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La construcción busca una nueva generación: los jóvenes asturianos pueden empezar ganando más de 24.000 euros al año sin pasar por la universidad

La construcción busca una nueva generación: los jóvenes asturianos pueden empezar ganando más de 24.000 euros al año sin pasar por la universidadSociedad
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Asturias necesita trabajadores de la construcción y el sector español afronta una importante escasez de profesionales. Los convenios de 2026 ofrecen retribuciones que superan las de muchos empleos habituales entre los jóvenes, pero la dureza del trabajo, la falta de formación y unas diferencias salariales todavía reducidas entre categorías plantean un desafío: convertir los oficios de siempre en profesiones atractivas para el futuro.

Durante décadas, a muchos jóvenes españoles se les ha transmitido una idea casi automática: estudiar una carrera universitaria era el camino preferente para conseguir un buen trabajo. Los oficios manuales quedaban con frecuencia relegados a una segunda opción.

Sin embargo, el mercado laboral está cambiando. Mientras miles de titulados buscan empleos acordes con sus estudios, determinadas profesiones tradicionales tienen dificultades para encontrar trabajadores.

Albañiles, encofradores, soladores, especialistas en rehabilitación de edificios y operadores de maquinaria vuelven a ser perfiles necesitados por las empresas.

La construcción, durante años asociada a la precariedad y a los excesos del boom inmobiliario, podría convertirse en una alternativa profesional interesante para una nueva generación de asturianos.

Y existe un argumento que merece analizarse detenidamente: el dinero.

Un joven que se incorpore a una empresa asturiana de construcción como peón ordinario puede partir de una retribución anual de convenio de 24.279 euros brutos. Con experiencia y promoción profesional, esa cantidad aumenta, aunque las diferencias entre algunas categorías resultan menores de lo que cabría esperar.

Son cifras reales, recogidas en las tablas salariales oficiales de 2026.

Asturias necesita 8.000 trabajadores: una oportunidad que no conviene ignorar

La Confederación Asturiana de la Construcción, CAC-Asprocon, estima que el sector necesita alrededor de 8.000 trabajadores adicionales para atender sus necesidades.

Se trata de una estimación empresarial de necesidades laborales, no de un registro de vacantes disponibles para contratación inmediata. Pero refleja la magnitud del problema que afronta una actividad esencial para la economía regional.

Según los datos sectoriales difundidos durante el verano, Asturias contaba en junio de 2026 con unos 28.129 trabajadores vinculados a la construcción, incluyendo asalariados de diferentes actividades y autónomos.

La cifra supone una recuperación respecto a los peores años posteriores a la crisis inmobiliaria, pero permanece muy lejos de los más de 50.000 ocupados que llegó a registrar el sector en 2007.

La escasez no afecta exclusivamente a las promociones de viviendas nuevas.

También existe demanda de profesionales para rehabilitar edificios, reparar cubiertas, renovar fachadas, mejorar la eficiencia energética de las viviendas, adaptar inmuebles antiguos o ejecutar infraestructuras.

En septiembre, el Colegio de Administradores de Fincas de Asturias advirtió de que determinadas obras de reparación de tejados y fachadas podían acumular demoras de hasta un año por las dificultades para encontrar empresas y especialistas disponibles.

El problema, por tanto, afecta directamente a la vida cotidiana de los ciudadanos.

Cuánto puede ganar un joven en la construcción asturiana en 2026

El convenio colectivo de Construcción y Obras Públicas del Principado de Asturias permite dibujar una escala salarial concreta.

Estas son las retribuciones anuales de referencia para distintas categorías profesionales, con su equivalencia mensual calculada en doce partes iguales.

Categoría profesional Bruto anual en Asturias Equivalente mensual
Peón ordinario 24.279 € 2.023 €
Peón especializado 24.552 € 2.046 €
Ayudante de oficio 24.911 € 2.076 €
Oficial de segunda 25.495 € 2.125 €
Oficial de primera 26.497 € 2.208 €
Capataz 27.192 € 2.266 €
Encargado de obra 27.759 € 2.313 €
Encargado general de obra 29.104 € 2.425 €

Fuente: tablas salariales de 2026 del convenio asturiano publicadas en el BOPA el 22 de diciembre de 2025. Importes redondeados. La equivalencia mensual es una división entre doce, no la nómina mensual ordinaria. Las retribuciones de tabla responden a las condiciones y conceptos previstos en el convenio para un año completo; la nómina efectiva depende, entre otros factores, de los días y complementos devengados.

El primer dato relevante es que el peón ordinario, categoría habitual de entrada para trabajadores sin especialización previa, supera los 24.000 euros anuales de referencia.

Eso equivale a algo más de 2.000 euros brutos mensuales si se distribuye el conjunto de la retribución anual en doce mensualidades.

No son 2.000 euros netos, ni significa que todas las empresas ofrezcan exactamente ese importe en una nómina ordinaria. Pero permite situar económicamente una profesión que muchos jóvenes ni siquiera contemplan al buscar trabajo.

El segundo dato es igualmente interesante: la diferencia salarial entre un peón ordinario y un oficial de primera es de poco más de 2.200 euros brutos anuales.

El sector tiene una oportunidad para hacer que la experiencia, la especialización y la responsabilidad profesional se traduzcan en mejoras salariales más ambiciosas.

¿Y en el resto de España?

El convenio general de la construcción establece unas remuneraciones mínimas brutas anuales por nivel profesional que los convenios territoriales deben respetar.

Estas referencias nacionales permiten comparar el suelo salarial sectorial con las tablas específicas de Asturias.

Categoría Mínimo sectorial estatal 2026 Asturias 2026
Peón ordinario 20.298 € 24.279 €
Peón especializado 20.603 € 24.552 €
Ayudante 20.912 € 24.911 €
Oficial de segunda 21.225 € 25.495 €
Oficial de primera 21.544 € 26.497 €
Capataz 21.867 € 27.192 €
Encargado de obra 22.195 € 27.759 €

Las cantidades nacionales representan mínimos del convenio general, no salarios medios efectivamente cobrados en España. Los convenios provinciales pueden fijar importes superiores y los contratos individuales también pueden mejorar esas condiciones.

Asturias parte, por tanto, de unas tablas sensiblemente superiores a esos mínimos estatales.

Eso no significa que un albañil asturiano gane necesariamente más que otro de Madrid, Barcelona o Bilbao. Para afirmarlo habría que comparar sus respectivos convenios y las condiciones de contratación de cada empresa.

Lo que sí demuestra la información oficial es que existe un suelo retributivo sectorial que merece ser conocido por las familias y por los jóvenes que están decidiendo su futuro profesional.

Construcción frente a comercio y hostelería: la diferencia puede superar los 6.000 euros al año

Muchos jóvenes acceden por primera vez al mercado laboral a través de una tienda, una cafetería, un restaurante o un establecimiento comercial.

Son actividades fundamentales, que ofrecen oportunidades reales de empleo y desarrollo profesional.

Sin embargo, cuando se comparan las retribuciones de convenio de determinados puestos de entrada, aparecen diferencias importantes.

En Asturias, un ayudante de dependiente sujeto al convenio de comercio general tiene en 2026 un salario base de 1.072,26 euros mensuales, con cuatro pagas extraordinarias, lo que representa aproximadamente 17.156 euros brutos anuales de salario de convenio, sin otros complementos.

Un dependiente en sus primeros años se sitúa en torno a 17.328 euros anuales de salario base y pagas extraordinarias.

En hostelería, tomando como ejemplo una cafetería, un ayudante de camarero encuadrado en el nivel VIII tiene un salario base mensual de 1.208,50 euros. Con las dos pagas extraordinarias ordinarias y la paga de Santa Marta, su retribución de referencia alcanza aproximadamente los 18.055 euros brutos anuales, sin otros complementos.

Para un camarero de cafetería encuadrado en el nivel V, la cifra asciende a unos 19.838 euros anuales.

El contraste es ilustrativo:

Puesto de referencia en Asturias Bruto anual de convenio
Ayudante de dependiente, comercio general 17.156 €
Ayudante de camarero, cafetería 18.055 €
Camarero, cafetería 19.838 €
Peón ordinario de construcción 24.279 €
Oficial de primera de construcción 26.497 €

Comparación de salarios de convenio para jornadas completas, con los conceptos indicados. No son medias salariales ni ofertas de contratación. En hostelería existen diferentes niveles según el establecimiento y en todos los sectores pueden aplicarse complementos adicionales.

La diferencia entre un ayudante de camarero del ejemplo y un peón de construcción supera los 6.200 euros brutos al año. Frente a un ayudante de dependiente, rebasa los 7.100 euros.

Naturalmente, las condiciones son distintas.

Trabajar en una obra implica exigencias físicas, exposición a condiciones meteorológicas, movilidad entre centros y riesgos laborales específicos. Por su parte, la hostelería y el comercio pueden requerir horarios partidos, actividad durante los fines de semana o trabajo en festivos.

Lo razonable es que los jóvenes dispongan de información suficiente para comparar no solo salarios, sino también horarios, estabilidad, formación, riesgos y posibilidades de ascenso.

Del peón al especialista: una carrera profesional que no exige necesariamente una universidad

Una de las ventajas de la construcción es que permite iniciar una trayectoria profesional por diferentes vías.

No todos los trabajadores necesitan una titulación universitaria. Existen ocupaciones de entrada, programas de Formación Profesional, certificados profesionales y cursos específicos que pueden abrir las puertas del sector.

Un joven sin experiencia puede comenzar realizando tareas auxiliares bajo supervisión, adquirir conocimientos de seguridad, familiarizarse con herramientas y materiales, y avanzar progresivamente hacia un oficio.

El siguiente paso puede ser formarse en albañilería, revestimientos, encofrado, rehabilitación o manejo de maquinaria.

Con el tiempo, y dependiendo de sus capacidades, acreditaciones y experiencia, podrá optar a categorías superiores o a responsabilidades de coordinación.

También existen itinerarios técnicos vinculados a edificación, obra civil, mediciones, presupuestos, organización de obras, topografía y nuevos sistemas constructivos.

La construcción contemporánea necesita trabajadores manuales, pero también profesionales capaces de manejar tecnología, interpretar documentación técnica y trabajar con nuevos materiales.

Aprender un oficio no tiene por qué ser el final de un itinerario educativo. Puede ser el principio de una especialización profesional de largo recorrido.

El verdadero problema: hay trabajo, pero faltan jóvenes

La falta de relevo generacional preocupa a toda la construcción española.

La Confederación Nacional de la Construcción ha estimado que el sector necesita incorporar alrededor de 700.000 trabajadores, una cifra que expresa la dimensión del desafío laboral según la patronal.

Los datos del Observatorio Industrial de la Construcción muestran que la presencia de los menores de 30 años continúa creciendo, pero todavía es reducida: representan el 11,2% del empleo sectorial según la información publicada en octubre de 2026.

Mientras tanto, la Formación Profesional especializada en Edificación y Obra Civil apenas representa el 0,7% del alumnado de FP.

Aunque las matriculaciones han aumentado desde sus mínimos de 2018, el número de estudiantes sigue siendo pequeño en relación con las necesidades que identifica el sector.

No basta, por tanto, con que existan empresas buscando profesionales.

Es necesario que las nuevas generaciones contemplen esos empleos como una alternativa seria, conozcan sus condiciones y tengan posibilidades reales de formación y progresión.

¿Bastaría con pagar mejor?

El salario puede ser una de las herramientas más eficaces para atraer trabajadores, aunque no la única.

Si las empresas necesitan profesionales cualificados, deben competir por ellos. Y esa competencia puede expresarse mediante mejores retribuciones, estabilidad contractual, posibilidades de ascenso, formación pagada y condiciones de trabajo seguras.

La cuestión tiene especial importancia en los oficios donde la falta de trabajadores experimentados puede retrasar proyectos.

Un especialista que domina un oficio difícil de sustituir aporta valor económico a la empresa. Reconocerlo salarialmente ayuda también a que los jóvenes perciban un horizonte de crecimiento.

Pero el convenio revela un aspecto mejorable: la distancia entre algunas categorías resulta relativamente pequeña.

Pasar del nivel de peón al de oficial de primera exige aprendizaje, responsabilidad y experiencia, pero la diferencia retributiva de referencia apenas supera los 185 euros brutos mensuales en un reparto anual de doce pagas.

Si el sector quiere atraer jóvenes ambiciosos y retener a quienes adquieren experiencia, mejorar esa progresión debería formar parte de la conversación entre empresas y representantes de los trabajadores.

Tampoco se puede ignorar que una obra exige medidas rigurosas de prevención de riesgos, equipos adecuados y una organización que proteja la salud.

Un sueldo atractivo pierde buena parte de su valor si va acompañado de jornadas abusivas, falta de seguridad o inestabilidad permanente.

Asturias también tiene que enseñar dónde se aprende un oficio

La comunidad cuenta con recursos para facilitar el acceso a estas profesiones.

La Fundación Laboral de la Construcción del Principado de Asturias desarrolla formación para trabajadores ocupados y desempleados, con centros en Ribera de Arriba y Tremañes, en Gijón.

Entre las especialidades anunciadas durante 2026 figuran operaciones de hormigón, revestimientos, acabados de construcción, instalaciones eléctricas de baja tensión, mantenimiento de edificios y prevención de riesgos laborales.

La disponibilidad concreta de cada curso depende de la programación vigente y de los requisitos de acceso.

También pueden encontrarse itinerarios de Formación Profesional vinculados a Edificación y Obra Civil y a especialidades técnicas relacionadas con el sector.

Para un joven que no quiere estudiar una carrera universitaria, o que busca reorientar su futuro después de una primera experiencia laboral, estas alternativas merecen ser conocidas.

La formación es especialmente importante porque las empresas necesitan trabajadores capaces de desempeñar tareas de forma segura y competente, no simplemente personas dispuestas a incorporarse a una obra.

Un sector que puede ayudar a resolver dos problemas a la vez

Asturias afronta una dificultad de acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes, mientras que las empresas constructoras advierten de una oferta insuficiente de profesionales.

Ambos problemas están relacionados.

Levantar viviendas, rehabilitar edificios y ejecutar infraestructuras requiere suelo, financiación, planificación administrativa y materiales, pero también trabajadores.

La falta de profesionales puede dificultar la ejecución de los proyectos y contribuir a incrementar sus costes.

Esto abre una posibilidad interesante: favorecer que una parte de los jóvenes asturianos encuentre en la construcción empleos que, al mismo tiempo, contribuyan a mejorar las infraestructuras y el parque residencial de la comunidad.

El beneficio potencial es doble, siempre que el sector sea capaz de ofrecer condiciones atractivas y una trayectoria de crecimiento profesional.

El futuro también se construye con las manos

España necesita ingenieros, médicos, investigadores, profesionales digitales y titulados universitarios. Pero también necesita albañiles, encofradores, especialistas en rehabilitación y personas capaces de ejecutar las obras de las que dependen viviendas, hospitales, colegios y carreteras.

La educación no debería presentar unos caminos como superiores a otros por el simple hecho de que requieran más años de estudios.

Una formación técnica rigurosa y un oficio bien aprendido pueden ser tan importantes para el desarrollo económico como otras trayectorias profesionales.

El reto está en que la construcción deje de presentarse como un refugio para quienes no han encontrado otra salida y empiece a competir abiertamente por el talento joven.

Para conseguirlo necesita buenos salarios, seguridad, tecnología, formación, respeto profesional y oportunidades de futuro.

Asturias tiene una generación que necesita oportunidades y un sector que necesita trabajadores. Convertir ambas necesidades en una solución compartida puede ser uno de los desafíos laborales más interesantes de los próximos años.

Porque construir una vivienda puede ser un trabajo. Aprender a construirla bien, convertirse en especialista y desarrollar una trayectoria profesional alrededor de ese conocimiento puede ser una forma de ganarse la vida durante décadas.

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