Javier Bardem y Luis Tosar en el grito útil

Javier Bardem y Luis Tosar en el grito útil

Ambos actores han querido unir sus fuerzas a las de MSF para mostrar su rabia y su dolor por millones de afectados por enfermedades olvidadas, que no tienen acceso a los diagnósticos y tratamientos que necesitan.

 

Médicos Sin Fronteras (MSF) presenta una nueva acción a través de la cual quiere animar a quienes sufren dolor ajeno a que lo griten con todas sus fuerzas. A través de la web www.gritadedolorajeno.org todo aquel que se considere afectado por esta enorme epidemia podrá expresar su rabia por el hecho de que millones de personas que sufren enfermedades olvidadas no tengan acceso a los medicamentos que necesitan.

“Queremos que el impacto que produzca nuestro grito sirva para expandir aún más la enorme epidemia de dolor ajeno que afecta a nuestra sociedad”, explica Luis Tosar, actor y “afectado por el dolor ajeno” que se decidió a colaborar con la organización médico-humanitaria “para que cada grito de dolor ajeno que demos sirva para que haya millones de contagiados más”.

“Hay que gritar para sacar del olvido a todas los pacientes que sufren enfermedades como kala azar, Chagas, enfermedad del sueño, tuberculosis,  malaria o sida infantil, y reclamar soluciones urgentes a sus problemas”, explica por su parte Javier Bardem, socio y colaborador de MSF desde hace años, que también ha querido sumarse a esta iniciativa.

 

Pastillas contra el dolor ajeno
Cada día mueren en el mundo 8.000 personas a causa de enfermedades que en la mayoría de casos tienen solución, unas muertes que en muchos casos serían evitables, pero que por falta de voluntad e interés pasan desapercibidas. Se trata de millones de personas que sufren enfermedades olvidadas, y que en su inmensa mayoría viven en países en desarrollo. Y es que, a pesar de los avances médicos de los últimos años, los enfermos de muchos países carecen de acceso a ellos.

En el primer mundo, si te duele algo, hay pastillas para mitigar el dolor y están al alcance de la mano. ¿Pero qué ocurre si lo que te duele es el dolor ajeno, el dolor de quienes no tienen pastillas para curarse… el dolor de los enfermos olvidados?”, se pregunta Aitor Zabalgogeazkoa, director general de MSF. “De esa reflexión es de donde surge la idea de las ‘Pastillas contra el dolor ajeno’, unos caramelos que son un símbolo de apoyo y compromiso con MSF, que sirven para tratar a miles de personas que padecen enfermedades olvidadas”.

“Nos propusimos detectar a los afectados por el dolor ajeno y ponerles en tratamiento. ¡Y en tan solo tres meses, gracias al trabajo de quienes iban cayendo contagiados, logramos que hasta tres millones de veces alguien sintiera dolor ajeno y fuera a la farmacia a comprar las ‘Pastillas’!”.

“Lo siguiente era canalizar el dolor ajeno de tanta gente y convertirlo en diagnósticos y tratamientos para quienes no tienen acceso a medicamentos, así que tomamos la decisión de destinar los fondos recaudados a los pacientes afectados por el VIH/sida en Zimbabue y por el Chagas en Bolivia... Hoy en día, todos esos fondos ya están sirviendo para diagnosticar y tratar a miles de pacientes en ambos países”.

“¿Qué faltaba entonces? “Pues, por un lado, poder cumplir el compromiso de destinar fondos al tratamiento de las otras cuatro enfermedades olvidadas. Y por otro lado, poder dar la oportunidad a todos los afectados de exteriorizar su rabia y de compartir su dolor con los demás”.

“Ser consciente de tu dolor ajeno y empezar a tratarlo es muy importante, pero queríamos que todo aquel que sintiera necesidad de hacerlo tuviera un lugar donde poder expresar lo mucho que le duele que millones de afectados por enfermedades olvidadas no tengan acceso a los diagnósticos o los tratamientos que necesitan”.

 

Únete al grito de MSF
El grito que dejarán todos los afectados por el dolor ajeno en www.gritadedolorajeno.org servirá no solo para mostrar la rabia que sentimos porque millones de enfermos olvidados no tengan acceso a tratamientos y diagnósticos que en realidad existen, sino también para firmar a través de él un ‘Manifiesto contra el dolor ajeno’.

Dicho manifiesto, una vez haya sido suscrito por todos los afectados, nos servirá para dar fuerza y legitimación a nuestras demandas ante instituciones, gobiernos y empresas, y para exigirles que haya diagnósticos y tratamientos adecuados para las enfermedades olvidadas.

Además de firmar el manifiesto, todos los afectados por el dolor ajeno podrán compartir su grito en las redes sociales e informar a todo el mundo de que ha sido contagiado.

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