The Economist

The Economist

Por Federico Mayor Zaragoza.-Esta portada de “The Economist” del 28 de julio, cayendo la “S” y quedando el “pain”, el dolor, merece una pausada reflexión.

 
Comenta en el interior: “El pronóstico para España es sombrío. La economía ha entrado en recesión, el sector público recorta gastos y el sector privado se mantiene muy reticente a invertir… Para salir de esta situación, España requiere ayuda exterior… que podría llegar del BCE, junto a otras fuentes de rescate… La zona europea debería unirse alrededor de un plan económicamente aceptado y políticamente factible… Es necesario y urgente establecer el federalismo y poner en práctica acciones urgentes en favor del crecimiento… La gran lección que debe aprenderse de lo que sucede en España es que el retraso empeora las posibilidades de supervivencia del Euro…”.
 
Y más adelante: “Cuando habla de integración solidaria el Presidente Hollande debería añadir en qué tipo de integración está pensando… Europa no padece únicamente una crisis del euro sino una crisis de crecimiento, por su crónica incapacidad para estimular a los emprendedores… Son necesarias empresas pequeñas, capaces de rápido desarrollo” (y sin tentaciones de deslocalizar)…
 
Comenta la situación especialmente deteriorada –corrupción incluida- de Valencia. Y la de Murcia. Y la falta de liquidez en Catalunya…
 
“Europa deberá comprender –ojalá no sea demasiado tarde- la necesidad de poder obtener créditos directamente del BCE”, concluye.
 
•Algunas referencias nacionales:
·       Seguimos sin tasas sobre las transacciones financieras.
·       Seguimos sin abrir un “proceso de investigación parlamentaria y judicial”, en palabras de Josep Ramoneda (“El País”, 24/06/12), sobre lo ocurrido estos años en el sector financiero… Seguimos “sin revitalizar” los mecanismos de participación política para que los ciudadanos puedan hacer oír su voz”…
·       Seguimos sin atender los grandes desafíos que representan Río+20 y la pobreza extrema en que viven (y mueren) centenares de millones de habitantes de la Tierra…
·       “La fuga de capitales se acelera en mayo por el “caso Bankia” y marca otro record”, publica “Ideal” de Granada, el 01/08/12. En los cinco primeros meses del año la salida de capitales alcanzó 163 mil millones de euros… cuyo destino pueden ser inversiones en países terceros… y paraísos fiscales.
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Para que el presente  no acarree un futuro indeseable, ha sido especialmente indebido el recorte en sanidad y educación que, “en 2014 será de 9,627 millones de euros”, según informaciones recogidas por los medios. Se equivocan. Todo el resto de los capitales, toda la “salud financiera y laboral” depende, en último término, de la salud, la educación y la ciencia. Presenten un plan de ajustes muy ajustado… pero no impliquen a los pilares fundamentales del bienestar social y hagan como los Estados Unidos: emitan euros o eurobonos o hispanobonos para el “crecimiento”. Con sólo recortes nos hundiremos más cada vez. “La creación de empleo en los Estados Unidos anima a Wallstreet”, se lee en la prensa del 4 de agosto. Es el buen síntoma que corresponde a la emisión para incentivos, hace unos meses, de más de 300 mil millones de dólares.
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¿Y qué ha sucedido en  la TVE? ¿Dónde están aquellos telediarios que reflejaban bastante fidedignamente lo sucedido? Rindo homenaje a unos excelentes periodistas (Pepa Bueno, Ana Pastor, Xabier Fortes, …) … y deploro que el Gobierno vuelva a las andadas de principio de siglo. Tendremos que ver otros canales… ¡Qué pena!
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En 1967 ya fui a ver al Director General de Sanidad –a la sazón no existía Ministerio- para poner en marcha el Plan Nacional de Prevención de la Subnormalidad Infantil… Me especialicé en bioquímica perinatal y patología molecular del neonato. Luego participé en la transición y contribuí a enmarcar adecuadamente temas relacionados muy sensibles, “vidriosos”. En el libro “Gen-Ética” (2003), coordinado con Carlos Alonso Bedate, se contienen criterios y experiencias muy interesantes y aplicables. ¿Por qué no nos consultan antes de proponer cambios absolutamente inadmisibles científicamente en los supuestos de la interrupción del embarazo?
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S        pain tendrá lugar si, además de en política y economía, también en educación y concretamente en el bachillerato, tenemos que hacer las cosas “como Dios manda”. Este es el título, escalofriante, de la Presidenta Esperanza Aguirre en “La Tercera” del “ABC” del 7 de julio. Las reflexiones sobre la Alemania de Bismarck y las bases de la cultura europea “en el pensamiento de Grecia y Roma, y la moral y los valores de la tradición religiosa judeocristiana”, nos llenan de perplejidad durante la lectura de este artículo que termina, eso sí, después de rendir tributo de admiración a la educación alemana, manifestando que “la solución, como tantas veces, es la libertad”. En esto, casi plena coincidencia: la solución es, siempre, la libertad.
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“Se prorroga la congelación del empleo público”. De forma indiscriminada. Se equivocan. Una cosa es aconsejar austeridad y vigilarla… y otra es limitar la eficacia de servicios y seguir contribuyendo –¡los que iban a reducir el paro!- a elevar el número de desempleados.
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También se equivocan, y mucho, recortando los fondos para dependientes. Por unos denarios, al lado de las colosales cantidades dedicadas a la normalización financiera, muchos ciudadanos especialmente vulnerables se verán desatendidos y muchos “empleos básicos” perdidos.
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En plena tormenta económica, como el que no quiere la cosa, el Gobierno ha aprobado el viernes pasado el cambio de contenido de la asignatura “Educación para la Ciudadanía” en primaria y secundaria, que se llamará de ahora en adelante “Educación Cívica y Constitucional”. Es otro error, que nos separa conceptualmente de la Europa en la que tanto nos cuesta integrarnos. En 1993, ya lo he escrito repetidamente, tuvo lugar  en Montreal una gran reunión de profesores y pedagogos de todo el mundo, que aprobaron un “Plan Mundial para la Educación en Derechos Humanos y Democracia”… Casi veinte años después, los gobernantes españoles prefieren seguir pautas anacrónicas y periclitadas. Se equivocan. Y puede haber numerosas “objeciones de conciencia” que tanto aplaudieron (las autoridades eclesiásticas también) cuando se aprobó la “Educación para la Ciudadanía”.
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El Gobierno no  pierde ocasión para hablar de la “herencia recibida”… cuando la mayor parte de sus problemas se ha originado en Comunidades Autónomas e instituciones afines, como Valencia, Murcia… Caja Madrid, Caixanova… y los nefastos coletazos de la “burbuja inmobiliaria” de fines de siglo pasado, que el gobierno socialista no supo contener y encauzar.
 
¿Y en la Unión Europea?
Hollande, al proponer un “pacto de crecimiento”, pensó en la emisión inicial de 120 mil millones de euros para incentivos empresariales e impulso del empleo y trabajo, como Obama ha hecho en EEUU. Este es el camino. El del recorte e incremento del paro puede conducir a la rebelión social. Incluso, a la revolución. No, no es lo que debe  hacerse. Ésto no es “lo que Dios manda”. Ésto es lo que manda “el gran dominio” (militar, energético, financiero y mediático).
“Alemania presiona al BCE contra el plan de ayuda a España e Italia”: así se inicia, con grandes letras, el ejemplar de “El País” del 2 de agosto.  Y, en el interior, se lee: “El techo de deuda impuesto por Rajoy condena a Andalucía a más recortes… La Junta dice que Rajoy  pretende “privatizar, despedir y cerrar”. Y, muy importante, “la Reserva Federal vigila las decisiones europeas”.
El 3 de agosto: “El BCE empuja a España a otro recorte”… “La escuela pública –no la  privada, aclaro- pierde profesores por primera vez en 23 años”… Y sube la prima de riesgo y baja el IBEX… y compran los “mercados” para vender mañana… ¡!
Actuar
Frente a la complejidad, es preciso un enfoque interdisciplinar y dar a la filosofía y a la ética los amplios espacios que les corresponden, para diagnósticos rigurosos, para tratamientos a tiempo, y para la anticipación, porque la suprema facultad de la especie humana es prevenir.
Fernando Vallespín citaba recientemente a Borges cuando escribe “No nos une el amor, nos une el espanto”. Los Derechos Humanos se proclaman, precisamente, “para liberar a la humanidad del miedo”.
Es tiempo de acción, de intrépida y pacífica acción, de innovación, de creatividad.
Con la deslocalización productiva, de un lado, y la robotización, de otro, tenemos que ir pensando en “otra economía y otro modo de vivir”, título del reciente libro de Juan Torres López contra la crisis. “¿Es inevitable la dictadura de los mercados?”, se pregunta. Y concluye que otra economía es posible. Sí, otro modo de vivir de ahora en adelante. Otro modo plenamente democrático, eliminando para siempre las escandalosas desigualdades que ha propiciado el poder absoluto masculino y las tentaciones de sustituir, a escala local, regional y global, un sistema genuinamente democrático por unos grupos plutocráticos, incompetentes y codiciosos.
Ha llegado el momento de los “pueblos”, de la gente. Por primera vez en la historia, todos los seres humanos pueden progresivamente expresarse y tienen a su alcance la visión global del mundo.
Ha llegado el momento del federalismo a escala nacional y a escala europea, para evitar conflictos y derivas que no deberían producirse ni aceptarse. Poner “contra las cuerdas” al Estado autonómico es otro gran error. Es necesaria una articulación política, económica y ética, para vencer la inmensa inercia de una Comunidad Europea que no se convertirá en Unión si no se emancipa en cuestiones tan relevantes como la seguridad y la economía. La “euro-zona” no puede seguir de hinojos a merced de las grandes multinacionales.
Las rodillas, he escrito hace algún tiempo, son para alzarse, no para hincarse, no para seguir a pies puntillas las órdenes de los colosales consorcios ni de los multimillonarios que evaden insolidariamente miles de millones para depositarlos en los paraísos fiscales que, lamentablemente, orlan Europa.
¡Debilitar al Estado! Liberalizar todo lo que va bien y dejar al Estado los malos negocios. RENFE estaba en manos del Estado hasta que ya es atractiva para la privatización…
Enviamos fuera a los mejores profesionales (nos han costado sus estudios, su carrera, su doctorado…) y los capitales… Obcecados con los vaivenes bursátiles da la impresión de que los gobernantes no ve nada fuera del IBEX.
Es imprescindible movilizar a la clase media porque no tiene los condicionamientos de los más menesterosos.
Es cierto que, en plena “burbuja del espectáculo”, es muy difícil involucrar a la gente, decepcionada por la forma en que, tanto en Europa como en España, se gestionan políticamente los coletazos terminales del capitalismo. Las reacciones, esporádicas, algunas muy importantes numéricamente, no logran inquietar a los poderes nacionales y de la Unión Europea, en la que los mercados llegan a tener tal dominio que nombran, sin urnas, a los gobiernos de Grecia e Italia… Pero si el desdén a los políticos se acrecienta, si la desafección se convierte en animadversión, entonces la expresión puede ir acompañada de violencia y ésto no interesa, por principio, a nadie. Escúchense, encuéntrense, explíquense, rectifiquen cuando proceda. No abusen de una mayoría parlamentaria, porque puede volverse un “boomerang”.
¡Anticípense!...
El neoliberalismo globalizador, además de sustituir los principios democráticos –justicia social, libertad y solidaridad, tan bien enunciados en la Constitución de la UNESCO- por las leyes del mercado, y las Naciones Unidas por grupos oligárquicos (G-7, G-8, G-20) deslocalizó la producción y debilitó al Estado-Nación, transfiriendo buena parte del poder, político incluido, a grandes multinacionales…¡ a los mercados!
En la introducción al excelente libro “Alternativas económicas y sociales frente a la crisis”, editado por Alfonso Guerra y José Félix Tezanos, se lee: “Contextos de crisis como el que estamos viviendo dejan inservibles estrategias de éxito que se venían desarrollando… y nos exigen replantear nuestra forma de hacer, aplicando importantes dosis de innovación y creatividad…”.
Me gusta repetir que el por-venir está por-hacer y que hay momentos críticos en los que debemos inventar el futuro. Crisis y oportunidad: ahora podemos llevar a cabo una inflexión histórica. Contamos con la “tensión humana” y los conocimientos para hacerla. Sólo dos condiciones: favorecer un comportamiento democrático a todas las escalas (personal, local, nacional, regional y mundial) y atreverse. Los líderes auténticos son los que, cuando llega la ocasión, se atreven. Atreverse a saber y saber atreverse. De otro modo, mereceremos el terrible desplante que escribió Albert Camus: “Les desprecio, porque pudiendo tanto se han atrevido a tan poco”.
La realidad, tan adversa, ¿vencerá al fin la inercia de la mayoría de los ciudadanos, muchos indignados pero todavía impasibles?
Yo deseo sinceramente que, acuciados por hechos tan contrarios a los que les encumbraron, busquen el acuerdo general con la misma actitud e inteligencia con que se buscaron y lograron los Pactos de la Moncloa.
De esta manera podría ponerse de nuevo la “S” en su lugar.
De otro modo, las previsiones que hago desde mis “viejas pupilas cansadas” son muy negativas. El que avisa no es traidor

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