Arde el imperio

Arde el imperio

Los sucesos de Londres, transmitidos boca a oreja a Liverpool y Manchester, es sin duda lo más grave que le ha ocurrido a la Reina Madre desde los tiempos de Belfast. O desde los de la Thatcher. El país de la referencia sentimental (léase Shakespeare o Churchill, Beatles o Bobby Charlton), el país que considera a la vieja Europa una isla para autodenominarse continente, ha devenido en un mayo del 68 tardío y excesivamente violento. Un temporal que llega en el peor momento, en un instante amargo y peligroso. Cameron, el hombre que se inventó el ‘Murdochgate’, amenaza con lo que jamás hará: sacar el ejército a la calle, como en Irlanda. Desde África (es decir desde aquí. Como decían los Stones, el continente negro empieza en los Pirineos), desde aquí, el panorama es extraño. Parece como si hubiésemos dado a la Pérfida Albión (eufemismo cutre donde los haya) la categoría de Siria, Birmania o cualquiera de los países que en su día fueron bastardos del imperio británico. La nación imperial que hizo famoso a Gandhi, la patria de Jack el Destripador, es una hoguera en llamas. Un país donde lo primero que escuchan los niños es que no van a ser nada en la vida no puede llegar muy lejos sin hacer ruido, aunque el país sea eterno, como la Atlántida o como las pesadillas.

 

1 comentario

  • # AeubXeeo Responder

    07/10/2011 14:57

    You ralely saved my skin with this information. Thanks!

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