Paraguas en alto, chubasqueros como capa oficial y la Plaza de España convertida en un pequeño anfiteatro húmedo pero feliz. Avilés vivió este viernes uno de los momentos más esperados del Antroxu: la coronación de la peña Los Peluqueros Antroxaos como Reyes del Goxu y la Faba, el acto que marca el “clic” simbólico de que la ciudad entra de lleno en su semana más gamberra y querida.
Y lo hizo bajo lluvia, viento y frío, con ese espíritu avilesino que cuando se pone festivo se vuelve tozudo: la folixa no se cancela, se adapta.
Una coronación con cuento… y con genio
El guion de este año venía con imaginación y mucha escena. La gala se construyó como un viaje teatral por el universo de “Las Mil y un Antroxu”, la temática elegida para el carnaval 2026. La presentadora apareció en modo narradora de cuento, con lámpara mágica incluida, y la Plaza de España compró el juego desde el minuto uno: primero con curiosidad, luego con carcajadas y finalmente con un aplauso sostenido que sonaba a “sí, esto era lo que tocaba hoy”.
Y entonces llegó el “genio”: Agustín Hernández, peluquero carismático y showman natural, que convirtió el escenario en una mezcla de sátira, improvisación y guiños a la tradición. Su papel no fue solo animar: fue conectar la fantasía del espectáculo con la raíz del Antroxu.
El Goxu y la Faba: tradición con corona (y con pinta)
Uno de los momentos más celebrados fue cuando la ceremonia se detuvo para recordar —sin solemnidad pesada, pero con orgullo— de dónde viene todo esto. La Vieya, personaje clásico del Antroxu, apareció para explicar la esencia: el goxu (cesto) lleno de fabes blancas y, en medio, una pinta. Quien la sacaba, se coronaba. Tradición simple, de barrio y de memoria: lo que aguanta generaciones porque es fácil de entender y muy difícil de olvidar.
Los Peluqueros Antroxaos, coronados: “Vamos a hacer un Antroxu inolvidable”
Con el tercer “deseo”, la Plaza tuvo su recompensa: aparecieron Los Peluqueros Antroxaos, ataviados con ropajes orientales y en comitiva, para recibir la corona. Hubo agradecimientos, bromas, pullas elegantes y una frase que ya se quedó pegada al ambiente como un eslogan perfecto para un día de temporal:
“En Avilés no le tenemos miedo al agua.”
No era postureo: era la foto real de la plaza, con gente empapada a gusto porque lo importante estaba pasando allí.
No es solo una corona: es representar a toda la ciudad
Ser Reyes del Goxu y la Faba no es un título decorativo. Implica representación oficial durante todo el programa, presencia en actos clave y el peso simbólico de llevar el “bastón carnavalesco” del año. La peña, además, fue seleccionada en el proceso previo como colectivo ganador de esta edición y asume ese papel de motor del Antroxu 2026.
Antroxu 2026: más calle, más música, más pulso
La coronación fue el escaparate perfecto de lo que busca el Antroxu este año: mucha calle y mucha actividad, con un programa que supera la treintena de propuestas para todos los públicos. Avilés no compite solo por disfrazarse: compite por mantener el carnaval vivo incluso cuando el tiempo se pone borde.
Y lo que viene —con el ánimo ya encendido— es el menú grande: jornadas de ambiente, concursos, música, tradición y el gran “punto de ebullición” del Antroxu avilesino, que cada año convierte la ciudad en un escenario de humor colectivo.
El temporal, invitado pesado… pero derrotado
La meteorología intentó hacer de aguafiestas, pero salió mal. La escena final es clara: la plaza resistió, el acto se celebró, y Avilés demostró que su Antroxu no depende del cielo.
Porque hay ciudades que miran al parte meteorológico para decidir si salen.
Y luego está Avilés, que mira al cielo y le dice: “Tú llueve, que nosotros ya vamos tirando.”
