Operada con éxito a una niña de dos meses que carecía prácticamente de esófago

Operada con éxito a una niña de dos meses que carecía prácticamente de esófago

El bebé, que ahora tiene tres meses, padecía un problema que sólo se da en uno de cada 2 millones de recién nacidos

 

 

El equipo de cirujanos pediátricos del Complejo Hospitalario de Navarra formado por Javier Pisón, Lidia Ayuso y Alberto Pérez ha calificado de “éxito” la primera operación realizada en Navarra por ausencia casi total del esófago (atresia de esófago ultra long gap) a una niña de dos meses. Es, además, una de las escasas intervenciones de este tipo que se realizan en España cada año, ya que una atresia como esta se produce aproximadamente en uno de cada 2 millones de recién nacidos.

 

En la atresia de esófago, el esófago tiene una interrupción y la comida no puede llegar al estómago. Tras la intervención, la pequeña, ahora con cuatro meses, evoluciona favorablemente, engordando, alimentándose por boca y por sonda y estará ingresada hasta que pueda ingerir normalmente por boca. Se da la circunstancia de que la niña sufre Síndrome de Down.

Se trata del primer caso detectado en la Comunidad Foral, y los cirujanos destacan que el buen resultado de la operación se debe a la colaboración y al trabajo del equipo de Cirugía Pediátrica, Anestesista Infantil y los pediatras del Área Neonatal y UCI Pediátrica, así como de los equipos de enfermería de quirófano infantil y de pediatría.

En diciembre, a la pequeña recién nacida y con menos de 3 kilos de peso, se le practicó una primera cirugía, por vía toracoscópica (con tres pequeñas incisiones de 0,5 cm en el tórax) y se intentó una técnica de alargamiento de los pequeños muñones de esófago existentes.

Tras una semana y al comprobar que esta opción no daba los resultados esperados se realizó una cirugía de rescate muy compleja, en la que se abrió en un mismo acto quirúrgico el cuello, el tórax y el abdomen de la niña. El pequeño estómago se modeló para convertirlo en un tubo (técnica de Scharli) y se ascendió, pasándolo entre el esternón y el corazón, hasta alcanzar el muñón del esófago situado en el cuello. Es la primera vez que esta operación se hace en Navarra y una de las pocas realizadas en el mundo en niños de esta edad. 

 

 

Gran dificultad

Se trata de una cirugía que entraña gran dificultad, a lo que se suma la escasa edad y el pequeño tamaño de la niña. La operación requirió cerca de seis horas. A pesar de esa complejidad, no ha habido complicaciones. Las atresias de esófago son poco frecuentes, este caso era todavía más excepcional. Cuando falta un segmento largo del esófago y hay que sustituirlo por colon o estómago se suele esperar a que el niño crezca para disponer de tejidos más firmes, un mejor estado nutricional y mayor tamaño para facilitar la intervención. En esta niña las adherencias encontradas en el abdomen obligaron a realizar la intervención sin demoras.

Normalmente, indican los cirujanos, se puede realizar un cierre directo: la unión de los dos extremos del esófago “estirando” los cabos; pero dada la ausencia casi total de esófago que presentaba la niña era imposible realizar una cirugía convencional, por lo que consideran que el buen resultado de la operación y la intervención realizada son un éxito del equipo quirúrgico y pediátrico de Navarra.

“Es una cirugía de muy alto nivel. No había habido un caso quirúrgico tan complicado y ha supuesto romper muchas barreras. En tiempo de crisis, los profesionales seguimos apostando por la innovación y por el cuidado del enfermo”, señalan los cirujanos.

 

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