Pescado, lapas, bígaros, mejillones, percebes y erizos formaban parte de la alimentación de las comunidades que habitaban la costa oriental asturiana en el Mesolítico. Los restos humanos recuperados en la cueva de Soḥornu, en Andrín, pertenecen al menos a dos individuos y revelan que uno de ellos obtenía alrededor del 55% de las proteínas que consumía del mar, uno de ...
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