Cazados en plena veda: interceptan a dos furtivos con más de 11 kilos de oricios en la costa de Colunga

Cazados en plena veda: interceptan a dos furtivos con más de 11 kilos de oricios en la costa de Colunga

Los agentes del Principado, en colaboración con la Guardia Civil, sorprendieron a los implicados en Punta Penote. Los equinodermos, vivos y en buen estado, fueron devueltos al mar.

La lucha contra el furtivismo volvió a escribir este miércoles un nuevo capítulo en la costa asturiana. Dos hombres fueron denunciados tras ser sorprendidos capturando 11,52 kilos de oricios en pleno periodo de veda en la zona de Punta Penote, en Colunga, uno de los enclaves más sensibles del litoral oriental.

La intervención fue llevada a cabo por agentes del Servicio de Inspección y Vigilancia Pesquera del Principado de Asturias, con el apoyo de la Guardia Civil, en el marco de un dispositivo ordinario de control del litoral.

Esperaron a que salieran del pedrero

Los agentes detectaron la actividad sospechosa mientras realizaban labores de vigilancia. Para garantizar una actuación segura —y evitar riesgos en una zona rocosa y resbaladiza— decidieron esperar a que los dos individuos abandonaran el pedrero.

Una vez fuera del área de extracción, fueron interceptados e identificados con el apoyo de una patrulla de la Guardia Civil. Ambos, vecinos de Langreo y San Martín del Rey Aurelio, portaban mochilas cargadas con oricios recién capturados.

El pesaje confirmó la infracción: 11,52 kilos de equinodermos, una especie que actualmente se encuentra en veda, es decir, con prohibición absoluta de captura para permitir la recuperación del recurso.

De vuelta al mar

Tras la intervención, y al comprobar que los oricios se encontraban vivos y en buen estado, los agentes procedieron a su devolución inmediata al mar, conforme a la normativa vigente y como medida esencial de conservación.

Los implicados fueron informados de la apertura de expediente sancionador por la captura ilegal de recursos marinos protegidos.

El oricio, un recurso bajo presión

El oricio (erizo de mar) es uno de los productos más apreciados de la gastronomía asturiana, pero también uno de los más sensibles desde el punto de vista ecológico. La presión extractiva de los últimos años obligó a la Administración a reforzar los controles y a establecer periodos de veda estrictos para permitir la regeneración natural de las poblaciones.

Saltarse estas limitaciones no solo supone una infracción administrativa, sino que pone en riesgo el equilibrio del ecosistema marino y el sustento de los profesionales que sí cumplen la normativa.

330 kilómetros de vigilancia constante

El Servicio de Inspección y Vigilancia Pesquera del Principado, creado en 1988, cuenta actualmente con 17 agentes encargados de supervisar los más de 330 kilómetros de costa asturiana.

Este cuerpo especializado depende de la Dirección General de Pesca Marítima y dispone de:

  • Vehículos todoterreno

  • Embarcaciones de vigilancia

  • Dron para zonas de difícil acceso

  • Equipos de control y pesaje

Su misión es clara: proteger los recursos marinos y garantizar la trazabilidad del pescado que llega a las mesas asturianas, asegurando al mismo tiempo la sostenibilidad económica del sector pesquero legal.

Tolerancia cero con el furtivismo

Desde el Principado recuerdan que respetar los periodos de veda no es opcional, sino una obligación legal y una responsabilidad colectiva.

El furtivismo no es una picaresca menor. Es una amenaza directa a la biodiversidad, a la economía pesquera y a la calidad del producto que distingue a Asturias.

Esta vez fueron 11,5 kilos.
Pero cada intervención es un mensaje claro: la costa asturiana no es territorio sin vigilancia.

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