Noche de tensión en Pumarín: una floristería cerrada por drogas y una mujer desnuda y fuera de sí en la puerta

Noche de tensión en Pumarín: una floristería cerrada por drogas y una mujer desnuda y fuera de sí en la puerta

La Policía investiga si intentó acceder al local clausurado tras la detención del responsable por presunto tráfico de estupefacientes. La mujer fue atendida por los servicios sanitarios y trasladada al Hospital de Jove.

Gijón vivió este jueves una escena tan inquietante como difícil de encajar: horas después del registro y la clausura de una floristería de la avenida de Gaspar García Laviana dentro de una investigación por venta de droga al por menor y la detención del responsable, las fuerzas de seguridad tuvieron que volver al mismo punto por un motivo completamente distinto… pero igual de alarmante.

Eran alrededor de las 20.00 horas cuando varios vecinos alertaron de la presencia de una mujer desnuda, visiblemente alterada y en un estado de gran agitación justo a la entrada del negocio precintado. La imagen corrió por la zona como una chispa: otra intervención policial, otro despliegue, y el barrio, ya en vilo desde la redada de la mañana, volvió a contener la respiración.

Un despliegue rápido y varias patrullas en el lugar

Según relatan testigos, una patrulla de la Guardia Civil que regresaba hacia el entorno de Contrueces fue avisada y se detuvo en la zona. Poco después llegaron también dotaciones de Policía Local y Policía Nacional. En cuestión de minutos, el tramo de calle frente al local se convirtió otra vez en un punto caliente: gente mirando desde las ventanas, vecinos comentando en corrillos y una sensación general de “¿qué más puede pasar hoy?”.

La mujer presentaba signos compatibles con una crisis o alteración psiquiátrica. La prioridad fue reducir el riesgo, asistirla y evitar que pudiera hacerse daño o provocarlo.

Trasladada al Hospital de Jove

Los sanitarios del SAMU atendieron a la mujer en el lugar y finalmente fue trasladada al Hospital de Jove para su valoración y tratamiento. No han trascendido datos sobre su identidad ni sobre el origen exacto de su estado, y en este tipo de casos la prudencia es obligatoria: lo relevante, ahora, es que recibió asistencia médica.

La pregunta clave: ¿quería entrar en el local?

La investigación abierta intenta aclarar un punto concreto: si la mujer pretendía acceder a la floristería clausurada y con qué intención. De momento no consta que llegara a entrar, pero el hecho de que apareciera en la misma puerta y en ese estado ha añadido una capa de inquietud a un episodio ya de por sí explosivo.

Un barrio en modo “alerta”

El vecindario de la zona describe una jornada rara, de las que dejan poso: primero, el runrún del registro y la detención por drogas; después, la escena de la tarde; y, entre medias, una sensación de inseguridad y cansancio.

La floristería permanece clausurada mientras continúan las diligencias. Y el barrio, directamente, pide una cosa muy simple: que vuelva la calma.

Dejar un comentario

captcha