Abril será un mes sin capturas entre el Eo y el Nalón: el Principado actúa ante el alarmante descenso de pulpo y compensa al sector pesquero
El pulpo desaparece temporalmente de las lonjas del Occidente asturiano. Desde hoy, 1 de abril, queda prohibida su captura en toda la franja comprendida entre la ría del Eo y la del Nalón, en San Esteban. Una decisión contundente del Gobierno del Principado que busca frenar el deterioro de la especie… antes de que sea irreversible.
La medida no llega sola. Para amortiguar el golpe económico, la Consejería de Medio Rural ha activado una línea de ayudas de 330.000 euros, dirigida a los profesionales afectados que decidan parar completamente su actividad durante este mes.
Un cierre total para evitar el colapso
Durante todo abril, la veda será absoluta:
- Prohibida la pesca de pulpo tanto a pie como desde embarcación
- Afecta a profesionales y pesca recreativa
- Impacta directamente en 40 embarcaciones del plan de gestión
El objetivo es claro: dar un respiro inmediato a una especie que lleva años dando señales preocupantes de agotamiento.
Las cofradías lo tienen claro: o se actúa ahora… o el problema será mucho mayor en pocos años.
Ayudas para quien decida parar del todo
El Principado ha optado por una fórmula que mezcla restricción y compensación.
Las ayudas, financiadas a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA), están dirigidas a:
- Armadores
- Tripulantes
- Embarcaciones incluidas en el plan de gestión
Pero con una condición clave: quedarse amarrados durante abril y no salir a faenar otras especies.
Una decisión difícil, pero que muchos ven como necesaria para proteger su futuro.
Después de abril: restricciones, pero no cierre total
La veda no desaparece en mayo… se transforma.
Desde el 1 de mayo hasta el 31 de diciembre:
- Se permitirá solo una captura accesoria de 15 kilos
- Es decir, pulpos que caigan de forma no intencionada en otras pesquerías
- En pesca recreativa, límite de dos pulpos al día
Un equilibrio entre actividad económica y sostenibilidad.
Un problema que viene de lejos
El pulpo, uno de los productos estrella del Cantábrico, lleva tiempo mostrando síntomas de agotamiento:
- Menor tamaño medio
- Descenso en capturas
- Mayor irregularidad en las campañas
Factores como el cambio climático, la presión pesquera o las alteraciones en el ecosistema están detrás de este descenso.
Por eso, la Administración ha decidido actuar con el respaldo del propio sector, en una de las decisiones más relevantes de los últimos años para la pesca asturiana.
El mensaje de fondo: parar ahora para poder seguir mañana
Esta veda no es solo una prohibición. Es un aviso.
El pulpo no es infinito. Y si no se protege, desaparece.
Asturias ha optado por una estrategia clara: sacrificar un mes para salvar años de actividad.
El mar, como siempre, pone las reglas. Ahora toca respetarlas.
