La campaña 2026 cierra con más de 17.000 kilos y abre la puerta a un cuarto sector tras el éxito del ensayo piloto
La campaña del oricio en Asturias ya no es una actividad menor ni un recurso residual: es, cada vez más, una pequeña industria con músculo propio. El balance de 2026 no deja lugar a dudas. El Principado ha cerrado la temporada con 17.262 kilos extraídos en apenas doce jornadas hábiles, consolidando un modelo que combina sostenibilidad, control exhaustivo y rentabilidad económica.
Pero hay un dato que explica mejor que ninguno lo que está ocurriendo: 15,75 euros por kilo de media en primera venta. Traducido a cifras reales, la campaña ha generado 271.876 euros, un resultado que hace apenas unos años habría parecido impensable para este recurso.
Un modelo que funciona… y que crece
El éxito no es casualidad. La campaña ha vuelto a apoyarse en una estructura organizada por sectores que permite ajustar el esfuerzo extractivo al estado biológico de cada zona.
- Sector I (ría del Eo – río Barayo): alto rendimiento y estabilidad
- Sector II (río Barayo – ría del Nalón): cifras muy sólidas y equilibrio en capturas
- Sector III (Nalón – río Espasa): menor producción, pero clave por su sensibilidad ecológica
Este reparto no solo optimiza resultados, sino que protege el recurso a largo plazo, evitando la sobreexplotación de las zonas más frágiles.
La gran novedad: el oriente entra en juego
Si hay un punto que marca un antes y un después en esta campaña es el ensayo experimental en el oriente asturiano.
En los pedreros de Vega–Punta Carreros y Vidiago, bajo un control milimétrico —GPS, seguimiento diario y registro individual— se han extraído 788 kilos. Puede parecer una cifra modesta, pero en realidad es todo lo contrario: es la prueba de que hay margen de crecimiento.
El resultado es claro:
Asturias podría incorporar un cuarto sector de explotación en próximas campañas.
Y eso, en términos económicos y laborales, es una auténtica palanca de futuro.
De recurso marginal a pilar del litoral
El cambio de paradigma es evidente. El oricio ha pasado de ser un producto casi anecdótico a integrarse en una red mucho más ambiciosa:
Asturias cuenta hoy con planes de gestión activos en todo su litoral, que abarcan especies clave como:
- pulpo
- angula
- percebe
- ocle
- y el propio oricio
Este sistema se basa en una fórmula que está dando resultados: administración, cofradías, pescadores y científicos trabajando juntos. Y funciona.
Mucho más que cifras: relevo generacional y futuro
Detrás de los números hay algo aún más importante: un sector artesanal que empieza a ver futuro.
Los planes de explotación no solo garantizan ingresos, sino que:
- permiten profesionalizar la actividad
- facilitan el salto a embarcaciones de mayor eslora
- y, sobre todo, abren la puerta a que los jóvenes se queden en el oficio
En un momento en el que muchas actividades tradicionales luchan por sobrevivir, el oricio está haciendo justo lo contrario: ganar terreno.
2027 ya está en marcha
La Dirección General de Pesca Marítima lo tiene claro: los datos de 2026 no son un cierre, son un punto de partida.
La próxima campaña se diseñará con una base sólida:
- más información científica
- un modelo ya testado
- y la posibilidad real de ampliar zonas de extracción
Porque lo que está ocurriendo en la costa asturiana es algo más que una buena temporada:
es la demostración de que la pesca artesanal, bien gestionada, puede ser rentable, sostenible… y estratégica.
