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Tres días para sentirse en Asturias: Santo Domingo se prepara para su gran romería

Tres días para sentirse en Asturias: Santo Domingo se prepara para su gran romeríaAsturianía
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La Casa de España celebrará del 23 al 25 de octubre el tramo central de su Romería Asturiana 2026, con una Noche de Gaitas, una verbena y la fiesta del domingo. Una representación de seis músicos de la Banda Gaites Candás llevará al Caribe el sonido de una tierra que la emigración ha sabido convertir en memoria compartida.

Banda Gaites Candás desfilando tras la bandera de Asturias
La bandera de Asturias, al frente de la Banda Gaites Candás en una actuación anterior


En una romería asturiana de Santo Domingo hubo hórreos en miniatura, fabada y gaitas. Y, al final, merengue de los Hermanos Rosario. Ocurrió en 2013, según la crónica de aquella edición. La mezcla cuenta bien lo que esta fiesta ha ido construyendo: un lugar donde recordar Asturias forma parte de la vida dominicana. Donde las costumbres de quienes cruzaron el océano pueden convertirse también en recuerdos de sus hijos y de sus nietos. 

Ese encuentro volverá a tener una fecha central el domingo 25 de octubre. La Casa de España ha anunciado procesión de la Santina, misa asturiana y romería, precedidas por una Noche de Gaitas el viernes y una verbena el sábado. El programa reúne los ingredientes de una fiesta de casa a miles de kilómetros del Principado: música, devoción, mesa y tiempo para estar juntos.

La edición de 2026 tendrá un vínculo directo con Candás: cuatro gaiteros y dos percusionistas participarán en los actos del fin de semana. El viaje de la delegación está previsto del 21 al 28 de octubre. Su presencia pone nombres, instrumentos y trabajo a ese puente entre las dos orillas. La protagonista, alrededor de la cual se reúne todo, es la comunidad que vuelve a celebrar su romería. 

El viernes, una Noche de Gaitas para empezar a encontrarse

Seis músicos de la Banda Gaites Candás con sus instrumentos
Gaitas y percusión en una fotografía anterior al viaje

El viernes 23, el Patio Español de la Casa de España acogerá una Noche de Gaitas. Es la primera cita musical de un fin de semana que irá pasando del concierto a la verbena y de la celebración religiosa a la fiesta compartida. La representación candasina participará en ese recorrido, con las gaitas y la percusión como compañía de los distintos actos. 

La elección de una noche dedicada al instrumento sitúa en primer plano uno de los sonidos más reconocibles de Asturias. Para quien conserva recuerdos de fiestas, bailes o celebraciones familiares, escucharlo puede abrir una conversación con el pasado. Para quien lo descubre, ofrece una entrada a la cultura de la que hablan sus amigos o su familia.

La fiesta se construye en ese encuentro entre experiencias diferentes. Hay quien puede asociar una melodía a un lugar concreto y quien todavía está aprendiendo a reconocerla. Compartir la escucha permite que ambas formas de acercarse a Asturias encuentren sitio en la misma noche.

El sábado: la visita que acompaña y la verbena que reúne

La Banda Gaites Candás en un escenario iluminado de azul y verde
Una actuación de la formación candasina. Imagen de archivo

El sábado 24, la programación de la delegación incluye una visita a la Sociedad Benéfica Española y, después, su participación en la Verbena Asturiana. El recorrido reserva así espacio para el encuentro social antes de continuar con la celebración de la noche. 

Es un detalle que ayuda a comprender la dimensión de estas citas de la emigración. La relación con el lugar de origen se sostiene también en las asociaciones, en las visitas y en el tiempo que unas personas dedican a otras. Una fiesta adquiere profundidad cuando, además de convocar al público, ofrece la oportunidad de acompañarse.

La verbena lleva esa convivencia a otro terreno: el de la música y el disfrute. Será otra ocasión para que socios, familias y participantes compartan la celebración. En las comunidades que viven lejos de su lugar de procedencia, el calendario festivo permite fijar esos momentos de reunión y darles continuidad de un año a otro.

El domingo, el día de la Santina y del reencuentro

Componentes de la Banda Gaites Candás reunidos con sus instrumentos en una plaza
La banda, reunida en una imagen de archivo. La delegación anunciada para Santo Domingo es de seis músicos

La jornada del domingo 25 comenzará con la convocatoria de la misa asturiana a las 11:30, hora dominicana. El anuncio de la Casa de España sitúa la salida de la procesión en la gruta de la Santina, junto a la entrada del recinto, y su llegada al salón principal, donde se celebrará la eucaristía. Después está prevista la romería, con participación musical de la representación de Candás. 

La Virgen de Covadonga ocupa un lugar central en la convocatoria. Su presencia reúne la devoción de quienes la veneran y el valor familiar y cultural que muchas personas asocian a su nombre. Alrededor de la procesión y de la fiesta posterior pueden encontrarse distintas generaciones de una misma familia.

El recorrido dentro del club une dos espacios próximos; la celebración enlaza recuerdos de lugares mucho más distantes. La romería ofrece un modo de darles presencia en la vida dominicana: reunirse, escuchar música y compartir una jornada en la que Asturias se convierte en motivo de conversación y de compañía.

Una tradición que lleva décadas haciendo sitio a Asturias

Un vaso de sidra en una terraza de Gijón
Un culín de sidra en Gijón

La romería tiene una larga vida en la Casa de España. En noviembre de 2005, una crónica del diario dominicano Hoy hablaba ya de una celebración con más de veinte años de recorrido. Aquel programa incluía noche asturiana, verbena, bolos, gastronomía y un concurso de escanciado, además de la procesión de la Virgen de Covadonga. La fiesta se extendía durante cinco días. 

Ese antecedente permite apreciar una continuidad que va más allá de una edición concreta. La música, la mesa y la Santina aparecen como puntos de encuentro que se repiten mientras cambian los participantes y los programas. Cada celebración añade recuerdos a una historia colectiva que las familias pueden volver a compartir.

En 2017, durante el centenario de la Casa de España, la crónica de El Nacional recogió la participación de adultos y niños con indumentaria asturiana, el acompañamiento de las gaitas y una jornada de gastronomía y actividades en las zonas verdes. Hubo sidra, quesos, cachopo y croquetas de compango. Son detalles de aquella edición que muestran cómo la fiesta ha reunido distintas expresiones de una misma cultura. 

La Casa de España, fundada en 1917, presta el lugar para que ese vínculo pueda seguir cultivándose. La romería le da una forma especialmente cercana: una fecha que se comparte en familia y una invitación a participar de unas tradiciones que siguen encontrando nuevos destinatarios.

La mesa también cuenta de dónde venimos

Fabada asturiana en una cazuela
Fabada asturiana

Este octubre, la celebración coincide con unas jornadas gastronómicas asturianas anunciadas por la Casa de España del 30 de septiembre al 25 de octubre. El cocinero invitado es Manuel González Rodríguez, presentado por el club por su trayectoria al frente de El Bálamu, en Llanes. La propuesta añade a la programación una relación directa con la cocina del Principado. 

La gastronomía ocupa desde hace años un lugar importante en la romería. En 2013, una información sobre aquella edición describía una semana en el restaurante Sancho con fabada, chorizo a la sidra, arroz con leche, quesos y otros productos asturianos. También hubo una exposición de hórreos en miniatura, charlas y música. 

Una mesa permite explicar un lugar de una manera muy sencilla. El nombre de un plato puede llevar al de un pueblo; una receta, al recuerdo de quien la preparaba. Quienes crecieron escuchando hablar de Asturias pueden acercarse a ella también por sus sabores, mientras los demás encuentran una ocasión para compartir su cultura cotidiana.

La jornada de 2013 terminó, además, con el merengue de los Hermanos Rosario, después de la participación de la Bandina Asturiana Muga. Aquel cierre ofrece una imagen elocuente de la convivencia en la que se celebra la romería: las referencias asturianas forman parte de una fiesta construida en la República Dominicana y abierta a su música. 

 

Candás lleva la música; la comunidad pone la historia

Vista del puerto de Candás, Asturias
Candás, la localidad asturiana de la que procede la banda invitada


La representación de la Banda Gaites Candás llega a la programación con cuatro gaitas y dos percusionistas. Es una formación pequeña dentro de una celebración que cuenta con la historia y la participación de toda una comunidad. Su tarea musical estará presente en la noche del viernes, en la verbena y en los actos del domingo. 

 

El vínculo entre los músicos y quienes los escuchen tendrá muchas formas posibles. Habrá personas que conozcan bien ese repertorio cultural y otras que se acerquen a él por primera vez. Los niños pueden encontrar en la fiesta una experiencia distinta a los relatos de sus mayores: ver los instrumentos, escuchar cómo suenan y participar en una celebración junto a su familia.

La continuidad de una tradición depende también de esas primeras veces. Lo que para una generación es un recuerdo, para otra puede convertirse en un descubrimiento. La romería ofrece el espacio para que ambas experiencias convivan y para que el interés por Asturias siga creciendo dentro de la vida que cada familia desarrolla en el Caribe.

Volver a reunirse: el sentido de la romería

El programa del 23 al 25 de octubre propone tres maneras de estar juntos: escuchar las gaitas, compartir la verbena y participar en la jornada de la Santina y la romería. Las jornadas gastronómicas añaden la mesa a ese encuentro. Son actividades distintas, unidas por la posibilidad de hacer presente una cultura a través de la convivencia.

La Casa de España de Santo Domingo vuelve a ofrecer el lugar; las familias y los participantes darán a la fiesta su dimensión humana. En ese relevo de generaciones está una de sus razones para durar. Cada edición permite recordar a quienes enseñaron una canción, explicaron una costumbre o llevaron por primera vez a los más pequeños a la celebración.

Este fin de semana, las gaitas de Candás formarán parte de esa historia. Entre la noche del viernes y la romería del domingo habrá tiempo para la música, la devoción, la comida y el encuentro. Asturias tendrá un sitio reservado en Santo Domingo: el que vuelve a abrirse cada vez que una comunidad decide celebrar junta aquello que quiere conservar.

Las citas del fin de semana

  • Viernes 23 de octubre: Noche de Gaitas en el Patio Español de la Casa de España.
  • Sábado 24: visita de la delegación a la Sociedad Benéfica Española y participación en la Verbena Asturiana.
  • Domingo 25: convocatoria de misa y procesión de la Santina a las 11:30, hora dominicana; después, romería.
  • Hasta el domingo 25: jornadas gastronómicas asturianas con Manuel González Rodríguez.

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