Decenas de personas sufrieron vómitos, fiebre y fuertes dolores abdominales tras comer en el Mercado Medieval; Sanidad investiga si se trata de un brote de salmonelosis
Avilés vive días de inquietud tras las fiestas de San Agustín. Lo que debía ser un homenaje a la historia y la tradición de la villa podría haberse convertido en el epicentro de un grave episodio sanitario. Varias decenas de personas, al menos una treintena según fuentes médicas y policiales, han sufrido gastroenteritis agudas con fiebre, vómitos y dolores abdominales tras consumir alimentos en algunos de los puestos del Mercado Medieval, instalado en pleno casco histórico entre el 23 y el 28 de agosto.
La primera denuncia formal, registrada el 27 de agosto en la Policía Local, activó la maquinaria de investigación. Desde entonces, los casos han ido sumándose, con vecinos que acudieron a urgencias del Hospital Universitario San Agustín o a sus centros de salud relatando síntomas similares y señalando un mismo denominador común: comidas consumidas en el mercado que fue uno de los principales atractivos de las fiestas patronales.
Sanidad sospecha salmonelosis y evalúa el alcance real del brote
Aunque no hay diagnóstico confirmado, las primeras sospechas apuntan a una posible salmonelosis. Los servicios médicos han detectado patrones clínicos coincidentes entre los pacientes y, según fuentes consultadas, se han recogido muestras para determinar el agente causante.
La Consejería de Salud del Principado estudia ya si debe activar el protocolo de vigilancia epidemiológica para brotes alimentarios, que implicaría análisis exhaustivos de alimentos, inspecciones inmediatas y una investigación sanitaria a fondo.
El mercado bajo la lupa: quejas por fallos de higiene
El Mercado Medieval de Avilés, que este año ocupó las calles Ferrería, Fruta, Sol, Muralla, San Bernardo y San Francisco, acogió a miles de visitantes durante cinco días. Sin embargo, varios asistentes y comerciantes habían señalado fallos en el control sanitario: productos expuestos al sol, alimentos sin protección adecuada y refrigeración insuficiente en algunos puestos.
El Ayuntamiento de Avilés recuerda que la responsabilidad no recae directamente en el Consistorio, sino en la empresa concesionaria, encargada de contratar los puestos y garantizar las medidas de seguridad alimentaria. De hecho, el contrato exigía explícitamente que los alimentos “no podían estar expuestos directamente a la venta” y debían estar cubiertos con protectores y alejados de la radiación solar. Varias imágenes tomadas durante los días festivos muestran que estas normas no siempre se cumplieron.
Decenas de afectados y miedo a más casos
Aunque los casos confirmados superan ya la treintena, los médicos no descartan que haya más afectados que no hayan acudido a urgencias o que desarrollen síntomas en los próximos días, dado que el periodo de incubación de algunas bacterias como Salmonella puede ser de entre 6 y 72 horas.
Vecinos que acudieron al mercado relatan su preocupación:
“Cenamos allí el sábado, todos pedimos lo mismo y el lunes estábamos destrozados, con fiebre y vómitos. Al principio pensábamos que era un virus, pero cuando supe que más gente estaba igual, me preocupé”, explica una vecina de Avilés.
Investigación policial en marcha
La Policía Local de Avilés ya ha abierto diligencias y trasladará la información a Sanidad y a la Fiscalía, si se confirma que hay responsabilidades. De momento, no se ha ordenado el cierre de ningún establecimiento porque el mercado ya había concluido cuando surgieron las denuncias, pero la investigación podría derivar en sanciones graves o incluso en acciones judiciales si se demuestra que hubo negligencia.
Un aviso sobre la seguridad alimentaria en fiestas populares
Este caso reaviva el debate sobre la seguridad alimentaria en eventos masivos al aire libre. Asturias celebra cada verano decenas de ferias, festivales gastronómicos y mercados temáticos, donde el control sanitario es esencial para prevenir brotes como este.
Expertos consultados advierten que la combinación de altas temperaturas, manipulación intensiva y puestos temporales eleva el riesgo de intoxicaciones si no se cumplen estrictamente las normas.
“Esto es un recordatorio de que el descuido puede costar caro. Cuando hablamos de alimentos al sol durante horas o sin refrigeración, el peligro es real. Un brote así puede colapsar hospitales en cuestión de horas”, señala un especialista en epidemiología alimentaria.
La calma depende de los análisis
Por ahora, la situación está contenida, pero los resultados de laboratorio marcarán el rumbo: si se confirma salmonelosis u otro patógeno, las autoridades deberán trazar el foco exacto y depurar responsabilidades. Mientras tanto, Avilés sigue con atención este caso que empaña las celebraciones de San Agustín y deja en evidencia los riesgos de descuidar los controles en eventos masivos.