Pánico en un hotel de Asturias: 40 desalojados de madrugada tras un incendio que arrasó una habitación Subtítulo

Pánico en un hotel de Asturias: 40 desalojados de madrugada tras un incendio que arrasó una habitación  Subtítulo

El fuego se desató en plena noche en Arriondas y obligó a evacuar a decenas de huéspedes mientras el humo invadía el edificio

 

El humo empezó a colarse por la escalera cuando la mayoría dormía. En cuestión de minutos, la tranquilidad de un hotel en Arriondas saltó por los aires. Gente saliendo a toda prisa, pasillos a oscuras, puertas golpeando… y una habitación completamente devorada por las llamas.

Alrededor de 40 personas tuvieron que ser desalojadas de urgencia en la noche de este domingo tras declararse un incendio en la segunda planta de un hotel situado en la calle El Texu, en pleno corazón del oriente asturiano. El fuego se inició poco después de las once de la noche y generó una situación de alta tensión entre los huéspedes, sorprendidos en plena madrugada.

La habitación afectada quedó totalmente calcinada. Pero lo más peligroso no fue solo el fuego: el humo se extendió rápidamente hacia la caja de la escalera, el punto más crítico de cualquier evacuación. Ahí es donde se juegan los segundos que separan el susto de la tragedia.

La decisión fue inmediata: desalojo total.

Mientras los clientes abandonaban el edificio, muchos de ellos sin tiempo siquiera para coger sus pertenencias, los bomberos entraban en acción con un despliegue contundente. Varias dotaciones, autobombas y una autoescalera se movilizaron para contener el incendio antes de que saltara a otras habitaciones.

La intervención fue rápida, casi quirúrgica. En poco más de media hora, el fuego estaba controlado. Y, contra todo pronóstico viendo la violencia de las llamas, no hubo heridos.

Ese es el dato que cambia por completo la historia.

Porque lo que ocurrió en Arriondas tiene todos los ingredientes de una tragedia: un incendio nocturno, un edificio con decenas de personas dentro y el humo invadiendo las zonas comunes. Y sin embargo, el desenlace fue otro: daños materiales severos, sí, pero ninguna víctima.

Ahora queda por esclarecer el origen del fuego. Las primeras hipótesis apuntan a un posible foco eléctrico dentro de la habitación, aunque será la investigación la que determine qué provocó exactamente el incendio.

Lo que ya es seguro es otra cosa: en apenas unos minutos, una noche cualquiera se convirtió en una escena de tensión absoluta. Y 40 personas pasaron de estar durmiendo tranquilamente a verse en la calle, mirando cómo el fuego se abría paso en el lugar donde, hasta hacía nada, descansaban.

Arriondas respira hoy con alivio. Pero con la sensación clara de haber estado peligrosamente cerca de algo mucho peor.

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