San Juan de la Arena rinde tributo a una vida dedicada a la cultura, la gastronomía y el alma del pueblo marinero
San Juan de la Arena se vistió de emoción y orgullo para entregar la Angula de Oro 2025 a Manuel José Fernández Faedo, conocido cariñosamente como Manolo el fíu la Reina. El homenaje, organizado por la agrupación vecinal San Juan de la Arena Sí, reconoció este fin de semana la trayectoria de un hombre que se convirtió en símbolo vivo de identidad, emprendimiento y amor por su tierra.
La distinción, que cada año premia a quienes han dejado huella en la villa, se transformó en un auténtico abrazo colectivo: vecinos, amigos y autoridades locales se reunieron para rendir tributo a una figura irrepetible.
El alma inquieta que puso a La Arena en el mapa de Asturias
Manolo nació en San Juan de la Arena, hijo de La Reina, y como tantos jóvenes de su generación, creció con el mar como horizonte. Trabajó en Ensidesa, pero su espíritu inquieto y creativo lo llevó pronto a otro rumbo: el de transformar el ocio, la cultura y la proyección de su pueblo.
Su primer gran hito llegó a finales de los 60 con la apertura de la discoteca Lady Pepa, que se convirtió en un fenómeno regional. Por su escenario pasaron artistas de renombre como Julio Iglesias, Los Mustang, Rumba 3 o Teddy Bautista, convirtiendo las noches de La Arena en referente de modernidad y diversión. Aquella movida atrajo visitantes de toda Asturias y convirtió al pequeño pueblo marinero en epicentro cultural y nocturno.
Un creador de espacios míticos y tradiciones eternas
El legado de Manolo es vasto. Fue impulsor del carnaval de verano, creador de la cafetería Sharon y del mítico pub El Puente, un local que dominaba el paisaje de Los Quebrantos desde un auténtico puente de mando de barco. Espacios que no solo dinamizaron la economía local, sino que dejaron recuerdos imborrables en varias generaciones.
Pero quizás su aportación más célebre sea el Festival de la Angula de San Juan de la Arena, un certamen gastronómico único en España que convirtió a la angula en bandera cultural y turística del pueblo. Lo que empezó como una idea visionaria terminó proyectando a La Arena a nivel nacional e internacional, atrayendo prensa, turismo y orgullo para la villa.
Músico, literato y embajador eterno de su tierra
Además de empresario y creador de eventos, Manolo fue músico, cantante y alma de la Charanga Garabuxada, así como escritor de historias costumbristas sobre San Juan de la Arena que hoy son auténticos documentos históricos de cómo era el pueblo en la segunda mitad del siglo XX.
Aunque sus caminos lo llevaron a Torremolinos y Benidorm, nunca perdió el vínculo con su tierra natal. Cada proyecto, cada idea y cada palabra estaban impregnados del amor por este rincón del Cantábrico.
Un paseo con su nombre: propuesta vecinal al Ayuntamiento
Durante el acto de entrega de la Angula de Oro, la agrupación San Juan de la Arena Sí anunció que propondrá oficialmente al Ayuntamiento de Soto del Barco que el paseo que va desde el Mau Mau hasta la playa lleve el nombre de “Manolo el fíu la Reina”. El objetivo es dejar su legado grabado en el corazón del pueblo, igual que él dejó su huella en cada rincón de L’Arena.
Más que un premio, un homenaje de todo un pueblo
La entrega de la Angula de Oro 2025 se convirtió en un acto cargado de emoción. Vecinos y amigos destacaron su capacidad para crear comunidad, generar ilusión y convertir a San Juan de la Arena en un lugar vivo, dinámico y reconocido.
“Manolo no solo creó negocios: creó una época. Supo que la juventud era la savia de un pueblo y trabajó siempre para que L’Arena tuviera vida”, expresó uno de los asistentes.
San Juan de la Arena, unida en su recuerdo
Con este galardón, San Juan de la Arena reconoce no solo a un empresario visionario, sino a un vecino que supo soñar en grande y hacer realidad esos sueños. Manolo Fernández Faedo es, desde este momento, embajador eterno de su tierra.
“Gracias, Manolo, por llevar a La Arena en el corazón y regalarnos tantos momentos que forman parte de nuestra historia. Hoy tu pueblo te devuelve ese cariño con este premio que es, en realidad, un símbolo de gratitud y amor colectivo”, concluyó el acto.