Asturias blinda su modelo turístico: adiós a los cajetines, más inspecciones y estándares más duros para las viviendas vacacionales

Asturias blinda su modelo turístico: adiós a los cajetines, más inspecciones y estándares más duros para las viviendas vacacionales

El Principado aprueba un decreto que refuerza el control, eleva la calidad y pone límites claros para evitar la masificación y proteger el derecho a la vivienda

Asturias mueve ficha. El Consejo de Gobierno ha aprobado un nuevo decreto que regula las viviendas vacacionales y de uso turístico con un mensaje nítido: más control, más calidad y menos barra libre. El Ejecutivo autonómico quiere cerrar la puerta a prácticas irregulares, reforzar la convivencia vecinal y evitar que el crecimiento desordenado del alquiler turístico erosione el modelo que define al Paraíso Natural.

La norma desarrolla la reciente reforma de la Ley de Turismo y se enmarca en la estrategia de “respeturismo” impulsada por el Gobierno regional: un concepto que combina turismo y respeto, y que busca preservar el equilibrio territorial, ambiental y social de Asturias.

La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, ya avanzó esta línea en la última edición de Feria Internacional de Turismo, donde defendió un modelo alejado de la masificación y centrado en la calidad y la sostenibilidad. El decreto aprobado ahora traduce ese discurso en obligaciones concretas.

Fin de los cajetines en la calle y publicidad con matrícula visible

Uno de los cambios más llamativos afecta a la forma en que operan muchas viviendas turísticas:

  • Queda prohibida la entrega de llaves mediante cajetines en la vía pública.

  • Será obligatorio contar con servicio de recepción, presencial o a distancia.

  • Toda publicidad deberá incluir el número de registro oficial y la localización exacta del alojamiento.

El objetivo es claro: dificultar la actividad irregular y garantizar que cada vivienda esté perfectamente identificada en el Registro de Empresas y Actividades Turísticas del Principado.

Más exigencias: baños, límites de ocupación y control del ruido

El decreto fija estándares técnicos que endurecen las condiciones de funcionamiento:

  • Un baño por cada cuatro plazas.

  • Máximo de ocho personas por vivienda.

  • Límites de ocupación vinculados a la superficie.

  • Extintor de 6 kilos por planta.

  • Botiquín obligatorio.

  • Plano de evacuación y señalización de salidas.

  • Conexión a internet o teléfono (salvo zonas sin cobertura).

  • Sistema de monitorización de ruido.

Este último punto responde a una de las principales quejas vecinales en zonas urbanas y costeras: la alteración de la convivencia.

Además, los alojamientos deberán ofrecer servicios propios de un estándar profesional: limpieza diaria (excepto cocina y menaje), cambio de lencería cada cuatro días, mantenimiento y reparación, e información turística del entorno.

Suspensiones de hasta cuatro años

El decreto no se queda en recomendaciones. Contempla sanciones contundentes:

  • Suspensión mínima de seis meses.

  • Suspensión máxima de cuatro años en caso de incumplimientos graves.

Entre las causas: carecer de seguro de responsabilidad civil, incumplir requisitos de habitabilidad o seguridad, falsedad en la declaración responsable o no disponer del certificado exigido por la comunidad de propietarios.

Derecho a la vivienda y papel de los ayuntamientos

El Gobierno asturiano subraya que la norma incorpora una dimensión social: proteger el derecho a la vivienda. En un contexto en el que el auge de plataformas digitales ha multiplicado la oferta turística en determinados barrios y concejos, el Ejecutivo quiere evitar que el alquiler vacacional desplace la residencia habitual.

Por eso se refuerza la coordinación con los ayuntamientos. Las entidades locales podrán establecer limitaciones urbanísticas por razones de interés general y se prevé la firma de convenios para asesoramiento técnico y simplificación administrativa.

Plazos de adaptación: hasta un año para cumplir

La entrada en vigor será a los 20 días de su publicación en el BOPA. A partir de ahí, los titulares dispondrán de:

  • Doce meses para adaptarse a requisitos estructurales (baños y superficies).

  • Seis meses para el resto de obligaciones.

El Ejecutivo insiste en que el decreto ha sido fruto del diálogo con el sector turístico, los consistorios y la ciudadanía.

Un mensaje político claro: crecimiento sí, pero con límites

Asturias ha experimentado en los últimos años un crecimiento notable en la llegada de visitantes. El turismo es ya un pilar económico clave, pero el Gobierno quiere evitar reproducir modelos de saturación que han tensionado otras regiones.

El concepto de “respeturismo” no es solo un lema promocional: es la hoja de ruta. Controlar la expansión del alquiler vacacional, reforzar la calidad y blindar la convivencia vecinal forman parte de una estrategia más amplia para consolidar una marca turística basada en el equilibrio.

El decreto supone, en definitiva, un punto de inflexión: quien quiera operar en el mercado turístico asturiano deberá hacerlo con reglas claras, estándares exigentes y plena trazabilidad administrativa.

En el Paraíso Natural, el mensaje es inequívoco: turismo sí, pero no a cualquier precio.

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