La Fiscal de Delitos contra la Administración critica la política de 'libre designación'

La Fiscal de Delitos contra la Administración critica la política de libre designación

La Fiscalía recuerda que hay funcionarios especializados para asesorar


La Fiscal encargada de los delitos contra la Administración Pública en el Principado de Asturias, María Esperanza González Avella, ha criticado este viernes al Ejecutivo autonómico por su política de nombramientos de cargos de libre designación para puestos de asesores y de confianza, recordando que en la Administración existen funcionarios especializados para ello que se ven "arrinconados" por el "devenir político".

   González ha realizado estas declaraciones en una rueda de prensa en la que se ha presentado de forma oficial, acompañada de la Fiscal Superior del Principado, Esther Fernández. En su comparecencia, la fiscal ha emplazado al Principado a dejar de lado los cargos de libre designación en virtud de personal técnico que esté especializado en derecho administrativo que sea nombrado por un concurso público de oposiciones.

   González Avella es, desde mayo de 2015, la fiscal encargada de coordinar todas las denuncias que llegan a la Fiscalía en materia de corrupción política y delitos contra la Administración. El nuevo departamento se creó debido al aumento de este tipo de delitos en la región. Desde que inició su labor, se han abierto 41 diligencias de investigación y 21 diligencias previas en asuntos de corrupción política.

   La fiscal ha referido a los medios los problemas a los que se ha enfrentado durante este tiempo, apuntando hacia la instrumentalización de la actividad fiscal por parte de las fuerzas políticas, la actividad de los denominados "profesionales de la denuncia" y a quienes denuncian de forma genérica la actividad de una institución.

   En este punto, la Fiscal Superior ha incidido en que la labor de la Fiscalía no es la de auditar el comportamiento de una determinada institución en términos generales, sino que deben investigar hechos concretos a raíz de denuncias fundamentadas. Así, ha criticado la actitud de algunos políticos cuando se acercan las épocas de cambio de gobierno.

   De ellos ha dicho que pretenden convertir al fiscal en un auditor, denunciando primero lo que creen que está mal hecho cuando están en la oposición y después, cuando gobiernan, pidiendo investigaciones genéricas sobre lo realizado hasta entonces para obtener un "certificado" de lo que se ha hecho. "Usted me lo limpia por si acaso", ha ironizado.

   Sobre estas denuncias, ha indicado que lo único que provocan en muchas ocasiones es un gasto en recursos que no va a ningún sitio. "El 69,9 por ciento de las causas incoadas en esta materia se archivaron en 2014", ha señalado.

   La memoria de la Fiscal Superior, presentada en octubre en sede parlamentaria, reflejaba un total de 98 delitos contra la Administración Pública en Asturias, de los cuales 33 terminaron en condenas.

   Para poder continuar con su trabajo, González Avella ha reclamado una unidad de apoyo con más policía judicial y personal especializado entre otras, en Hacienda Pública y materia tributaria.

 

Reforma 'populista y cicatera'

 

La fiscal ha criticado la última reforma del Código Penal impulsada por el Gobierno central al entender que es "populista y cicatera". 

   La fiscal ha explicado que, aunque la reforma recoge aspectos positivos como la persecución de la financiación ilegal a partidos, se queda corta porque únicamente persigue a quien da el dinero y no al partido que lo recibe.

   Similar escenario se presenta en el caso de los sindicatos, "inexistentes" en esta reforma. Con la modificación, ha lamentado, "se han quedado enormemente cortos". A pesar de que la reforma incluye el endurecimiento de penas de multa y prisión, resulta "preocupante" para González Avella que no se "toque el fondo" de la corrupción.

 

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