energía cero

energía cero

Todo lo que nos rodea en la naturaleza es energía pura, esa energía que el hombre en una pequeña parte quiso siempre controlar y no pudo. La energía es necesaria para nuestra existencia, pero nosotros la derrochamos sin parar, cuando no controlas algo suele pasar, también pasa por creer que es barata e inacabable.

 

   El ser humano ingiere energía de forma constante cada vez que nos alimentamos, generando a la vez residuo entrópico (evolución o transformación) en el proceso de la vida. Si no ingiriéramos esa energía y nuestro cuerpo no fuera capaz de procesarla de forma apropiada por culpa de alguna enfermedad, moriríamos. Al morirse, nuestros cuerpos se descomponen de forma rápida y restituimos al entorno, es decir nuestra vida y nuestra muerte forman parte del flujo entrópico .

 

  El químico G.Tyler Miller utilizaba una cadena trófica (cadena alimentaria) abreviada para explicar cómo se procesa la energía y como se crea entropía en cada fase de la expropiación de los ecosistemas. El decía que cuando los animales devoran sus presas entre el 80% y el 90% de la energía se desperdicia y se pierde en forma de calor, el depredador absorbe solo entre un 10% y un 20% de la energía encerrada en la presa. Ello es debido a que la transformación de energía de una criatura a otra requiere un gasto de energía y provoca una pérdida paralela de esta.

 

  Calculo que se necesitan unas 300 truchas para sustentar a un hombre cada año, esas truchas deben consumir 90000 ranas, que necesitan consumir 27 millones de saltamontes y estos se mantienen comiendo mil toneladas de hierba, como vemos todo es escalable, pero a nuestros ojos no es visible ya que como dicen muchos, “si lo viera pasar”.

 

  Nuestro sistema de vida requiere grandes cantidades energéticas y que muchas son agotables, ya que no son fáciles de que se reproduzcan y se mantengan en el tiempo, por eso la gran importancia de intentar ver si hay vida en otros lugares del espacio, ya que somos conscientes de que nuestra despensa es finita.

 

  Se necesitan cuatro kg de pienso en grano para obtener 450 gramos de carne, eso significa que solo se aprovecha un 11% del grano y el resto se quema en el proceso de conversión. Nos lamentamos de la ineficiencia energética de los automóviles, que tragan mucha gasolina, pero la ineficiencia y el despilfarro de una dieta cárnica sostenida sobre el pienso son mucho peores. Las verduras producen quince veces más proteínas por hectárea, que la dedicada para el grano de producción de carne, la tercera parte del cereal cultivado es grano para pienso animal y no para consumo humano directo, esto nos lleva a un lujo en la cima de la cadena trófica, ya que otros seres humanos se enfrentaran a la malnutrición, el hambre y la muerte.

 

  En la agricultura actual se emplean grandes cantidades de productos químicos derivados del petróleo, el transporte, maquinaria agrícola, este consumo es añadido a mayores a la producción del grano.

 En las granjas se administra grandes cantidades de productos farmacéuticos a los animales, como hormonas de crecimiento, antibióticos para las enfermedades, que usan energía para su fabricación.

 

  Una vez engordados se transportan con vehículos que consumen combustibles fósiles y que la energía que producen esos vehículos no es aprovechada de forma eficiente, como el calor, si llevan cámara frigorífica llevan gases que perjudican la capa de ozono, en el matadero se utilizan maquinas de corte, aire comprimido, electricidad, carros mecanizados de transporte, sierras de corte, proceso de envasado, plásticos para la conservación. Pero esto no acaba aquí ya que después nosotros tenemos que desplazarnos a los supermercados para adquirir el producto, conservarlo en nuestras neveras, cocinarlos, comerlos y devolverlos a la tierra de forma de producto descompuesto orgánico.

 

  Esto nos lleva a que la economía es ficticia, que el PIB lo consideramos un indicador de riqueza de nuestra sociedad, pero desde un punto de vista termodinámico, se trata más bien de una medida de valor energético temporal  incorporados a bienes o servicios producidos a costa de la disminución de las reservas ecológicas que tiene nuestro planeta y generar residuos que aportaran un daño irreparable a nuestra sociedad.

 

Estamos rodeados de energía pero la utilizamos muy mal, por anteponer otros valores inapropiados para nuestra supervivencia, las energías renovables pueden ser el futuro, pero tenemos que entender que no son energías constantes, ya que la eólica depende del aire, la solar depende de los rayos solares que nos alcanzan y no tienen la misma potencia en todas las épocas del año, en espacios como el Sahara podríamos generar electricidad para toda Europa, la hidráulica que puede depender del mar y del almacenamiento de las aguas de lluvia, estamos acostumbrados a utilizarla, pero no la del mar, y en fase micro tampoco esta potenciada y la geotermia  en profundidad es una energía constante pero su aprovechamiento parece no interesar, el hidrogeno que produciría un cambio importante en la economía, de momento está en retaguardia. Si somos inteligentes, generamos un criterio de utilización de toda la energía que nos rodea y unas normas estrictas sobre las mismas, el mundo cambiara de forma radical, pero necesitamos una distribución inteligente de la misma.

                                                      Evaristo Menéndez Bóveda

tito@reboot010.eu

 

 

 

1 comentario

  • # Luis Responder

    04/02/2012 19:34

    Muy interesante tu escrito.

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