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Esta noche dormiremos una hora más: a las tres volverán a ser las dos en Asturias

Esta noche dormiremos una hora más: a las tres volverán a ser las dos en AsturiasSociedad
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El domingo 25 de octubre tendrá 25 horas, los relojes retrocederán sesenta minutos y recuperaremos el horario de invierno. Una pequeña alegría para los dormilones, una posible confusión para los viajeros y una noche especialmente larga para quienes tengan que trabajar. Te contamos todo lo que necesitas saber para que el cambio no te pille mirando el reloj equivocado.

Asturias Mundial | Sábado, 24 de octubre de 2026

Hay noticias que provocan preocupación, otras que generan entusiasmo y algunas que consiguen poner de acuerdo a buena parte de la población. Esta pertenece, al menos inicialmente, al tercer grupo: esta noche nos regalan una hora. No viene de Hacienda, no hay que solicitarla en ninguna ventanilla y tampoco hace falta presentar una declaración responsable.

Eso sí, el regalo tiene letra pequeña.

Durante la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre, cuando los relojes marquen las tres, volverán a señalar las dos. España abandonará el horario de verano y regresará al horario de invierno, tal como establece el calendario oficial publicado en el Boletín Oficial del Estado.

La consecuencia es una pequeña anomalía temporal perfectamente legal: el domingo durará 25 horas. Y, aunque resulte tentador, no significa que el fin de semana vaya a parecer mucho más largo.

¿A qué hora hay que cambiar el reloj?

MADRUGADA DEL DOMINGO 25 DE OCTUBRE · ASTURIAS

03:00Horario de verano
02:00Horario de invierno
 

25 h

Duración del domingo

+1 h

Para dormir

UTC+1

Nuevo huso horario

La operación es sencilla: habrá que retrasar las agujas sesenta minutos. A las 02.59 llegará las 03.00 según el horario de verano y, en ese mismo instante, el reloj retrocederá a las 02.00 del nuevo horario.

Por tanto, la franja comprendida entre las dos y las tres de la madrugada se vivirá dos veces. Una situación curiosa para quienes estén despiertos y prácticamente invisible para quienes duerman plácidamente.

Una hora más para dormir... o para seguir de fiesta

El cambio otoñal tiene una ventaja evidente frente al de marzo: en lugar de quitarnos sesenta minutos, nos los devuelve.

Quien se acueste a medianoche y ponga el despertador a las ocho del domingo podrá disfrutar, en teoría, de nueve horas de descanso real, siempre que consiga dormirlas.

Para los jóvenes que salgan de fiesta, la noticia también puede sonar estupendamente. Aunque conviene aclarar que el cambio horario no obliga a discotecas y establecimientos nocturnos a ampliar su horario de apertura.

Y hay otra cuestión: si alguien ha quedado a las dos y media de la madrugada, sería conveniente aclarar a cuál de las dos y media se refiere. Porque esta noche habrá dos.

Los móviles cambiarán solos, pero cuidado con el coche, el horno y el despertador

La mayoría de los teléfonos móviles, ordenadores, tabletas y relojes inteligentes ajustarán automáticamente la hora, siempre que tengan activada la configuración automática de fecha y zona horaria.

Pero no todos los aparatos son tan espabilados.

Los relojes de pared, los despertadores tradicionales, algunos electrodomésticos, los cuadros de instrumentos de determinados vehículos y ciertos sistemas de calefacción necesitarán una intervención manual.

El consejo más práctico es revisar el domingo por la mañana los dispositivos que no estén sincronizados. Especialmente el despertador, porque llegar una hora antes a trabajar puede demostrar una admirable puntualidad, pero difícilmente mejorará el humor.

Asturias amanecerá una hora antes... y también oscurecerá antes

Aquí llega la parte menos agradable del cambio.

El nuevo horario permitirá que amanezca antes según nuestros relojes, algo que agradecerán quienes salen temprano para trabajar, estudiar o caminar. Pero también provocará que anochezca una hora antes.

En Oviedo, la diferencia se apreciará inmediatamente.

 

Sábado 24

Domingo 25

Amanecer

08.48 h

07.49 h

Puesta de sol

19.26 h

18.25 h

Horas de luz

10 h 38 min

10 h 35 min

Horas aproximadas para Oviedo, según cálculos astronómicos.

¿Cuándo cambian la hora?
+1

El domingo tendremos prácticamente las mismas horas de luz natural que el sábado, pero distribuidas de otra manera en el reloj.

Es decir, no nos han robado una hora de sol. Simplemente la disfrutaremos antes. Algo que, a las seis y media de la tarde, cuando ya esté anocheciendo en buena parte de Asturias, quizá no nos sirva de demasiado consuelo.

Trenes, autobuses y aviones: cuidado con la hora que se repite

El cambio de hora puede resultar especialmente delicado para quienes tengan que viajar durante la madrugada.

Renfe, Alsa y las compañías aéreas trabajan con horarios programados, pero los viajeros que tengan una salida prevista entre las dos y las tres de la madrugada deben prestar especial atención.

El problema es fácil de entender: esta noche existirán dos momentos distintos en los que el reloj marcará las 02.30.

No significa que los servicios vayan a duplicarse ni que todos los trenes o autobuses deban detenerse una hora. Cada operador aplica sus correspondientes procedimientos.

Por eso, quien tenga que coger un transporte nocturno debería comprobar la información facilitada por la compañía y, en caso de duda, confirmar expresamente a qué horario corresponde su salida.

Lo mismo sucede con determinados servicios de transporte sanitario, desplazamientos laborales o recogidas previamente concertadas.

Un consejo: si tienes un billete para esta madrugada, no confíes exclusivamente en el reloj de la cocina ni en la interpretación de un horario ambiguo.

La hora extra que no todos podrán dormir: hospitales, emergencias y trabajadores nocturnos

Mientras buena parte de Asturias aproveche esa hora adicional bajo el edredón, miles de profesionales seguirán trabajando.

En hospitales, residencias de mayores, centros sociosanitarios, servicios de emergencias, fuerzas de seguridad, transportes e instalaciones industriales, el cambio horario puede convertir una noche habitual de ocho horas en una jornada de nueve horas efectivas, dependiendo del turno establecido.

En el caso de las plantillas que trabajen durante la madrugada, el tratamiento de esa hora adicional dependerá del convenio colectivo, del sistema de turnos y de los acuerdos laborales aplicables. No puede afirmarse de forma general que se pague automáticamente como hora extraordinaria ni que quede compensada sin más.

Los centros que funcionan las 24 horas deben tener en cuenta esa peculiaridad para garantizar los relevos, registrar correctamente la actividad y mantener la continuidad del servicio.

Especial atención requieren los hospitales, donde la repetición de una misma hora obliga a distinguir correctamente los registros clínicos y las actuaciones realizadas antes y después del cambio.

¿Y si tengo que tomar una medicación a una hora concreta?

Es una cuestión importante, especialmente para pacientes que siguen tratamientos con intervalos estrictos.

La mayoría de las personas no tendrá que hacer modificaciones relevantes por este cambio, pero hay situaciones en las que conviene extremar la precaución.

Los medicamentos que deben administrarse cada cierto número de horas no siempre se rigen por la misma lógica que aquellos vinculados a una hora habitual del día.

Por ejemplo, si una medicación está prescrita cada ocho horas, retrasar el reloj no significa que deba alterarse automáticamente ese intervalo.

La recomendación es no adelantar, retrasar ni duplicar dosis por cuenta propia. Quienes tengan pautas especialmente sensibles, como determinadas terapias para la diabetes, la epilepsia o tratamientos que requieren intervalos precisos, deben seguir las indicaciones de su médico o farmacéutico.

¿Puede afectar el cambio horario a nuestra salud?

Aunque octubre suele ser más amable que marzo, el organismo no siempre se adapta de manera inmediata.

Nuestro reloj biológico regula funciones esenciales como el sueño, la temperatura corporal, el apetito y determinados procesos hormonales. Y no necesariamente cambia de ritmo con la misma facilidad que un teléfono móvil.

Algunas personas pueden experimentar durante los días posteriores:

  • Alteraciones leves del sueño o despertares más tempranos.

  • Sensación de cansancio o somnolencia.

  • Cambios en el apetito y en los horarios de las comidas.

  • Dificultades pasajeras de concentración.

  • Cierta irritabilidad durante la adaptación.

No todo el mundo notará estos efectos, y para muchas personas el ajuste pasará prácticamente inadvertido.

Mantener horarios regulares, aprovechar la luz natural de la mañana y evitar grandes cambios en las rutinas ayuda a facilitar la adaptación.

Y, por supuesto, dormir una hora más no obliga a pasarla consultando el móvil.

¿Por qué seguimos cambiando la hora si llevamos años discutiendo su eliminación?

La historia viene de lejos.

El sistema actual de cambios estacionales responde a una normativa europea que busca coordinar los horarios de los países miembros y que, tradicionalmente, ha estado relacionada con el aprovechamiento de las horas de luz y el consumo energético.

Durante décadas se ha defendido que adelantar los relojes en primavera permite reducir ciertas necesidades de iluminación artificial.

Sin embargo, el impacto real sobre el ahorro energético es objeto de debate. Las tecnologías de iluminación han evolucionado, las pautas de consumo han cambiado y no todos los estudios encuentran beneficios significativos.

Además, existe una discusión científica y social sobre las consecuencias de los cambios de hora para el descanso, los ritmos biológicos y la organización cotidiana.

En 2018, la Comisión Europea planteó poner fin a los cambios estacionales. El Parlamento Europeo respaldó posteriormente avanzar hacia su eliminación, pero los Estados miembros no lograron cerrar un acuerdo definitivo.

A día de hoy, no existe una decisión europea que haya eliminado el sistema.

 

¿Será este el último cambio horario de la historia?

Esta pregunta merece una aclaración especial.

El calendario oficial publicado en España mediante la Orden PCM/186/2022 recoge los cambios horarios correspondientes al periodo comprendido entre 2022 y 2026.

Eso significa que el 25 de octubre de 2026 es la última fecha incluida en esa orden, pero no que los cambios de hora desaparezcan automáticamente después.

La normativa general continúa vigente mientras no sea modificada y, por tanto, la finalización del calendario quinquenal no supone la supresión del sistema.

De mantenerse las reglas actuales, el siguiente cambio correspondería al domingo 28 de marzo de 2027, cuando habría que adelantar nuevamente el reloj.

Quienes llevan años esperando que Europa decida qué hacer definitivamente con las agujas deberán seguir teniendo paciencia.

Y, visto lo visto, quizá sea más fácil cambiar todos los relojes de una casa que conseguir que los países europeos se pongan de acuerdo sobre qué hora quieren mantener.

Siete consejos para que el cambio no te complique el domingo

  1. Revisa los relojes manuales. Especialmente los despertadores y los de los vehículos.

  2. Comprueba la hora automática del móvil. Asegúrate de que utiliza la zona horaria correcta.

  3. Confirma los transportes nocturnos. Sobre todo si tu viaje coincide con la franja entre las dos y las tres.

  4. No modifiques tratamientos por tu cuenta. Consulta cualquier duda sobre medicamentos con horarios estrictos.

  5. Aprovecha la luz de la mañana. Facilita la adaptación del reloj biológico.

  6. Mantén tus rutinas. Intenta conservar horarios habituales de comidas y descanso.

  7. No confundas la hora extra con un día de 25 horas de obligaciones. El domingo sigue siendo domingo, aunque dure un poquito más.

Y una última curiosidad: ¿podemos cumplir años dos veces esta noche?

Técnicamente, una persona que haya nacido a las 02.30 horas del 25 de octubre podrá ver cómo el reloj marca esa misma hora dos veces durante su cumpleaños.

Naturalmente, eso no significa que cumpla años dos veces. Pero puede presumir de haber celebrado dos veces la misma hora en un único día.

También será una noche peculiar para quienes tengan hijos, celebren un aniversario o se encuentren trabajando cuando llegue el momento del cambio.

Y para los más curiosos, existe una manera de distinguir las dos horas repetidas: la primera corresponde al horario de verano, UTC+2, mientras que la segunda pertenece al horario de invierno, UTC+1.

Son las mismas cifras en el reloj, pero no el mismo instante.

Una hora de regalo que cada asturiano aprovechará a su manera

En definitiva, esta madrugada Asturias regresará al horario de invierno. Una transición que la mayoría de los ciudadanos apenas percibirá, pero que modifica nuestros horarios de luz, puede afectar al descanso y exige atención en determinados servicios.

Habrá quien aproveche para dormir, quien salga a disfrutar de la noche, quien esté trabajando y quien ni siquiera se entere hasta que descubra que el reloj del coche vuelve a ir por libre.

Lo importante es recordar que esta noche, cuando sean las tres, volverán a ser las dos.

Y que, por una vez, el tiempo nos devuelve algo sin cobrarnos intereses.

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