El último cuplé es ya historia

Un día triste por las alturas sociales. Se han muerto la “Dama de hierro” Margaret Thacher con el premier británico David Camerón departiendo con Mariano Rajoy en La Moncloa, también la cupletista Sara Montiel y por si fuera poco la Casa Real española logra que el yerno maldito, Iñaqui Undargarín, se vaya a trabajar a Quatar como segundo entrenador de la selección de balonmano de aquel país. ¿Por que no le devuelven también el pasaporte a Luis Bárcenas?. La infanta Cristina de Borbón y sus hijos se quedan por el momento en Barcelona. Estoy seguro que no será imputada y aquí, después, gloria. Aunque el yernísimo en sus buenos tiempos y bajo el paraguas de la Fundación Príncipe de Asturias anduvo por nuestra comunidad en busca de algún negocio que afortunadamente no se concreto. A quien sí conocí personalmente fue a Sara Montiel quien además con ocasión de un reportaje que le hice en Gijón cuando acudió al Teatro Jovellanos con una revista me demandó por el derecho al honor al haberme mofado un poco, la verdad, del que por entonces era su marido, ejecutivo de la Seat y que creo se apellidaba Olalla. La Montiel, quien no hace muchas fechas estuvo en Oviedo para ser tratada de la vista en el instituto oftalmológico de los Fernández-Vega, dicen que fue el amor secreto del Nóbel asturiano Severo Ochoa. Puede ser. En sus tiempos de Hollywood trajo de cabeza a Gary Cooper, antes de convertirse éste al catolicismo, y luego se casó con el director Anthony Mann. Cuanta la leyenda que en cierta ocasión, en el festival de cine de San Sebastián, la Montiel hizo anunciar por los altavoces que se esperaba en el hall a la señora de mister Mann. Poco después se divorciaron.

La verdad es que la cupletista de la que tengo mejor recuerdo es la de la parraguesa Lilian de Celis que me consta vive en Oviedo pero a la que hace muchos, pero muchos, años que no la veo. Y es que siendo niño y viviendo en Santander a mi madre le dio porque aprendiese piano y contrató a una profesora que se llamaba precisamente Lilian de Celis. Ni los esfuerzos de la que luego sería gran figura de la copla española lograron hacer carrera musical de un servidor. El Teatro Campoamor se lo perdió.

Veo que a los políticos les está entrando la mala conciencia en cuanto a sus ingresos de dinero público y en la Junta General del Principado comienzan a darse pasos en el sentido de poner las cosas en su sitio. Aplaudo el gesto de la diputada popular Enma Ramos que ha devuelto 2.000 euros cobrados indebidamente por dietas. ¿Ha sido la única en sufrir semejante despiste?. Me consta que no. En todo caso, y no es justificación para los pequeños dispendios de algunas señorías, el parlamento asturiano ha devuelto 1.5 millones de euros al Principado como excedente no utilizado en el pasado ejercicio. Pedro Sanjurjo quiere ser un presidente escrupuloso si bien me da la impresión de que el cargo le viene un poco holgado. En fin, amigos, como diría Undargarín, Qatar nos espera. El último cuplé es ya historia. Y eso que me acuerdo cuando estudiábamos en los Dominicos de Oviedo y hacíamos bolillos para escaparnos a ver películas pecaminosas al cine Asturias. Las dos más señaladas por la censura eclesial -4 gravemente peligrosa- eran “Gilda” y “El Ultimo Cuplé”. Rindamos pues pleitesía en el recuerdo  a Rita Hayworth y a Sara Montiel.



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