En las últimas semanas, tras varios accidentes y una cascada de incidencias en distintos puntos del país, la sensación se ha instalado en la conversación pública: “Algo está pasando con el tren”.
Pero la seguridad no se mide por sensaciones. Se mide por kilómetros recorridos, pasajeros transportados, tasas de mortalidad, evolución histórica y comparación con otros medios.
Vamos a ponerlo todo sobre la mesa.
El tamaño del sistema: dimensión real del tren en España
Antes de hablar de miedo, hay que entender de qué estamos hablando.
15.900 km de red ferroviaria total
4.000+ km de alta velocidad (segunda red mundial tras China)
Cerca de 530 millones de viajeros anuales en Cercanías
Más de 35 millones en Larga Distancia y Alta Velocidad
Más de 90 millones en Media Distancia
Decenas de millones de toneladas de mercancías cada año
En total, el sistema ferroviario español mueve del orden de 650 millones de viajeros al año.
Eso significa millones de trayectos diarios sin incidentes graves.
El dato que lo cambia todo: mortalidad por tren-kilómetro
La Agencia Ferroviaria Europea (ERA) publica el indicador más importante en seguridad ferroviaria: fallecidos por millón de tren-kilómetro.
España: entre 0,2 y 0,35 fallecidos por millón de tren-km
Media UE: 0,5 por millón de tren-km
España está claramente por debajo de la media europea.
Comparativa aproximada (últimos años consolidados):
-
???????? España: 0,2 – 0,35
-
???????? Francia: 0,3 – 0,4
-
???????? Alemania: 0,4 – 0,5
-
???????? Italia: similar a España
-
???????? Reino Unido: ligeramente superior en algunos años
España se sitúa entre los países más seguros de Europa en transporte ferroviario.
¿Cuántas personas mueren realmente en accidentes ferroviarios en España?
Aquí hay que separar:
A) Muertes por causas operativas/estructurales
Son muy escasas y esporádicas.
B) Muertes por:
-
Suicidios
-
Intrusiones indebidas
-
Arrollamientos en pasos a nivel
-
Conductas imprudentes
En Europa, más del 70% de las muertes ferroviarias no son por fallos técnicos del tren.
España sigue el mismo patrón.
Es decir: la mayoría de fallecimientos asociados al entorno ferroviario no implican fallos sistémicos del transporte.
Comparación con carretera: el contraste es brutal
En España mueren cada año en carretera:
Entre 1.100 y 1.300 personas
En tren, las muertes derivadas de accidentes operativos graves en un año normal son una fracción mínima comparadas con la carretera.
En términos de riesgo individual:
Es varias decenas de veces más probable morir en carretera que en tren.
Y eso no es una exageración: es estadística pura.
Comparación con aviación
La aviación comercial tiene una tasa extremadamente baja de accidentes mortales por pasajero-kilómetro.
El tren se mueve en el mismo nivel de seguridad estructural que el avión en países desarrollados.
Es decir:
-
El tren no es un medio “de riesgo creciente”.
-
Está en la élite mundial de seguridad en transporte.
¿Ha empeorado la seguridad en la última década?
Después de la tragedia de Santiago (2013), España reforzó:
-
Implantación progresiva del sistema ERTMS
-
Protocolos de supervisión automática de velocidad
-
Evaluaciones de riesgo más estrictas
-
Auditorías internas y externas de seguridad
Desde entonces:
No hay una tendencia sostenida al alza en accidentes graves estructurales.
No hay aumento significativo de víctimas por fallos técnicos.
Lo que sí ha aumentado es:
El volumen de pasajeros
La presión política
La sensibilidad socialEntonces, ¿qué está pasando realmente?
Aquí es donde el análisis se vuelve más fino.
El debate actual no es tanto sobre accidentes letales, sino sobre:
-
Infraestructura envejecida en red convencional
-
Falta de mantenimiento preventivo suficiente
-
Limitaciones técnicas prolongadas
-
Retrasos crónicos en Cercanías
Eso afecta a:
-
La percepción
-
La confianza
-
La calidad del servicio
Pero no se traduce en un aumento proporcional de accidentes mortales.
El caso de la alta velocidad
Dato clave:
España tiene la segunda red AVE más grande del mundo.
Y su tasa de accidentes graves es extraordinariamente baja.
Desde su implantación masiva en los años 2000, la alta velocidad española ha sido considerada un referente en estándares de seguridad.
En términos internacionales:
La red AVE española está entre las más seguras del mundo.
¿Por qué el miedo es tan intenso entonces?
Hay tres factores psicológicos muy estudiados:
Concentración de víctimas
Un accidente ferroviario agrupa muchas víctimas en un solo evento → impacto emocional masivo.
Sensación de pérdida de control
En un tren, el pasajero no conduce. Eso aumenta la ansiedad subjetiva.
Efecto cascada mediático
Cuando varios incidentes ocurren en semanas consecutivas, se perciben como “tendencia”.
¿Hay motivos objetivos para el miedo?
Si hablamos estrictamente en términos estadísticos:
No hay evidencia de que el tren en España sea hoy más peligroso que hace 10 años.
No hay evidencia de que España esté por encima de la media europea.
No hay datos que indiquen una crisis sistémica de seguridad ferroviaria.
Lo que sí hay:
Necesidad de mayor inversión en mantenimiento convencional.
Red de Cercanías que requiere modernización sostenida.
Debate político sobre prioridades presupuestarias.
El dato definitivo
Si un ciudadano español realiza:
-
10 viajes largos en coche
-
10 viajes en tren
La probabilidad estadística de sufrir un accidente grave es muy superior en coche.
El tren sigue siendo uno de los medios de transporte más seguros del país.
Así pues:
El miedo actual no se sostiene en los datos de siniestralidad.
Se sostiene en:
-
Impacto emocional de accidentes recientes
-
Debate sobre mantenimiento
-
Amplificación mediática
España no está ante una red ferroviaria insegura.
Está ante una red muy segura con problemas de mantenimiento en ciertas áreas que requieren inversión y gestión más ágil.
Eso es exigible.
Pero no equivale a una crisis de seguridad.
