Indra se dispara en plena ola del rearme: gana un 57 % más, rompe todos los récords y adelanta sus objetivos a 2026

Indra se dispara en plena ola del rearme: gana un 57 % más, rompe todos los récords y adelanta sus objetivos a 2026

Indra ha cerrado 2025 como el mejor año de su historia reciente, impulsada por el boom del gasto en defensa, el nuevo rumbo estratégico del grupo y un contexto geopolítico que ha convertido al sector militar en uno de los grandes motores económicos de Europa. La compañía obtuvo un beneficio neto de 436 millones de euros, un 57 % más que en 2024, pulverizando tanto las previsiones del mercado como sus propios objetivos internos.

El ejercicio coincide con la llegada de Ángel Escribano a la presidencia y con la aceleración de los programas públicos de defensa en España y la UE. El resultado es una Indra mucho más centrada en el negocio militar, con cifras históricas y una ambición que va claramente al alza.

Crecimiento récord en todas las magnitudes clave

La facturación del grupo alcanzó los 5.457 millones de euros, un 12,7 % más que el año anterior. Pero el verdadero salto se produjo en la cartera de pedidos, que se disparó un 122 %, hasta los 16.083 millones, reflejo directo del fuerte aumento de la contratación en defensa, que ascendió a 12.778 millones, un 138,6 % más.

El ebitda creció un 17 %, hasta los 636 millones, mientras que el beneficio operativo avanzó un 18 %, situándose en 517 millones, con un margen del 10,8 %, sensiblemente superior al de ejercicios anteriores. El flujo de caja libre alcanzó los 319 millones de euros, sin incluir activos estratégicos como Hispasat o Tess Defence.

Defensa: menos ingresos, más rentabilidad

Aunque el negocio de defensa representa alrededor de una cuarta parte de los ingresos totales, ya genera cerca del 40 % del ebitda del grupo. Su margen operativo, del 16,5 %, casi duplica al de Minsait, la división tecnológica civil, que sigue siendo la de mayor volumen de ingresos pero con una rentabilidad sensiblemente inferior.

La diferencia explica el giro estratégico de la compañía: la defensa no es solo un discurso, sino el nuevo eje estructural del grupo. Los programas de modernización del Ejército, los contratos vinculados a los Planes Especiales de Modernización (PEM) y el rearme europeo están marcando el ritmo del crecimiento.

Compras, consorcios y efectos extraordinarios

Parte del avance se apoya también en una intensa política de adquisiciones. Las compras realizadas durante 2025 aportaron 321 millones adicionales a la facturación, reforzando capacidades en ámbitos como sistemas, espacio, drones y tecnología militar avanzada.

A ello se suma el impacto contable de la revalorización de Tess Defence, el consorcio que lidera Indra junto a Escribano Mechanical & Engineering, Sapa y Santa Bárbara Sistemas, responsable del blindado 8x8 Dragón, uno de los grandes programas industriales militares del país.

Objetivos superados… y revisados al alza

Con estos resultados, Indra ha superado ampliamente sus metas para 2025. Los ingresos quedaron un 6 % por encima de lo previsto y el beneficio operativo también rebasó las estimaciones internas.

Pero lo más relevante es lo que viene. La compañía ha decidido elevar sus objetivos para 2026 y apunta ahora a superar los 7.000 millones de euros de facturación, lo que supondría un crecimiento cercano al 30 % en un solo ejercicio y adelantaría un año los hitos del plan estratégico Leading the Future. El beneficio operativo previsto ronda los 700 millones, con un flujo de caja libre estimado de 375 millones.

Más dividendo y equilibrio accionarial en revisión

El consejo de administración ha propuesto incrementar un 20 % el dividendo, hasta 0,30 euros brutos por acción, con pago previsto el 9 de julio. La retribución total ascenderá a 53 millones de euros, de los que alrededor de 15 millones corresponderán a la SEPI y unos 7,5 millones a EM&E.

Este reparto se produce en un momento delicado para la estructura accionarial del grupo, pendiente de la integración definitiva de EM&E. El porcentaje final que alcancen los hermanos Escribano será clave: si superan el 28 % de la SEPI, el equilibrio interno cambiaría de forma sustancial, y si rebasan el 30 %, la ley obligaría a lanzar una opa sobre el conjunto del capital.

Resultados históricos… sin preguntas

Pese al año récord, Indra ha optado por cancelar su tradicional rueda de prensa tras la presentación de resultados y limitarse a una sesión telemática con analistas sin turno de preguntas. Una decisión poco habitual que ha llamado la atención del sector y que coincide con el debate interno sobre la integración de EM&E y el futuro reparto de poder en la compañía.

Indra entra así en 2026 con cifras de récord, una cartera histórica y una apuesta clara por la defensa. El reto ahora será sostener este ritmo, ejecutar los grandes programas sin retrasos y gestionar un crecimiento acelerado que ya la sitúa en el centro del nuevo mapa industrial militar europeo.

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