A la sombra de un carbayón

Con la emoción de tener una calle en Oviedo con mi nombre, verme rodeado de tantos amigos y estar saliendo de una fastidiosa gripe no capté el pasado viernes que la placa con mi nombre en esa magnífica calle camino de Las Campas estará protegida por un hermoso y joven árbol carbayón, el símbolo totémico de nuestra ciudad. Por cierto, me llega la confirmación de que el próximo 22 de diciembre, lunes, día en que tendrá el sorteo de la lotería de “El Gordo” el alcalde de Oviedo Agustín Iglesias Caunedo descubrirá la placa para dar el nombre de nuestra apreciada cronista oficial Carmen Ruiz-Tilve a una calle muy cerca de la mía lo que me congratula. El ser vecinos en esta distinción que como decía en mi último artículo nos hace inmortales es todo un honor.

 

Como suele ocurrir en estos actos hay amigos que no se enteraron o no pudieron acudir, tal es el número de llamadas y comunicaciones que estoy recibiendo. Gracias a todos. No hay nada mejor que sentirse arropado. Lo cierto es que como periodista y ovetense procuraré devolver a la ciudad de alguna manera este impagable gesto que la Corporación ha tenido conmigo. De las palabras del alcalde Agustín Iglesias Caunedo, llenas de afecto y cariño, debo destacar una frase en la que manifestó que su partido es Oviedo y su ideología también. Totalmente de acuerdo, lo comparto al cien por cien. Además tuvo el detalle el alcalde de recordar que nos debe la medalla de bronce -la primera que se ha concedido en la historia de Vetusta- a los integrantes de la comisión en su día nombrada por Gabino de Lorenzo para la aplicación de la ley de la Memoria Histórica. De los componentes me consta que mi colega el periodista Esteban Greciet ha renunciado a recibirla y otro destacado miembro, Jose María Laso, ha fallecido. Probablemente no acertamos de pleno en quitar nombres a calles de pasado franquista pero hubo discusiones intensas -concretamente un servidor con el filósofo Gustavo Bueno- hasta el punto que el entonces concejal José Suárez Arias-Cachero “Felechosa” quiso fiscalizarnos sin éxito, pero estoy seguro que la escritora Susana Pérez Alonso y yo tenemos la conciencia tranquila al respecto. Otra cuestión en mi caso es como habré de concretar el próximo mes de mayo ese amor cívico a mi ciudad, por un lado, y a Asturias por otro.

En este desapacible domingo de otoño escribo con la satisfacción que el Real Oviedo consolida su puesto de líder con un chico, el delantero Linares, que está metiendo tantos goles que me temo que pronto levante el vuelo hacia otros objetivos más ambiciosos que los de un equipo de segunda B por muy líder que éste sea.

 

El domingo nos trae el anuncio de Cayo Lara de no repetir como candidato de IU en las próximas elecciones, dando paso a Alberto Garzón, un joven que no llega a los 30 pero, sin duda alguna, no tiene mala pinta. El guiso de “Podemos” continúa cociéndose a la espera de su programa definitivo pero cada vez tengo más intensa la sensación, como escribía el otro día, de que a la hora de la verdad la langosta al cocer mengua. En el seno del Partido Popular se ha recibido orden desde Genova de no hablar de candidaturas y aspirantes, de ahí el mutismo de Mercedes Fernández que ha recibido ya la felicitación de los jefes por reivindicarse ante los asturianos por apoyar los presupuestos elaborados por los socialistas. Es desde el punto de vista del PP una buena jugada para ir arrinconado a sus competidores de la derecha, los de Foro. El objetivo es recuperar de aquí a mayo, de la manera más discreta posible, a cuantos más militantes del partido de Francisco Alvarez-Cascos mejor, muchos de los cuales en su momento lo eran del partido gobernante en la nación. Operación que no es fácil, por supuesto.

 

También de manera discreta prepara sus listas de candidatos el PSOE. Repetirán los actuales alcaldes de Laviana, Adrián Barbón -no le pierdan de vista-; de Navia, Ignacio García Palacios quien en estos momentos es además presidente de la federación Asturiana de Concejos; de Candamo, José Antonio García Vega, el coqueto concejo que mejor y más rápido paga, solo ocho días, a los proveedores. García Vega lleva un montón de años como alcalde, siempre con mayoría absoluta. En nuestra juventud hicimos la mili juntos y le tengo aprecio. Claro que se palpa nerviosismo en el ambiente político. Habrá denuncias, contra denuncias y nuevos casos de corrupción sacados a la luz publica por el ventilador que está yendo a tal velocidad que a lo mejor hasta saltan los fusibles. Aunque mi duda es la de ¿Quien maneja el ventilador?.



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