Asturias activa su “CSIC propio” y blinda la I+D: cinco científicos titulares, 42,7 millones en ayudas y 66 millones ya movilizados

Asturias activa su “CSIC propio” y blinda la I+D: cinco científicos titulares, 42,7 millones en ayudas y 66 millones ya movilizados

El Principado refuerza su Ley de Ciencia con las primeras plazas públicas de investigador, un registro obligatorio de centros de I+D y un Observatorio de Innovación que medirá el retorno real de cada euro invertido


Asturias quiere dejar claro que la ciencia no es un discurso, sino una política estructural. A punto de cumplirse un año de la aprobación de la Ley de Ciencia —respaldada por la Junta General el 19 de febrero de 2025— el Gobierno autonómico da un paso simbólico y operativo a la vez: crea las primeras plazas públicas de investigador científico titular en su historia y consolida un sistema estable de financiación y evaluación de la I+D+i.

El Ejecutivo incluye por primera vez en la oferta de empleo público cinco plazas del nuevo Cuerpo Superior de Investigación, una especie de “CSIC asturiano”, que estarán adscritas al Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida). Se trata de los primeros funcionarios dedicados exclusivamente a la investigación dentro de la estructura autonómica.

No es solo un gesto. Es un cambio de modelo.

La Ley de Ciencia pasa de la teoría a la arquitectura institucional

La norma, conocida como “Ley Borja Sánchez”, pretendía crear un ecosistema científico estable, coordinado y evaluable. Un año después, empiezan a materializarse sus pilares:

Registro del Sistema Asturiano de Ciencia, Tecnología e Innovación

Ya está en fase de información pública el decreto que regulará este registro autonómico. Su creación no es burocracia: será condición obligatoria para acceder a financiación pública en I+D+i.

El objetivo es claro:

  • Mapear quién investiga en Asturias.

  • Simplificar trámites.

  • Ordenar el acceso a fondos.

  • Profesionalizar el ecosistema científico.

Un Observatorio para medir si la innovación funciona

En las próximas semanas arrancará el Observatorio de la Innovación, que incorporará un especialista en análisis de datos para evaluar con métricas objetivas el impacto de la política científica.

El Observatorio analizará:

  • Indicadores de igualdad de género en ciencia.

  • Retorno de la inversión pública.

  • Participación en programas nacionales y europeos.

  • Evolución del empleo investigador.

  • Transferencia tecnológica real al tejido empresarial.

La clave es esta: medir qué funciona y qué no. Sin propaganda.

42,7 millones en ayudas para 2026: calendario anticipado y planificación empresarial

La Consejería de Ciencia lanza un calendario ordenado con 24 programas agrupados en 22 convocatorias, dotadas con 42,7 millones de euros, cuatro millones más que en 2025.

Las ayudas se estructuran en dos grandes bloques estratégicos:

Crecimiento, inversión y atracción empresarial (16,2 millones)

Incluye:

  • Proyectos de inversión empresarial.

  • Diversificación económica.

  • Promoción internacional.

  • Financiación a pymes.

  • Desarrollo de suelo industrial.

  • Transformación digital.

  • Semilleros empresariales.

Nuevo conocimiento, transferencia e innovación (26,5 millones)

Contempla:

  • I+D+i empresarial.

  • Empresas de base tecnológica.

  • Clústeres sectoriales.

  • Hiperautomatización.

  • Transferencia de tecnología.

  • Proyectos colaborativos en red.

  • Misiones científicas.

  • Apoyo al talento investigador.

Las convocatorias arrancarán en marzo y concluirán en julio, permitiendo su resolución dentro del mismo ejercicio presupuestario.

Lo que ya se ha conseguido: 562 proyectos y 66 millones movilizados

En 2025, la Agencia Sekuens —en colaboración con Ficyt— financió 562 proyectos de I+D y desarrollo empresarial, movilizando una inversión global superior a 66 millones de euros.

El impacto no ha sido solo contable:

  • 252 nuevos empleos generados en proyectos de inversión empresarial.

  • 2.291 puestos mantenidos.

  • 100 empleos adicionales creados o consolidados en líneas de diversificación de pymes.

  • 64 investigadores incorporados a través de los programas Margarita Salas, Jovellanos y vocaciones científicas.

A esto hay que sumar el empleo vinculado a convocatorias de innovación empresarial y centros de I+D de grandes compañías, no incluido en esa cifra.

La apuesta aeroespacial: 1,8 millones para nanosatélites y motores de cohetes

Uno de los movimientos más llamativos es la licitación ya abierta para desarrollar dos bancos de pruebas avanzados destinados a:

  • Nanosatélites.

  • Motores de cohetes.

Con una inversión de 1,8 millones de euros, el Principado busca fortalecer el incipiente ecosistema aeroespacial asturiano y posicionarse en nichos tecnológicos de alto valor añadido.

???? Ciencia como política industrial

El mensaje político es claro: la I+D no se concibe como gasto, sino como herramienta de transformación económica.

El calendario anticipado de ayudas pretende dar previsibilidad a empresas y centros de investigación, algo que el sector reclamaba desde hace años. La creación de funcionarios científicos estabiliza el talento público. El registro ordena el sistema. El observatorio medirá resultados.

Asturias intenta pasar de la ciencia fragmentada a la ciencia planificada.

El reto ahora será convertir la inversión en productividad, transferencia real al tejido empresarial y retención de talento joven.

Porque el éxito no será cuántos millones se anuncian, sino cuántos empleos cualificados se consolidan y cuánto tejido tecnológico se crea alrededor.

Si quieres, puedo prepararte también:

  • Un gráfico resumen con cifras clave.

  • Un análisis comparativo con otras comunidades.

  • O un enfoque más crítico preguntando si 42 millones son suficientes frente a la competencia nacional.

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