El octogenario de 83 años fue localizado por un perro del 112 y dos agentes de la Guardia Civil en una ladera de muy difícil acceso. Está herido y será evacuado por los bomberos. El hallazgo pone fin a más de 24 horas de búsqueda a contrarreloj.
Oviñana vuelve a respirar.
Ernesto López, el vecino de 83 años desaparecido desde la tarde del lunes tras sufrir una caída en el monte, ha sido localizado con vida en la mañana de este miércoles en la ladera de una montaña de acceso extremadamente complicado.
El hallazgo lo realizó un perro del 112 Asturias junto a dos agentes de la Guardia Civil, que peinaban la zona dentro del amplio dispositivo desplegado desde la madrugada del martes.
El octogenario se encuentra herido, pero consciente, y está siendo preparado para su evacuación por parte de los bomberos, ya que el punto donde fue encontrado obliga a un rescate técnico.
Más de 24 horas de búsqueda sin descanso
La desaparición se produjo el lunes por la tarde, cuando Ernesto acudió a una finca en el monte de La Barrera para realizar tareas de limpieza. Pasada la medianoche, al no regresar, una mujer dio la voz de alarma.
Antes incluso del aviso oficial, su hijo y otro familiar salieron a buscarlo. No lograron localizarlo y terminaron desorientados en el bosque. Una patrulla de la Guardia Civil consiguió encontrarlos en torno a la 1:48 horas de la madrugada, tras lo cual se intensificó el dispositivo.
Desde ese momento, la búsqueda fue total:
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Grupo de rescate del 112 Asturias
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Unidad Canina
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Equipo de drones con cámara térmica
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Servicio Cinológico de la Guardia Civil
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Siete patrullas de Seguridad Ciudadana
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Unidad Aérea
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GREIM (Grupo de Rescate e Intervención en Montaña), con refuerzos posteriores
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Bomberos de Asturias
A las 9:00 horas del martes se amplió el número de efectivos. A partir de las 10:30 se incorporó la Unidad Aérea y más agentes del GREIM. Por la tarde, se sumaron doce efectivos adicionales y otro perro especializado.
El terreno —frondoso, con desniveles bruscos, helechos y zonas de difícil visibilidad— había complicado enormemente las labores de rastreo durante la noche.
Una llamada que heló al pueblo
Ernesto había conseguido contactar con su hijo tras la caída. Su frase, que marcó el inicio de todo, resume la crudeza de la situación:
"Ven traeme un palu, a ver si soy a levantame".
Después, el teléfono se quedó sin batería.
Esa llamada fue la única pista directa durante horas.
La clave: el olfato del perro
El hallazgo confirma algo que los profesionales de rescate repiten siempre: la unidad canina puede marcar la diferencia cuando la vegetación y el relieve juegan en contra.
Fue uno de los perros del 112 el que dio con el punto exacto en la ladera. Allí, junto a dos guardias civiles, localizaron al octogenario.
Ahora comienza otra fase: la evacuación y la valoración médica.
Final provisional de una historia que pudo ser tragedia
Después de más de un día de angustia colectiva, el desenlace es el mejor posible dentro de la gravedad: Ernesto está vivo.
El operativo continúa activo hasta completar el rescate y su traslado a un centro sanitario.
En Oviñana, tras horas mirando al monte con miedo, hoy la palabra que más se repite es una sola:
Alivio.
