Asturias cambia de casero: el vecino pierde terreno frente al inversor en un mercado donde la vivienda crece 18 veces más que la población

Asturias cambia de casero: el vecino pierde terreno frente al inversor en un mercado donde la vivienda crece 18 veces más que la población

El precio de la vivienda en el Principado se dispara muy por encima del crecimiento demográfico. Los informes económicos apuntan a un cambio profundo: ya no compra principalmente el asturiano que busca hogar, sino el inversor y el comprador de segunda residencia.

Asturias apenas suma habitantes, pero sus viviendas suben como si estuviera en plena expansión demográfica. Esa es la paradoja que dibujan los últimos análisis económicos: el precio de la vivienda en el Principado ha crecido 18 veces más que su población en los últimos años.

Mientras España se acerca a los 50 millones de habitantes y el precio medio nacional ha aumentado seis veces más que la población, en Asturias el desajuste es mucho mayor. El Principado logra sostener el millón de habitantes tras años de declive, pero ese leve crecimiento no explica un encarecimiento tan intenso.

Desde finales de 2021 hasta el tercer trimestre de 2025, el precio medio de la vivienda en España aumentó un 27,1 %. En Asturias, los incrementos se sitúan en niveles similares o superiores según tasadoras y portales inmobiliarios, con subidas interanuales que han superado el 13 % en 2025. En paralelo, la evolución demográfica autonómica ha sido moderada y claramente inferior a la media estatal.

El mercado se mueve, pero no por las mismas razones de antes.

Ya no compra solo el vecino

Los informes encuadran a Asturias dentro de un grupo de territorios donde el mercado inmobiliario se comporta de forma singular. Junto a provincias como Cádiz, Santa Cruz de Tenerife o Cantabria, el Principado combina:

  • Fuerte encarecimiento.

  • Crecimiento demográfico contenido.

  • Aumento notable de operaciones de compraventa.

La explicación que apuntan los economistas es clara: sustitución de demanda.

El comprador no es necesariamente el joven local que busca su primera vivienda para trabajar en Oviedo o Gijón. El mercado lo está impulsando cada vez más el inversor, el comprador de segunda residencia y el perfil que busca calidad de vida en el norte como refugio frente al calor y la saturación urbana de otras regiones.

Asturias ha ganado atractivo como destino residencial alternativo. Y ese atractivo tiene precio.

Los números del boom

Las cifras ilustran el cambio de ciclo:

  • Precio medio regional en torno a 1.700 euros por metro cuadrado.

  • En Gijón, barrios que superan los 2.500 euros por metro cuadrado.

  • En Oviedo, incrementos interanuales cercanos al 17 % en determinados tramos de 2025.

  • Asturias lidera el crecimiento en transacciones inmobiliarias respecto a los niveles de 2019.

El dinamismo es evidente. El Principado es uno de los puntos calientes del mercado en el norte de España.

El alquiler también se tensa

El mercado de arrendamiento no escapa a esta dinámica.

Durante 2025, la oferta de vivienda en alquiler en Asturias cayó alrededor de un 14 %, con miles de viviendas desapareciendo del mercado. Al mismo tiempo, el precio medio mensual se acercó a los 790 euros, con subidas cercanas al 10 % anual.

Menos oferta y más competencia presionan los precios al alza y complican el acceso para residentes habituales.

España construye menos de lo que necesita

El contexto nacional explica parte de la tensión.

Entre 2021 y 2025, en España solo se terminaron viviendas equivalentes al 43 % de los nuevos hogares creados. El déficit estructural de oferta empuja los precios en muchas regiones.

Asturias presenta cifras algo más equilibradas: durante ese periodo habría cubierto alrededor del 65 % de los nuevos hogares con vivienda terminada, y las previsiones para 2026-2027 apuntan a una cobertura cercana al 83 %.

Sin embargo, ese mejor equilibrio no ha frenado el encarecimiento. Porque la demanda no es únicamente local.

El esfuerzo para comprar: más de cinco años de salario íntegro

Hoy, un asturiano medio necesita destinar el salario íntegro de 5,6 años para comprar una vivienda.

Aunque el esfuerzo es inferior al de Baleares, Madrid o País Vasco, sigue siendo elevado en relación con la renta regional. Para jóvenes y compradores de primera vivienda, la barrera de entrada crece.

La consecuencia es un riesgo evidente: que el mercado quede cada vez más orientado a quienes pueden pagar al contado o asumir hipotecas más elevadas, desplazando progresivamente al comprador tradicional.

¿Transformación estructural o ciclo pasajero?

Asturias combina varios factores:

  • Precio todavía competitivo frente a otras comunidades.

  • Atractivo turístico y residencial consolidado.

  • Mercado de segunda residencia en expansión.

  • Oferta limitada en alquiler.

  • Inversión inmobiliaria como refugio.

La gran pregunta ya no es si los precios suben, sino quién está comprando y para qué.

El dato es contundente: la vivienda crece 18 veces más rápido que la población.

Y eso sugiere un cambio profundo en el equilibrio del mercado.

Asturias ha frenado su declive demográfico. Pero en paralelo, su mercado inmobiliario vive un impulso que no nace en el padrón municipal, sino en el capital que llega desde fuera.

El vecino sigue comprando.

Pero el inversor pesa cada vez más.

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