Higiene: El cuidado de la ropa

Higiene: El cuidado de la ropa

Cualquier joven, campesina o empleada, gustaba de andar bien vestida, y gastaba buenos cuartos para mercar las galas que luciría el día de la fiesta y otras celebraciones importantes.

Pero esos paños, esos lienzos, debían de durar muchos años, ya que las economías no se prestaban para cambios de ropa con asiduidad. El traje con que se casaba el mozo, lo usaba toda la vida en los acontecimientos importantes. Las sayas se alargaban con “inxertos” o se heredaban.

Los enemigos de las ropas eran la humedad y la polilla. Había que airearlas regularmente para evitar que se “apiase”, sobre todo los ajuares de blanco lino guardados en los arcones.

La polilla gustaba de la lana, así que se soleaban y aireaban los paños al aire de marzo. Y en verano al fresco de la mañana.

Para guardarlo se colocaban entre las prendas hojas de lloreu, romero o incluso tabaco.

Las capas y mantas se lavaban en la nieve. Se extendía la ropa sobre el blanco manto,  se cubría y se frotaba con ésta. Luego se dejaba secar por la noche, que tenía que estar estrellada, para que el sol de la mañana las secase. La suciedad y el olor se evaporaba con las gotitas de nieve.

Por San Juan existía la costumbre en muchos lugares de lavar la ropa blanca  ya que al ser el día mas largo proporcionaba muchas horas para solear las prendas. Se lavaba en el río y regueros, en invierno rompiendo el hielo. Se frotaban las prendas enjabonadas sobre una piedra. Mas tarde se fueron utilizando tablas de madera estriada, que algunas disponían de un hueco para arrodillarse. Con la construcción de los lavaderos, hizo esta tarea más llevadera.

El jabón con que se lavaba se fabricaba en casa. Se utilizaba tocino rancio o sebo, y se hervía con sosa caústica. A veces se le añadía romero o tomillo para darle un poco de aroma. La pasta resultante de la cocción se echaba en unos pequeños cajones forrados con papel de estraza, y se dejaba enfriar. Los bloques se partían con un alambre para su mejor manejo.

La ropa se empapaba, y se íva enjabonando dejándola reposar para ir quitándole la suciedad. Se aclaraba y se volvía a enjabonar para echarla  “al verde” para que blanquease, a veces todo el día.

Para el blanqueo también se colaba la ropa, de ahí  viene el término de hacer la colada.

Para ello se utilizaba ceniza del llar que estuviese fina. Se colocaba la ropa sobe una piedra circular llamada “colá” que estaba colocada encima del “tablucu” y que tenía dos surcos por donde bajaba el agua. Se cubría con una sabana o tela y se le echaba una capa de  ceniza, así se ívan colocando las capas sucesivamente, terminando con  una de ceniza. Luego se vertían calderos de agua cada vez mas calientes, hasta que la ropa quedase blanca.

El secado se procuraba hacerlo al sol, menos en invierno que se tenía “rustir” al calor del llar

El planchado era solamente para las casas ricas, así que la ropa más delicada como las camisas de gala o la ropa del ajuar, se doblaba con mucho cuidado antes de meterla en el arcón.

Contrariamente a lo que se cree, las gentes de antes por muy pobres que fuesen, siempre procuraban ir lo mas arreglados posibles. La ropa limpia y zurcida para lucirse “curiosos” en misa o ir al mercado. La suciedad o roturas en las prendas eran la consecuencia de los trabajos diarios. Pero el día de la fiesta se lucía arreglado.

 Pero este tema lo dejaremos para la próxima semana. 

8 comentarios

  • # Sofia Responder

    17/04/2012 15:46

    Me acuerdo cuando mi madre iba a lavarnos al lavadero aquellos barcales de ropa a mí y a los mis hermanos, y la ropa de la mina de mi padre. Luego le quedaban las manos enrrojecidas por el frío que pasaba la probe.Aquello si era trabajar

  • # MJAF Responder

    17/04/2012 16:12

    Andar curioso y limpio si que costaba sacrificio y trabajo.No como ahora que el agua ya sale caliente del grifo y hay lavadoras.Las mujeres de antes eran verdaderas esclavas.

  • # CELIA Responder

    17/04/2012 23:10

    También las mujeres en los lavaderos,además de compartir duro trabajo,tenían un tiempo para el esparcimiento. Era un sitio donde se contaban los chismes y charlaban de sus cosas

  • # llugonnes Responder

    18/04/2012 11:11

    La gente cuidaba mucho la ropa porque no había perres casi ni pa comer. Tener unos zapatos era un artículo de lujo

  • # PRAPRE Responder

    18/04/2012 11:38

    No hace tanto de todo esto que además duró mucho tiempo. ¿Cómo serán las cosas a partir de ahora? Las fuentes de energía son las que son y se agotan. Es posible que acabemos colando otra vez la ropa. Hay mucho que reaprender.

  • # mada Responder

    21/04/2012 14:59

    Los manteos y capas se guardaron durante muchos años en los arcones y en tiempos de escased reciclaron convirtiendolos en abrigos y chaquetas

  • # babin Responder

    23/05/2012 12:09

    Eso si que era trabajar y no ahora que solo es apretar el botón de la lavadora. Mi madre contaba cuando de chavala iban al lavadero y tenían que romper el hielo para poder lavar

  • # juani Responder

    05/10/2016 13:00

    los lavaderos públicos eran sitios de comentarios entre vecinas , ademas del servicio que prestaba a la sociedad, para poder lavar la ropa cuando en las casas no había agua corriente...son digno de conservarse como monumento histórico poopular

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