El Colegio L’Ablanu y el Braulio Vigón sellan un hermanamiento que va mucho más allá de un simple encuentro escolar
No es una excursión. No es una actividad más. Es algo mucho más profundo.
Este jueves 9 de abril, el Colegio L’Ablanu, en Infiesto, se transformó en un auténtico laboratorio vivo donde la educación, la sostenibilidad y el trabajo en equipo se dieron la mano para demostrar que el futuro también se siembra… y se cuida desde la infancia.
Allí, entre tierra, semillas y manos pequeñas pero decididas, tuvo lugar un encuentro de hermanamiento con el Colegio Público Braulio Vigón, de Colunga, en el marco de la Red de Huertos Escolares Ecológicos de Asturias.
Mucho más que plantar: una lección de vida
La jornada no fue una simple visita. Fue un intercambio real de experiencias, aprendizajes y valores.
Los huertos escolares dejaron claro su papel como algo más que un recurso educativo:
Son una herramienta pedagógica de primer nivel
Conectan al alumnado con su entorno
Fomentan el respeto por la naturaleza
Desarrollan habilidades clave como la autonomía o el trabajo en equipo
En un momento en el que la educación lucha por adaptarse a un mundo cada vez más desconectado de lo natural, iniciativas como esta ponen los pies —literalmente— en la tierra.
Aprender haciendo: sembrar, compartir y crecer
Durante el encuentro, los estudiantes participaron en actividades prácticas que rompieron con la enseñanza tradicional:
- Tareas de siembra
- Dinámicas participativas
- Puestas en común entre centros
Todo ello permitió que los alumnos no solo aprendieran… sino que experimentaran y compartieran conocimiento en directo, algo que difícilmente se consigue entre cuatro paredes.
Un hermanamiento con recorrido
El encuentro no se quedó en una foto bonita.
Sirvió para afianzar vínculos entre ambos centros y abrir la puerta a futuras colaboraciones en una línea clara:
Integrar la sostenibilidad en el día a día escolar
Convertir la educación ambiental en algo estructural, no anecdótico
Porque aquí no se trata solo de plantar lechugas.
Se trata de plantar conciencia.
Una red que crece en Asturias
Detrás de esta iniciativa está el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias (COPAE), con el respaldo de Caja Rural de Asturias, que siguen impulsando esta red educativa con una idea clara:
Crear una generación más consciente, más saludable y más conectada con su entorno
En el acto estuvieron presentes representantes institucionales y educativos, reflejo del respaldo que este tipo de proyectos empieza a consolidar en Asturias.
El mensaje de fondo: esto no es una moda
Mientras el mundo debate sobre sostenibilidad, en Asturias hay colegios que ya están actuando.
Sin grandes titulares.
Sin discursos vacíos.
Con tierra, semillas… y futuro.
Porque si algo ha quedado claro en Infiesto es que educar también es enseñar a cuidar lo que nos da de comer.
Y eso, en los tiempos que corren, vale más que cualquier libro de texto.
