"El mundo no está bien preparado para responder a una pandemia grave "

"El mundo no está bien preparado para responder a una pandemia grave "

Esta semana concluyó sus trabajos la 64.ª Asamblea Mundial de la Salud, en la que participaron más de 2700 delegados, incluidos ministros de salud y altos funcionarios, organizaciones no gubernamentales, grupos de la sociedad civil y otros observadores.

 

Asamblea productiva

Durante ocho días la Asamblea Mundial de la Salud examinó un amplio orden del día elaborado por el precedente Consejo Ejecutivo. Como corolario, se adoptaron 28 resoluciones y tres decisiones que orientarán los futuros trabajos de la Organización y permitirán abordar cuestiones sanitarias mundiales de carácter prioritario.

«Creo que esta ha sido una Asamblea especialmente productiva y muy eficiente», dice la Dra. Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud. «Las Asambleas Mundiales de la Salud están teniendo repercusiones extraordinarias para la salud de la humanidad».

 

Tras los discursos de apertura pronunciados por la Dra. Chan, la Sra. Sheikh Hasina, Primera Ministra de Bangladesh, y el Sr. Bill Gates, copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates, la labor normativa de la Asamblea de la Salud comenzó con la presentación de los resultados, a cargo de un Comité de Examen independiente, que analizó la respuesta de la OMS ante la pandemia de gripe y el Reglamento Sanitario Internacional. Después de un año de investigación, el comité convino en que el Reglamento Sanitario Internacional contribuía a una mejor preparación del mundo para afrontar emergencias de salud pública, si bien en la actualidad el mundo no estaba suficientemente preparado para responder a una pandemia grave ni a ninguna otra emergencia o amenaza de salud pública de magnitud global similar. Además, el comité determinó que la pandemia por el virus A (H1N1) 2009 fue, de hecho, una pandemia real, y no halló indicios de que los procesos decisorios de la OMS estuvieran influenciados por la industria.

 

Un marco de preparación para una pandemia de gripe

En el contexto de otro de los puntos del orden del día orientado a mejorar la preparación mundial para futuras pandemias, los delegados adoptaron un marco de preparación para una pandemia de gripe, que significó la culminación de cuatro años de negociaciones entre los Estados Miembros de la OMS. El marco permitirá mejorar el intercambio de virus gripales y el acceso a las vacunas y a otros beneficios. Los Estados Miembros acordaron que el marco sienta las bases para una mejor preparación y un acceso más amplio a instrumentos y conocimientos. La próxima fase consistirá en asegurar la aplicación del acuerdo.

 

Enfermedades no transmisibles

Los delegados y los asociados participaron en prolongadas deliberaciones sobre enfermedades no transmisibles tales como la diabetes, las enfermedades cardiacas, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas. Las enfermedades no transmisibles plantean en la actualidad los mayores desafíos para la salud y el desarrollo, y representan más del 60% de las defunciones en todo el mundo. Los delegados respaldaron unánimemente la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud relativa a los preparativos para la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, que se celebrará el próximo mes de septiembre. Los delegados instaron a los jefes de Estado y de gobierno a que asistieran a esa reunión, que tendrá lugar en Nueva York.

 

Resiliencia de los sistemas de salud

Los progresos en materia de prevención y control de enfermedades no transmisibles y la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) requerirán la existencia de sistemas sanitarios sólidos y, en ese contexto, la Asamblea reconoció la importancia de esa área de trabajo. Los delegados adoptaron cinco resoluciones orientadas a fortalecer los sistemas de salud, en particular mediante estrategias destinadas a reforzar las esferas de enfermería y partería, medidas para mejorar el desempeño del personal sanitario por medio de la aplicación efectiva del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud, y actividades dirigidas a mejorar el diálogo nacional en materia normativa con miras a desarrollar políticas, estrategias y planes de salud más sólidos. Además, otras dos resoluciones alientan el desarrollo de estructuras de financiación sostenible de la salud y la cobertura sanitaria universal, y hacen hincapié en el fortalecimiento de la capacidad nacional de manejo de las emergencias sanitarias y los desastres y resiliencia de los sistemas de salud.

 

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

Se promovieron los ODM relacionados con la salud por medio de resoluciones e informes sobre estrategias de inmunización, nutrición del lactante y el niño pequeño, prevención de las lesiones en los niños, riesgos sanitarios de los jóvenes, así como de la presentación del informe final de la Comisión de información y rendición de cuentas sobre la salud maternoinfantil.

  • El informe sobre los progresos relativos a la Visión y Estrategia Mundial de Inmunización concitó un amplio apoyo. Los delegados destacaron los logros de sus países en lo concerniente al aumento de la cobertura de inmunización, la reducción de las defunciones prevenibles mediante vacunas y la realización de actividades de promoción tales como las semanas regionales de inmunización. Por otra parte, los delegados reconocieron que algunos retos aún persisten, entre ellos los que conciernen a la movilización de más recursos para fortalecer los programas nacionales de inmunización; la adopción de un enfoque equilibrado para el mejoramiento de los sistemas de inmunización; la introducción de nuevas vacunas; la prevención del resurgimiento del sarampión mediante una elevada cobertura de vacunación; y la agilización de la transferencia de tecnologías sobre vacunas a los países en desarrollo. La labor descrita en la estrategia contribuirá a superar esos retos.

  • Los Estados Miembros elogiaron el liderazgo de la OMS y la colaboración con el UNICEF, la Fundación Bill y Melinda Gates y otros asociados en el Decenio de las Vacunas, una propuesta orientada a alcanzar en los próximos 10 años los objetivos de inmunización y, en relación con las vacunas, otros logros importantes en materia de investigación, desarrollo, financiamiento y apoyo público.

  • Además, los Estados Miembros examinaron un plan de aplicación sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño. El plan, que se está elaborando actualmente, aborda la doble carga que suponen la desnutrición y el sobrepeso y se centra en las oportunidades que ofrece el lapso entre la concepción y el segundo año de vida. Más de 100 millones de niños menores de cinco años padecieron insuficiencia ponderal en 2010, y, a consecuencia de ese trastorno, más de 170 millones sufrieron retrasos del crecimiento, según las estadísticas de la OMS. En ese mismo año, se estima que unos 43 millones de niños tuvieron problemas de sobrepeso y obesidad, y por lo tanto, estuvieron expuestos a serios riesgos para su salud en el futuro.

  • La Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución sobre la prevención de las lesiones en los niños. La resolución proporciona una plataforma para apoyar la adopción de medidas sobre prevención de lesiones en los niños, que son la principal causa de defunción entre niños mayores de cinco años. Cada año, más de 830 000 niños mueren por accidentes de tránsito, ahogamiento, quemaduras, caídas e intoxicaciones. Existen intervenciones eficaces de prevención, entre ellas la aplicación de límites de velocidad en proximidades de las escuelas; la sujeción de los niños con sistemas de retención en el asiento trasero del vehículo; la eliminación o prevención de los riesgos relacionados con el agua; la instalación de detectores de humo; y el establecimiento de centros de control de intoxicaciones.

  • Los jóvenes (10-24 años) representan en la actualidad una cuarta parte de la población mundial, y los Estados Miembros han acordado centrarse en la prevención de los riesgos para la salud específicos de este grupo de edad. Una resolución pide a los países que protejan a los jóvenes de riesgos para su salud tales como el consumo nocivo de alcohol, las drogas ilícitas, la infección por VIH, el embarazo en la adolescencia o la violencia.
  • La Asamblea de la Salud adoptó una resolución sobre el paludismo en la que insta a los Estados Miembros a otorgar un lugar preeminente al paludismo en los programas políticos y de desarrollo, a fin de preservar los enormes progresos alcanzados en el decenio pasado, y exhorta a los asociados internacionales a garantizar una aportación financiera suficiente y predecible, de forma que se puedan alcanzar las metas mundiales relacionadas con el paludismo para 2015. La resolución destaca la necesidad de mantener una cobertura universal mediante el control del vector del paludismo en los entornos epidemiológicos; ampliar el acceso a las pruebas de diagnóstico en todos los casos sospechosos de paludismo y administrar terapias eficaces en los casos confirmados; y fortalecer los sistemas de vigilancia del paludismo. Asimismo, se hizo hincapié en la necesidad de aplicar el Plan mundial de la OMS para la contención de la resistencia a la artemisinina, y elaborar un plan mundial para prevenir y gestionar la resistencia de los vectores del paludismo a los insecticidas.

  • En un esfuerzo por apoyar la Estrategia Mundial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Salud de la Mujer y el Niño, las delegaciones adoptaron el informe final de la Comisión de información y rendición de cuentas sobre la salud maternoinfantil. Las delegaciones convinieron en que las diez recomendaciones incluidas en el informe aumentarán la probabilidad de que se cumplan las promesas, y contribuirán a asegurar que los recursos se inviertan de la manera más eficaz para salvar vidas. Los delegados instaron a los Estados Miembros a aplicar las recomendaciones; pidieron al Consejo Ejecutivo que examinara, en enero de 2012, la aplicación de las recomendaciones; y pidieron también que en la próxima Asamblea de la Salud se presente un informe sobre los progresos.

Nueva estrategia general de lucha contra el VIH

La Asamblea de la Salud adoptó una nueva estrategia general de lucha contra el VIH, la Estrategia mundial del sector sanitario para el VIH/sida, 2011-2015, que orientará las medidas de la OMS y de todos los países en ese periodo crítico para el futuro de la respuesta al VIH. Si en el periodo 2011-2015 se aplicaran plenamente las recomendaciones de la OMS relativas al tratamiento del VIH, se podrían prevenir al menos 4,2 millones de nuevas infecciones con el VIH y salvar unos 2 millones de vidas. En el marco de la nueva Estrategia, la OMS procura promover una mayor innovación en materia de prevención, diagnóstico, tratamiento y servicios de atención del VIH, de modo que los países puedan alcanzar el objetivo de proporcionar acceso universal a servicios relacionados con el VIH.

 

Resolución sobre la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado

La Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución sobre la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental y en el Golán sirio ocupado. En esa resolución se reafirma la necesidad de establecer la cobertura universal de los servicios de salud y, al mismo tiempo, se reconoce que la grave escasez de recursos financieros y médicos está menoscabando el acceso de la población a servicios curativos y preventivos. La Asamblea pidió a la Directora General que dispusiera lo necesario para seguir atendiendo a las necesidades sanitarias del pueblo palestino y de la población siria del Golán sirio ocupado.

 

Destrucción de las reservas de virus variólico

La Asamblea de la Salud reafirmó enérgicamente la decisión de anteriores Asambleas, a tenor de las cuales las reservas de virus variólico se deberán destruir una vez que se hayan completado los trabajos de investigación basados en ese virus. En 2014, la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud examinará el estado de las investigaciones sobre el virus variólico y, a la luz de ese examen, se considerará la posibilidad de fijar una fecha para la destrucción de las reservas del virus que aún existan.

 

Erradicación de la dracunculosis

Los delegados adoptaron una resolución que allana el camino para la elaboración de un informe anual sobre la erradicación de la dracunculosis (conocida también como la enfermedad del gusano de Guinea) que se presentará anualmente a partir de la próxima Asamblea de la Salud. La dracunculosis es la segunda enfermedad cuya erradicación está próxima (la primera es el sarampión); la infección solo se produce a raíz de la ingesta de agua contaminada. Anteriormente, se registraban millones de infecciones en toda África y Asia. La enfermedad prevalece principalmente en las zonas golpeadas por la pobreza, con acceso limitado o nulo al agua potable.

 

Erradicación de la poliomielitis

La comunidad sanitaria mundial dio muestras de su firme compromiso con la erradicación de la poliomielitis mediante las deliberaciones centradas en los «significativos progresos» alcanzados desde la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico y una nueva vacuna antipoliomielítica oral bivalente, en 2010. En la India y Nigeria, países de origen de todas las importaciones de los últimos años de poliovirus salvajes, hacia países hasta entonces exentos de poliomielitis, los casos de poliomielitis se redujeron en un 95% entre 2009 y 2010; en el mismo periodo los casos de poliomielitis debidos al poliovirus de tipo 3 disminuyeron en un 92% en todo el mundo.

 

Los delegados abogaron por el firme liderazgo de las autoridades políticas nacionales y subnacionales con miras a la aplicación de estrategias de erradicación de la poliomielitis, y destacaron la necesidad de que los países reforzaran significativamente sus campañas de inmunización sistemática. Asimismo, manifestaron particular preocupación por el déficit de financiamiento de US$ 665 millones para llevar a cabo plenamente las actividades de erradicación de la poliomielitis en 2011 y 2012. Los delegados pidieron a la OMS que proporcionara asistencia técnica adicional a los países en los que existe, o se haya reanudado, la transmisión de la poliomielitis (Angola, Chad, República Democrática del Congo); que continuara los trabajos de investigación para la gestión de riesgos con posterioridad a la erradicación; y que ayudara a los países a mantener la vigilancia eficaz y la inmunización de la población hasta la erradicación total en todo el mundo.

 

Mejorar el acceso a productos médicos

Además, la Asamblea Mundial de la Salud examinó el informe del Grupo de trabajo de Estados Miembros sobre productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación, con el fin de mejorar el acceso a productos médicos de buena calidad y asequibles. Por otra parte, los Estados Miembros aprobaron la decisión de prorrogar el mandato del Grupo de trabajo a fin de que continúe su labor e informe al respecto a la próxima Asamblea Mundial de la Salud.

 

Cambio climático

Los Estados Miembros acogieron con beneplácito la prioridad otorgada por la OMS a la protección de la salud en relación con el cambio climático y, en ese contexto, reafirmaron su compromiso con las nuevas iniciativas establecidas por las reuniones ministeriales regionales con miras a la ejecución de nuevos proyectos.

Grupo Especial Mundial de Lucha contra el Cólera

Los delegados reconocieron que el cólera sigue siendo una amenaza de salud pública en muchos países y que su incidencia va en aumento. A ese respecto, manifestaron la urgente necesidad de realizar intervenciones de salud pública eficaces, tales como el establecimiento de sistemas de vigilancia eficientes, la gestión medioambiental mejorada, el acceso al agua apta para el consumo y a sistemas de saneamiento adecuados, y la utilización apropiada de vacunas contra el cólera como una medida complementaria. La incidencia del cólera se reconoció como un indicador de la gestión medioambiental. Los Estados Miembros pusieron de relieve la necesidad de revitalizar la labor del Grupo Especial Mundial de Lucha contra el Cólera e intensificar las medidas de promoción.

El agua potable, el saneamiento y la salud

La OMS adoptó una resolución destinada a redoblar esfuerzos en lo concerniente al agua potable, el saneamiento y la salud. Las enfermedades transmitidas por el agua siguen provocando más de dos millones de defunciones por año. Los Estados Miembros pidieron a la OMS que reforzara sus principales funciones normativas en relación con el agua y la salud y ampliara sus funciones de vigilancia de los progresos relativos al acceso al agua apta para el consumo y a los sistemas de saneamiento. La resolución también destaca la necesidad de perseverar en el desarrollo de la capacidad mediante el fortalecimiento de la política sanitaria en todos los niveles.

 

Mejorar la gestión de los productos químicos y los residuos

Las delegaciones reconocieron que para proteger la salud pública era preciso mejorar la gestión de los productos químicos y los residuos. Las delegaciones convinieron en que debería prestarse particular atención a la gestión de plaguicidas y otros productos químicos a fin de evitar la acumulación no deseada de productos químicos y prevenir la exposición de las personas a esos productos a través del aire y el agua contaminados. Como una medida de seguimiento de la eliminación del mercurio en los centros de atención de salud, los Estados Miembros pidieron a la OMS, en la Declaración de Libreville sobre Salud y Medio Ambiente en África, así como en otras iniciativas mundiales, que mantuviera la gestión de residuos derivados de la atención sanitaria como una cuestión prioritaria en sus programas de salud pública, a fin de proteger el medio ambiente y garantizar la seguridad del personal, los trabajadores que se ocupan de esos residuos y las comunidades.

 

La Asamblea Mundial de la Salud se celebra anualmente en Ginebra (Suiza) y es el órgano decisorio de la OMS. A esa Asamblea asisten delegaciones de los Estados Miembros de la OMS, y las deliberaciones se centran en un orden del día específico sobre cuestiones sanitarias, elaborado por el Consejo Ejecutivo. Las principales funciones de la Asamblea Mundial de la Salud consisten en determinar las políticas de la Organización, nombrar al Director General en los años de elección, supervisar las políticas financieras, y examinar y aprobar el proyecto de presupuesto por programas.

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