En economía, se habla de pleno empleo técnico cuando el paro se sitúa en torno al 4% o 5%: no es que no haya desempleo, sino que el que existe es inevitable, fruto del tiempo que lleva cambiar de trabajo o de desajustes entre la oferta y la demanda laboral. En España, ese horizonte parecía impensable hace una década, pero hoy algunas provincias ya lo rozan. ¿Podría Asturias sumarse a esa lista?
Asturias, en su mejor momento en 17 años
Asturias cerró el segundo trimestre de 2025 con una tasa de paro del 8,6%, su mejor dato en más de una década y muy por debajo del 24% que alcanzó en 2013, en plena crisis de la burbuja inmobiliaria. Hay 480.300 personas activas —quienes trabajan o buscan empleo—, de las que 439.200 tienen trabajo y 41.200 siguen en paro.
El Principado mantiene así una tendencia positiva, pero arrastra un problema estructural: la menor tasa de actividad de España, apenas un 53%, y una población trabajadora muy envejecida, con una edad media de 46 años. Son indicadores que explican que la mejora del paro conviva con una sensación de estancamiento.
El espejo: provincias que ya están en el pleno empleo
España tiene territorios que están muy cerca de la barrera del 5%:
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Lugo, con un 5,5%, es hoy el ejemplo más claro de “pleno empleo técnico”.
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Soria, con un 6,2%, tiene tanta dificultad para cubrir vacantes que las patronales piden atraer trabajadores de fuera.
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Lleida ha llegado a bajar del 5% gracias a su dinamismo agroindustrial y logístico.
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El eje del Ebro (Álava, Navarra, Zaragoza) y provincias como Palencia y Segovia viven tensiones de contratación similares.
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En el País Vasco, Gipuzkoa registró en 2024 un 4,6%, con empresas que ya reclutan personal fuera de Euskadi.
El denominador común es doble: industria y logística potentes junto a despoblación, lo que hace que falten manos incluso en mercados laborales reducidos.
Qué necesitaría Asturias para bajar del 8,6% al 5%
Para alcanzar el pleno empleo técnico, Asturias tendría que colocar en el mercado de trabajo a unas 17.000 personas más, manteniendo el número actual de activos. No es una meta imposible, pero exige cambios profundos:
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Más oferta laboral: La tasa de actividad es la más baja de España. Hay margen para incorporar mujeres y jóvenes al mercado, y para atraer población de fuera.
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Reajuste de perfiles: El desajuste de talento en España roza el 75%. Asturias necesita acelerar la formación exprés y la FP dual orientadas a sectores clave como industria, energía, logística, cuidados y TIC.
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Proyectos tractores: La bajada del paro no vendrá solo de la rotación. Hace falta mantener inversión industrial y logística, crear empleo de calidad y retener talento joven.
Oportunidades fuera de Asturias: territorios que buscan gente
Mientras el Principado lucha por rejuvenecer su mercado laboral, otras provincias ya reclaman trabajadores:
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Navarra, Álava y Zaragoza: corredores industriales y automoción en busca de técnicos.
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Lugo y Soria: tensiones de contratación en comercio, servicios y administración.
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Euskadi: miles de vacantes sin cubrir en ingeniería, tecnología y manufactura avanzada.
También crece el uso del Catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, una herramienta estatal para traer talento extranjero en sectores con escasez de personal.
Un reto demográfico y económico
Asturias es una de las regiones más envejecidas de Europa. Sus problemas laborales están ligados a la pirámide poblacional: más bajas médicas, absentismo elevado y pocos jóvenes que entran al mercado. La tasa de actividad femenina sigue baja, y las jubilaciones masivas marcarán la próxima década.
Sin embargo, el Principado cuenta con fortalezas claras: tejido industrial consolidado, potencial logístico, una red universitaria con talento y una calidad de vida que puede atraer a profesionales de fuera. El reto no es solo crear empleo, sino hacer que haya gente para ocuparlo.
El horizonte: del 8,6% al 5%
Con el ritmo actual, Asturias podría acercarse al 6-7% de paro en el medio plazo. Para llegar al 5% habrá que atraer población, retener talento joven y mantener inversiones industriales. En paralelo, otras provincias ya viven el fenómeno inverso: pleno empleo con despoblación, lo que abre oportunidades de movilidad laboral para asturianos que quieran crecer profesionalmente.
El pleno empleo técnico en Asturias es posible, pero no llegará por inercia: exige estrategia demográfica, políticas de formación masiva y proyectos que tiren de toda la economía regional