La suspensión de las concentraciones bovinas comenzará a levantarse tras la evolución favorable de la dermatosis nodular contagiosa. Sin embargo, la reapertura será provisional, hasta el 31 de diciembre, y no permitirá recuperar plenamente la actividad habitual del mercado ganadero. La Pola Siero continuará sin autorización para celebrar encuentros de ámbito estatal.
Las ferias ganaderas asturianas podrán volver a reunir vacas a partir del próximo 1 de noviembre, aunque la actividad estará sometida a restricciones que impedirán hablar todavía de una vuelta completa a la normalidad. La Consejería de Medio Rural ha decidido flexibilizar las limitaciones establecidas para prevenir la propagación de la dermatosis nodular contagiosa (DNC), una enfermedad que ha obligado a extremar las medidas de control sanitario sobre el ganado bovino.
La decisión permitirá recuperar concursos, certámenes, subastas y mercados, pero únicamente con animales que cumplan unas condiciones muy concretas de procedencia y permanencia en Asturias.
La autorización tendrá, además, fecha de caducidad: el 31 de diciembre de 2026. Su continuidad dependerá de cómo evolucione la situación sanitaria.
La resolución está prevista para su publicación este jueves, 22 de octubre, en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (Bopa).
No todas las vacas podrán participar: el 1 de junio marca la diferencia
La principal restricción afecta al origen y a los movimientos de los animales.
Para participar en una feria, concurso o mercado, las reses deberán proceder de explotaciones situadas en Asturias y cumplir uno de estos dos requisitos:
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Haber permanecido ininterrumpidamente en la comunidad desde antes del 1 de junio de 2026.
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Haber nacido en Asturias a partir de esa fecha y no haber abandonado la región en ningún momento.
Esto significa que un animal que haya salido de Asturias después del 1 de junio no podrá participar en estas concentraciones, aunque proceda de una explotación asturiana.
La restricción también deja fuera de estos encuentros a los bovinos procedentes de explotaciones de otras comunidades autónomas.
La medida permitirá recuperar parte de la actividad comercial y ganadera, pero limitará las operaciones y la participación de animales que habitualmente se desplazan entre territorios.
Para ganaderos, organizadores y compradores, comprobar la procedencia y los movimientos de las reses será una cuestión fundamental antes de acudir a cualquier certamen.
La Pola Siero podrá seguir reuniendo ganado, pero no recupera su actividad estatal
Uno de los puntos más significativos de la decisión afecta al Mercado Nacional de Ganados de La Pola Siero, una instalación de referencia para el sector bovino asturiano.
Aunque podrá continuar acogiendo operaciones de agrupación, gestión, expedición y concentración de animales, seguirá suspendida su autorización como encuentro de ámbito estatal hasta el 31 de diciembre.
En la práctica, sus instalaciones podrán seguir funcionando para determinadas actividades ganaderas, pero únicamente con bovinos que cumplan los mismos requisitos de procedencia y permanencia establecidos para las demás concentraciones autorizadas.
La distinción es importante: poder concentrar ganado en el recinto no significa recuperar automáticamente todas las posibilidades comerciales de un mercado nacional.
El sector deberá esperar a nuevas decisiones sanitarias para conocer cuándo podrán levantarse las restricciones que afectan a la participación de animales procedentes de otras comunidades.
Cuarentenas de 21 días y controles sobre los transportes
La reapertura de las ferias no supondrá una relajación general de las medidas de prevención.
Las explotaciones que reciban animales procedentes de zonas consideradas de riesgo deberán mantener en aislamiento y cuarentena durante 21 días a todos los animales de especies sensibles presentes en la explotación.
También será obligatoria la desinsectación de las reses y de los vehículos utilizados para transportarlas.
Los camiones de transporte ganadero que entren en Asturias desde otras comunidades deberán acreditar el cumplimiento de las obligaciones de limpieza, desinfección y desinsectación establecidas.
Los servicios veterinarios oficiales, en colaboración con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, se encargarán de supervisar estas condiciones.
La Consejería de Medio Rural recomienda además reducir las visitas a las explotaciones, evitar compartir trabajadores, maquinaria y equipos entre instalaciones y proteger al ganado frente a insectos como mosquitos, tábanos y garrapatas.
Estas precauciones responden a las características de la dermatosis nodular contagiosa, una enfermedad vírica del ganado bovino cuya transmisión está relacionada principalmente con insectos que actúan como vectores.
¿Por qué se permite ahora recuperar las ferias?
La decisión de flexibilizar las restricciones se apoya, según la Administración autonómica, en tres factores: la evolución favorable de la situación epidemiológica, las campañas de vacunación desarrolladas en las zonas afectadas y la reducción de la actividad de los insectos transmisores con la llegada de los meses más fríos.
Sin embargo, esta mejoría no equivale a la desaparición del riesgo sanitario.
Precisamente por eso, la autorización tendrá carácter temporal y estará condicionada a la evolución de la enfermedad.
La resolución contempla la posibilidad de modificar los plazos si cambian las circunstancias epidemiológicas, de manera que las concentraciones podrían verse sometidas a nuevas restricciones.
Los eventos con otras especies ganaderas continuarán rigiéndose por sus respectivas normas sanitarias.
Dos meses para recuperar actividad, con la incertidumbre puesta en enero
La decisión abre una ventana de actividad de dos meses para las ferias y los mercados de ganado bovino de Asturias.
Para los organizadores supone la posibilidad de recuperar acontecimientos que habían quedado condicionados por las medidas preventivas. Para los ganaderos, permite volver a participar en espacios de exhibición y compraventa, aunque dentro de unos límites territoriales estrictos.
Pero la reapertura deja cuestiones relevantes sobre la mesa.
La primera es qué ocurrirá a partir del 1 de enero de 2027, cuando finalice el periodo autorizado. La segunda, cuándo podrán recuperarse las concentraciones con participación de ganado procedente de otras comunidades autónomas.
Tampoco se ha concretado en la información difundida qué ferias suspendidas podrán reorganizarse durante noviembre y diciembre, ni qué efecto económico han tenido las restricciones sobre el sector.
De momento, el cambio es relevante, pero limitado.
Asturias podrá volver a celebrar ferias de ganado vacuno a partir del 1 de noviembre. Lo que todavía no podrá hacer es recuperar plenamente la actividad comercial y los movimientos de animales anteriores a las restricciones.
Y esa diferencia será la que determine hasta qué punto esta apertura se traduce en una recuperación efectiva para los ganaderos asturianos.

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