El calamarón de Merón murió asesinado por un congénere monstruosu

El calamarón de Merón murió asesinado por un congénere monstruosu
Por Luis Laria.-De una muerte  singular  es lo que  podríamos    denominar   las informaciones obtenidas  de la  necropsia   realizada ayer al    calamar  gigante que   apareció  flotando   en aguas  de la  vertical de la  playa  de  Merón  en  el  municipio   de  Villaviciosa.
 Este ejemplar   fue  trasladado  por  dos submarinistas, hasta  el puerto  deportivo de  Gijón  logrando  subirlo  a  bordo de la  embarcación con la que  practicaban pesca submarina, una  de  estas personas pertenece  al  destacamento  de  bomberos  del Principado de  Asturias en la  localidad  de  Luarca.
El  ejemplar  de  80   kilos  de peso y  una longitud  superior a los  8 metros, en   estado óptimo de conservación presentaba  signos  evidentes  de  haber  sido  mordido por  depredadores ya  después  de muerto.
No  obstante el interés  científico y  naturalista, al igual que en los más de  35   estudios  anteriores, nunca  aportó los  datos   tan interesantes  en  cuanto a la  causa posible  de  muerte como  en  este  caso
En la  observación  interna se  localizaron  múltiples marcas de presión con  rasgados en  el lateral  interior del manto  izquierdo que  nos   daba  cuenta de que  otro   calamar gigante de  muy superior    tamaño  habría  introducido sus   brazos creando además  daños  en  vísceras internas,  sobremanera en las  branquias encontrando   la  izquierda   desgarrada
A esta  situación de  ataque,  se  sumaría  otra condición  realmente traumática  cual es la  introducción también  de  un  brazo  o tentáculo  en   el   conducto del  sifón por lo que   ambos   casos  propiciarían la muerte por   asfixia del ejemplar.
Los  diámetros de las marcas de las  ventosas dentro del  sifón alcanzan los  3  centímetros  , lo que  indicaría que  el atacante podría    perfectamente ser  más del  doble  de peso de la  victima ya que  esta tiene  unas   ventosas con  diámetros  máximos de 1,8  centímetros.
Se  descarta  cualquier  asociación  por reproducción  o  cópula, ya  que  por el tamaño de las   ventosas, sin duda     pertenecían a otra  hembra debido a que los  machos  nunca  alcanzan  estos tamaños.
Es  factible  que   esta  agresividad  esté  motivada  por  territorialidad o competencia  de  alimentaria, si  bien es cierto que  podrían darse  casos de  canibalismo entre  ellos, en este  caso los  daños  posteriores a la muerte   han sido causados supuesta mente por  otros  depredadores oportunistas  como escualos    y no por  sus  congéneres.
Acciones  similares están datadas en otros cefalópodos como los pulpos muy  territoriales que pueden atacar a sus congéneres ante una situación de intrusión y que efectivamente generan presiones que terminan en axfisa.
Desconocemos  si  este  posible  ataque pudiera   generar  también problemas en el manto  exterior,  ya que  carecía  de  epidermis, por lo que  no   son  observables los  daños pero si que  se  presupone que  dicho  ataque se   habría  producido frontalmente, razón por la que  los  brazos   se  pudieron introducir en el interior del manto  y del  sifón, en caso de que  también  sufriera aplastamiento por  presión del manto, eso  incidiría  aún más  en la  imposibilidad   de  espirar   e  inspirar   el agua   y por  consiguiente  bloquear  definitivamente  el sistema  respiratorio
Este   hallazgo es  el primero   que podemos  constatar  en todo el tiempo en el que   CEPESMA estudia   a estos  grandes  cefalópodos desde el  año  1997 y  representa  una  información   muy relevante  en  cuanto al  comportamiento  de esta  especie.
También  durante  esta  jornada  se  realizó  el  estudio de otro  ejemplar   de la misma  especie, Architeuthis,  en  este  caso   un macho  de  unos  55   kilos  de peso  localizado en la  playa de  Palombina en el municipio de  Llanes.
La  aparición   de  ejemplares de  calamar  gigante  flotando  en la  superficie del  agua  en el  Cantábrico  no es  habitual,  salvo   en  el  2001 y   2003 por   razones   de  estudios   para   reconocer  los  yacimientos  de recursos  energéticos  como  el petróleo y  el gas  natural y que  provocaron  la  muerte  de  al menos   4  ejemplares   en el  2001  y   5   en  el  2003.
Hemos  de   señalar  que estos   solo han  sido los   encontrados  muertos  o moribundos   , pero sin  duda  muchos  otros   pudieron   sufrir   idénticas   consecuencias, además de  otras  especies, peces, etc.
Han participado en la   necropsia el  DR  Angel  Guerra  del  Instituto de investigaciones  Marinas  de  Vigo,  Roger  Villanueva del Instituto  de  Ciencias  del  Mar   de  Barcelona, Alejandro Escanez Universidad  de la  Laguna,  Alfredo  Garcia Viñuesa del CSIC  Barcelona y  Luis  Laria   de  CEPESMA.
Estas necropsias  formaron parte de las   actividades   que  se desarrollaron  dentro  de las  II Jornadas de  Ciencia  y  Gastronomía,   calamares  de  Luarca celebradas este  fin de  semana en  esta  localidad   donde  tiene la  sede  el Centro del Calamar  Gigante CEPESMA

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