Pedro Sánchez defiende en Asturias la inmigración y la inversión rural como claves contra la despoblación: “Nadie debería elegir entre sus raíces y su futuro”

Pedro Sánchez defiende en Asturias la inmigración y la inversión rural como claves contra la despoblación: “Nadie debería elegir entre sus raíces y su futuro”

Infiesto (Piloña) fue el escenario elegido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para lanzar uno de sus mensajes políticos más contundentes contra la despoblación y a favor de la inmigración ordenada como motor de cohesión social. Desde el corazón del oriente asturiano, Sánchez presentó la nueva batería de medidas del Ejecutivo para combatir lo que definió como el “invierno demográfico”, un fenómeno que —advirtió— amenaza directamente al Estado del bienestar si no se actúa con decisión.

El jefe del Ejecutivo llegó a Infiesto tras una mañana marcada por la tensión política en el Congreso, donde había protagonizado un duro enfrentamiento con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante la sesión de control. Ya en Asturias, el tono fue distinto: más institucional, más estratégico y con un mensaje claro a todas las administraciones públicas. “La despoblación es un enemigo que avanza implacablemente y debemos combatirlo juntos”, subrayó ante un auditorio repleto de cargos locales y vecinos de la comarca.

Un problema europeo… con respuestas desde Asturias

Sánchez situó el reto demográfico en un contexto continental. No es solo una cuestión española, insistió, sino una fractura que atraviesa Europa de este a oeste. Aun así, recordó que en España el desequilibrio territorial es especialmente acusado: nueve de cada diez ciudadanos viven concentrados en apenas el 3 % del territorio. “Ese dato debería hacernos reflexionar a todos”, reconoció.

El presidente defendió que revertir esta tendencia no es una política secundaria, sino una decisión estructural para garantizar pensiones, servicios públicos y oportunidades en igualdad de condiciones. “Revertir el invierno demográfico es imprescindible para sostener nuestro modelo social”, afirmó entre aplausos.

1.100 millones para reactivar el mundo rural

En el núcleo de la estrategia presentada en Infiesto destaca un paquete de inversión de gran calado:

  • Un nuevo fondo soberano de 1.000 millones de euros, denominado España Crece, destinado a impulsar el sector primario, la agricultura regenerativa, la ganadería extensiva, la gestión forestal activa y la eficiencia hídrica. El fondo combinará ayudas directas y financiación en condiciones ventajosas para facilitar inversiones productivas en el medio rural.

  • 80 millones de euros para emprendimiento y creación de empleo, dirigidos especialmente a entidades locales y proyectos que generen actividad económica estable en municipios pequeños.

  • 20 millones de euros para transporte sostenible en zonas rurales, con soluciones innovadoras pensadas para territorios donde el transporte público es inexistente o claramente insuficiente.

Durante su intervención, Sánchez bromeó con el presidente del Principado, Adrián Barbón, al señalar que el fondo España Crece toma como referencia iniciativas autonómicas previas: “Copiamos lo que funciona”, dijo con una sonrisa.

Inmigración, derechos y nuevos pobladores

Uno de los mensajes más claros del discurso fue la defensa abierta de la inmigración como parte de la solución al declive demográfico. “Los inmigrantes son nuevos pobladores con los que hay que compartir territorio”, afirmó el presidente, reivindicando la reciente regularización impulsada por el Gobierno. Según explicó, no se trata de una medida ideológica, sino de reconocer derechos a personas que ya viven, trabajan y contribuyen a la prosperidad del país.

En ese mismo marco, Sánchez subrayó la importancia de las políticas de retorno para los españoles que emigraron en busca de oportunidades. “Queremos que quien desee volver encuentre facilidades reales para hacerlo”, señaló, enlazando esta idea con la necesidad de atraer población joven a los pueblos.

Datos que avalan la estrategia

El presidente destacó que las políticas desarrolladas en los últimos años ya muestran resultados: los municipios de menos de 5.000 habitantes han ganado más de 400.000 residentes, revirtiendo una pérdida similar registrada en la década anterior. “Vamos en la dirección correcta”, remarcó con énfasis.

En este recorrido, Sánchez reconoció el trabajo del equipo implicado en la agenda demográfica, citando a la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, al secretario de Estado de Reto Demográfico y a la exministra Teresa Ribera, ahora comisaria europea.

“Volver al pueblo no es un reto, es un derecho”

El discurso concluyó con un mensaje de carácter casi fundacional. En un país que se acerca a los 50 millones de habitantes, Sánchez defendió una España plural y cohesionada: “Aquí caben los que buscan un billete de vuelta, los que llegan de fuera, los jóvenes que quieren formarse y vivir en su pueblo, y quienes desean envejecer con dignidad en su casa”.

Y cerró con una frase que resumió el espíritu del acto en Infiesto: “Creemos que volver al pueblo no es un reto, sino un derecho”. Una declaración de intenciones con la que el Gobierno sitúa la lucha contra la despoblación en el centro del debate político y social.

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