El Principado transforma su estand en un auténtico centro de negocio turístico y refuerza su proyección internacional con la bandera del “respeturismo” y los 40 años del turismo rural
Asturias no fue a Fitur a “estar”. Fue a jugar en primera división. Y los números lo dejan claro: 318 reuniones profesionales, 107 empresas implicadas y 860 agentes del sector participando en un estand que, más que un expositor, se consolidó como un auténtico centro neurálgico de negocio turístico.
El balance del Gobierno del Principado tras el cierre de la feria es contundente: se han duplicado los encuentros empresariales respecto al año anterior, un salto que confirma que Asturias no solo atrae viajeros… también atrae inversión, alianzas y oportunidades.
La Terraza del Paraíso: donde se cierran los acuerdos
El corazón empresarial del estand, bautizado como La Terraza del Paraíso, fue el escenario de 318 reuniones profesionales. Allí se sentaron empresas, operadores, agencias y agentes especializados en una agenda frenética que convirtió el espacio asturiano en uno de los más activos de la feria.
A esa actividad se sumaron 17 reuniones estratégicas con medios de comunicación nacionales e internacionales, con el objetivo de cerrar acuerdos de publicidad, generar contenidos y organizar viajes de prensa que mantendrán a Asturias en el foco durante todo el año.
Y la apuesta por la internacionalización no se quedó en palabras. El equipo mantuvo encuentros con responsables de diez oficinas españolas de turismo en el exterior —Fráncfort, Múnich, Roma, Milán, Lisboa, Londres, La Haya, París, Irlanda y Bruselas—, además de una reunión específica con la Oficina Española de Turismo en México, mercado prioritario por los lazos históricos y culturales con la comunidad.
40.000 personas y 6.000 culetes: el tirón del público final
Pero Fitur no es solo negocio. También es emoción, experiencia y seducción directa al viajero. Y ahí Asturias volvió a demostrar que sabe jugar sus cartas.
Cerca de 40.000 personas participaron en las actividades del estand, consolidándolo como uno de los espacios más dinámicos y concurridos del recinto ferial. El interés del público fue claro: rutas, experiencias en la naturaleza, turismo activo y propuestas para disfrutar del territorio durante todo el año.
La gastronomía, como no podía ser de otra forma, fue protagonista absoluta. El chigre asturiano sirvió cerca de 6.000 culetes de sidra, acompañados de talleres y degustaciones de productos con sello de calidad como la IGP Chosco de Tineo, Ternera Asturiana y Miel de Asturias.
Más que una degustación, fue una declaración de intenciones: la cocina como identidad, como cultura y como motor económico del medio rural.
Un estand que traspasa paredes: más de 1,5 millones de visualizaciones
La actividad no se quedó en IFEMA. Todas las presentaciones institucionales y profesionales se retransmitieron en directo a través de redes sociales, amplificando su impacto.
El resultado: más de 160 publicaciones propias bajo la etiqueta #AsturiasenFitur y más de un millón y medio de visualizaciones. Un escaparate digital que refuerza la imagen de Asturias como destino moderno, conectado y estratégico.
Respeturismo y 40 años de turismo rural: identidad y futuro
Esta edición de Fitur sirvió también para reforzar los grandes mensajes de la política turística asturiana.
Por un lado, la campaña “Únete al respeturismo”, que consolida a Asturias como referente nacional en sostenibilidad turística entendida de manera integral: medioambiental, económica y social.
Por otro, la conmemoración del 40 aniversario del turismo rural, recordando aquella experiencia pionera en Taramundi que marcó un antes y un después y que hoy sitúa al Principado como referencia de un modelo vinculado al territorio, a las personas y a la conservación del entorno.
No es casualidad. Es estrategia.
Una hoja de ruta clara hasta 2030
La participación en Fitur se enmarca en la Estrategia de Turismo 2020-2030, que apuesta por un crecimiento equilibrado, por la desestacionalización y por la internacionalización del destino sin renunciar a la sostenibilidad como eje vertebrador.
En otras palabras: atraer más, sí. Pero atraer mejor.
Asturias se va de Fitur con cifras que impresionan, con alianzas reforzadas y con un mensaje nítido: el turismo no es solo visitantes, es empresa, es territorio y es futuro.
Y en ese tablero, el Principado ha dejado claro que juega con ambición.
