Despedida en Gijón por insultar a una compañera: del historial de advertencias al ataque final en la frutería

Despedida en Gijón por insultar a una compañera: del historial de advertencias al ataque final en la frutería

El TSJA avala el despido disciplinario de una empleada de supermercado tras un largo historial de incidentes

 

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha ratificado el despido disciplinario de una trabajadora de un supermercado de Gijón, ubicado en el barrio de El Natahoyo, por los graves insultos proferidos a una compañera mientras ambas reponían género en la sección de frutería. La empleada, supervisora en el centro desde 2006, fue despedida en diciembre de 2024 tras un último incidente que el tribunal considera un “ataque frontal al honor” de otra trabajadora.

Un historial de advertencias

La trayectoria laboral de la empleada estaba marcada por conflictos previos y advertencias formales.

  • En marzo de 2022, fue apercibida por no mantener una conducta adecuada en caja.

  • Ese mismo año, suspendió varias prevaloraciones internas, en las que se le pedía mejorar la puntualidad, el orden y el trato con sus superiores tras discusiones subidas de tono.

  • En mayo de 2023, recibió un aviso formal por escrito tras insultar a una clienta en la línea de caja.

  • Un mes antes del despido, había vuelto a ser advertida por irregularidades en los fichajes y retrasos reiterados.

El tribunal subraya que este historial refleja un comportamiento reincidente, que desembocó en el incidente definitivo.

El estallido en la frutería

La mañana del 9 de diciembre de 2023, alrededor de las siete, la empleada discutió con otra trabajadora mientras colocaban fruta. La tensión escaló rápidamente: tras un cruce de reproches, comenzó a llamarla “anormal” e “imbécil”, llegando incluso a espetarle un contundente “a mí no me tienes nada que decir, ladrona”.

La escena fue presenciada en directo por otras dos compañeras que se encontraban en el mismo pasillo de la sección de frutería.

El despido, declarado procedente

Tras un acto de conciliación en la Unidad de Mediación, Arbitraje y Conciliación (UMAC), el caso llegó al TSJA, que en sentencia de 3 de junio de 2025 concluyó que la conducta reunía los requisitos de gravedad y culpabilidad suficientes para justificar el despido disciplinario.

Los magistrados remarcan que el comportamiento no puede considerarse un simple “roce laboral”, sino una ofensa seria y pública que dañó el honor de una compañera, especialmente por el uso del término “ladrona” en presencia de otras trabajadoras.

Ataque al honor y final de una etapa

La sala de lo Social del TSJA determina que los hechos constituyen una “falta grave de respeto y consideración” y que el despido fue la respuesta proporcional ante un comportamiento reincidente.

Con esta sentencia, se cierra el recorrido judicial de un caso que comenzó con advertencias leves y terminó con un episodio de insultos públicos que puso fin a casi dos décadas de relación laboral.

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