenido y pasó a disposición judicial en Gijón. Tras declarar, quedó en libertad provisional con cargos y con medidas cautelares, entre ellas una orden de alejamiento de 300 metros y la prohibición de comunicarse con la denunciante por cualquier medio.

En un primer momento asumió el caso el Juzgado de Instrucción número 1 de Gijón, por encontrarse de guardia cuando se produjeron los hechos. Posteriormente, el procedimiento pasó al Juzgado de Instrucción número 5 por reparto ordinario. Sin embargo, la causa ya no se instruye en Asturias: ha sido remitida a un Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Madrid, ciudad donde reside la denunciante. En los delitos de índole sexual, la competencia corresponde al lugar de residencia de la víctima, lo que explica el traslado del procedimiento a la capital.

Tras la identificación del investigado, los agentes de la comisaría de El Natahoyo practicaron un registro en su domicilio. El objetivo era comprobar si disponía de uniformes oficiales de distintos cuerpos policiales. Según fuentes cercanas a la investigación, no se localizaron uniformes reglamentarios completos, pero sí prendas como camisetas o polos con distintivos policiales, así como otros elementos que están siendo analizados.

Los investigadores tratan ahora de determinar si lo ocurrido fue un hecho aislado o si podría existir un patrón similar en otros posibles casos. La instrucción deberá esclarecer si, además del delito de agresión sexual que se investiga inicialmente, concurren otras figuras penales como coacciones o usurpación de funciones públicas.

Revuelo en el fútbol profesional y suspensión cautelar

El caso ha provocado un auténtico terremoto en el fútbol asturiano y en el ámbito arbitral nacional. En un primer momento, desde el Comité Técnico de Árbitros no se tenía constancia oficial de la denuncia. Sin embargo, conforme avanzó la jornada y se conocieron los detalles del procedimiento judicial, la Real Federación Española de Fútbol activó sus mecanismos internos y acordó la suspensión cautelar inmediata del colegiado de toda actividad arbitral hasta que se esclarezcan los hechos.

Uno de los aspectos que más ha sorprendido en el entorno deportivo es que el árbitro llegó a dirigir un encuentro días después de los hechos denunciados, antes de que trascendiera públicamente la investigación.

Una fase clave: la declaración judicial en Madrid

La instrucción entra ahora en una fase decisiva. Está pendiente que la denunciante preste declaración en sede judicial en Madrid para ratificar su relato con todas las garantías procesales. También se analizarán las comunicaciones telefónicas, los dispositivos intervenidos y los elementos incautados en el registro domiciliario.

El investigado se encuentra en libertad provisional y mantiene su presunción de inocencia mientras avanza el procedimiento. Pero el impacto del caso ya es innegable: una denuncia, un móvil que lo identifica y un árbitro profesional apartado cautelarmente mientras la justicia trata de esclarecer si, tras el silbato y el uniforme deportivo, hubo una suplantación y una agresión que ahora están bajo la lupa judicial.

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