La langosta al cocer mengua

Hoy ha sido un día importante para Asturias. Por fin PSOE y PP han llegado a un acuerdo y el Principado contará con nuevos presupuesto, no prorrogados, en el 2015. El equipo de Javier Fernández ha tenido que ceder y como querían los populares bajará dos puntos el IRPF. De este pacto, no se si es el “Pacto del duernu”, sacará más ventaja el Partido Popular con su lideresa Mercedes Fernández al frente ya que con su apoyo a los presupuestos que ha elaborado el PSOE da la sensación ante la opinión pública que apuesta de verdad por Asturias, quizás abriendo el camino a nivel nacional a un futuro, y yo creo que necesario, pacto entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. En este acuerdo ha jugado un papel decisivo la consejera de Hacienda Dolores Carcedo, en mi opinión la pieza más importante del gobierno regional en estos momentos.

Con esta jugada el Partido Popular arrincona a la todavía segunda fuerza política de Asturias, el Foro de Francisco Alvarez-Cascos, y a quien, me da el olfato, superará en las autonómicas de mayo próximo. Ademas con ello contribuirá a aplicar una cierta galga al carro del país que suponde la aparición institucional de Podemos. No lo tendrá tan claro el PSOE. Hay militantes que prefieren que les saquen una muela a tener que pactar con el Partido Popular pero así es la vida política.

Las corrupciones, el tema Villa, la dimisión de la consejera de Bienestar Social y algunos otros temas que el ventilador de la mierda irá aireando en próximas fechas hace que Javier Fernández, con pulso firme ante las irregularidades, eso, sí, esté muy preocupado. Hoy FADE y los sindicatos respiran tranquilos con el acuerdo entre PSOE y PP. Como había anunciado la consejera de Bienestar Social Esther Díaz compareció ante la Junta General del Principado para anunciar sin paliativos su dimisión.

Posiblemente era la personalidad más fuerte e independiente del consejo de gobierno del Principado. Comenzó como abogada de la UGT en Siero, llegó a ser alcaldesa de Langreo y Javier Fernández la nombró como titular de tan comprometida consejería. A lo largo de esta legislatura ha tenido sus más y sus menos con la gestión de la ley de Dependencia y otros asuntos sociales pero hay que reconocer que no se ha arrugado en momento alguno. El ventilador de la mierda la alcanzó probablemente de manera injusta por compartir acciones en la compañía de subcontratas propiedad de su marido. Por supuesto que legalmente no tiene reproche, pero éticamente sí, al trabajar la citada empresa para muchas obras públicas. Veremos ahora a quien nombra como sucesor/a de Esther Díaz el jefe del Ejecutivo. A lo mejor aprovecha para una cierta remodelación del gobierno asturiano en la que podría ir incluida la consejería de Sanidad.

Pese a la aprobación que habrá de los presupuestos no van a ser estos meses, de aquí a mayo, fáciles para nuestros políticos. El bipartidismo se resiste a perder poder, nervioso como está por la aparición de numerosos casos de corrupción y por el nacimiento de Podemos aunque en este caso, como solía decir mi abuela, la langosta al cocer mengua.



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