"En una ciudad como Oviedo el trato personal es muy importante, somos un pueblín"

"En una ciudad como Oviedo el trato personal es muy importante, somos un pueblín"

Oviedo/Marta.- José Manuel Gómez, conocido por sus amigos como ‘Pepe’, abrió ‘El Tizón’ en 1985 y  desde entonces se ha dedicado en cuerpo y alma a trabajar el restaurante y mimarlo hasta convertirlo en un referente culinario en la ciudad de Oviedo.

 

En su afán por seguir mejorando y ofreciendo a sus clientes los mejores manjares asturianos, este año se ha animado a participar, por primera vez, en la puja del certamen del queso cabrales. Pero no sólo eso, sino que José Manuel adquirió el queso ganador del certamen que compartió con amigos y clientes.

 

Lleva muchos años en hostelería y hasta ahora nunca había participado en la puja del queso cabrales, ¿qué le ha hecho cambiar este año?

Fui a la puja porque estando en Llanes, donde tengo una casa, me llamó el alcalde para invitarme a ir. Al principio dije que no, pero luego rebobiné y pensé en lo bien que se porta la gente de occidente que siempre hay en mi restaurante, entonces quise hacer un acto de buena voluntad con Cabrales, decidí cambiar de idea e ir.

 

¿Conocía ya cómo funcionada el certamen y lo cómo había sido otros años?

Sabía que el año pasado el mejor queso se vendió en 4.000 €, yo no pensaba llegar a esa cantidad porque ahora no están los tiempos para ello. Calculaba pujar por unos 2.000 € o 2.500 €.

 

¿Ha repercutido la compra del mejor queso cabrales de Asturias en 2012 en la afluencia a su restaurante?

No lo he notado apenas, pero comentaba precisamente hoy con un amigo que después de lo del queso no entro en ningún sitio que no me digan algo referente a él. Esa repercusión si que me ha sorprendido muchísimo.

 

Y después de esa repercusión ¿piensa volver a pujar el año que viene?

No son cosas para todos los años, igual volvemos o igual no. Desde luego que ha tenido mucho tirón en la calle y en los medios. La gente está enamorada del queso y seguimos ofreciéndolo en el restaurante, no exactamente ese queso, pero sí el de la misma materia prima y calidad.

 

El Tizón es un restaurante con solera en la capital asturiana ¿cómo se siente como dueño de un negocio que ha triunfado a lo largo de tantos años?

Son 28 años en el centro de Oviedo y con el tiempo somos un referente en Asturias. Tenemos un nombre, como el que tenían otros sitios, algunos de los cuales siguen y otros no ha tenido esa suerte y han tenido que cerrar. Nosotros tenemos la suerte de seguir. La ubicación, la capacidad y la calidad de EL Tizón han hecho que sea un referente, no solo a nivel de Asturias, sino también a nivel nacional e incluso del charco para allá. Hoy mismo he tenido clientes venezolanos y mexicanos.

 

¿Cuál es el secreto  o las claves de ese triunfo?

La hostelería es muy sacrificada y hay que trabajar mucho y mimar mucho el negocio y a la clientela. Llevo 48 años en hostelería y no es fácil triunfar en la restauración y menos en Oviedo. El Tizón mantiene la cocina tradicional, de producto y de buena calidad y lo tradicional siempre vuelve. Con los productos que tenemos en Asturias, el pescado la carne y la huerta, hay que procurar hacerlos bien y no estropearlo.

 

¿Cómo cuida El Tizón a sus clientes y los hace sentirse como en casa?

Tenemos mucha clientela habitual y procuramos cuidarla mucho. Casi ninguno de ellos lee la carta, en el 90% de los casos las entradas se las proponemos nosotros. Además es habitual que tengamos productos fuera de carta que también les ofrecemos. También si vienen unos clientes con amigos o familiares intentamos que tengan confianza y se sientan como en casa. Esto también se consigue gracias a la plantilla, que llevan bastante tiempo y conocen bien a la clientela.

 

Usted suele estar en el restaurante habitualmente al pie del cañón, ayudando y cuidando a la gente que disfruta de sus platos

 

Es cierto, yo creo que el ojo del alo engorda al caballo. A la gente les gusta verme aquí y es como tener un referente. Ahora no estoy las 16 horas que me pasaba hace años, pero siempre procuro estar con la gente o incluso hablar con ellos por teléfono. Si viene alguien y no estoy me gusta saberlo para agradecérselo la próxima vez que vuelva. En una ciudad como Oviedo el trato personal es muy importante, somos un pueblín.

 

A pesar de la clientela fija con la que cuenta El Tizón, ¿ha notado la repercusión de la crisis en su restaurante?

 

Evidentemente la crisis la notamos todos aunque hay mucha gente que dice que nosotros somos una excepción, pero evidentemente se ha notado un bajón. La gente mira mucho el dinero y nosotros también miramos el dinero por eso tratamos de cuidarlo. Llevamos seis años sin subir los precios y ahora asumimos la subida del IVA.

 

 

 

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