Los niños son esponjas... solidarias!

Los niños son esponjas... solidarias!

Este lunes, en el blog de esparcer pusieron un post que me encantó: “Fiesta de cumpleaños solidaria”.  Os recomiendo leerlo y no quedaros ahí… pasad a la acción.

 

Realmente los niños tienen más de lo que necesitan. Hasta tal punto que cuando les preguntas qué les gustaría de regalo no saben, muchas veces, ni qué decir.  También es cierto que les encanta abrir regalos, cuantos más mejor… ¿pero acostumbrarlos a eso es bueno?

 

Sin darnos cuenta les estamos volviendo materialistas, sin aprecio a nada.

 

Por otro lado, los niños son sensibles y generosos. Son Solidari@s. ¿Por qué no encauzar ese don e incentivarlo?

 

No les tengamos en una burbuja. En el mundo en el que viven hay gente pasándolo realmente mal y ellos deben ser conscientes de esta realidad, poniendo su granito de arena desde bien temprano.  Sólo así conseguiremos adultos involucrados y Solidari@s, sólo así conseguiremos vivir en un mundo más equitativo, un mundo mejor.

 

Los niños son esponjas

 

Me viene a la cabeza una frase que repetía mucho la directora de la escuela infantil donde iban mis hijas pequeñas: “los niños son esponjas”.  Y es cierto.  Es nuestra responsabilidad que lo que absorban sean valores que repercutan en una sociedad mejor.

 

Voy a poneros ejemplos reales, no hipótesis ni ideales.  Ejemplos vividos en mi casa, promovidos por mis hijas. Hay muchos, pero los que más me impactaron son estos dos:

 

          •  *    El año pasado, mi hija de 7 años salió de clase con 27 tarjetas realizadas por otros tantos compañeros suyos con dibujos y mensajes para los niños de Haití.  Les trasladaban mensajes de ánimo por haber perdido sus casas y sus colegios en el terremoto, por no tener apenas para comer y compartían con ellos, en forma de dibujos, su cariño, sus juguetes… su solidaridad.  Ella, por propia iniciativa, pidió permiso a la profesora  para contarles a sus compañeros lo sucedido en Haití.
      •  
      • *     Hace unos pocos días, mi hija de 17 años y una amiga suya decidieron hacer una recolecta de juguetes para repartir entre niños en situación de pobreza de nuestra Comunidad.  Prepararon panfletos y los repartieron a la salida del colegio de sus hermanas pequeñas.  El día del martes de campo, en lugar de ir a comer el bollo con su pandilla, se dedicaron a recoger y clasificar los juguetes.

 

No hace falta deciros lo orgullosa que me siento por estas iniciativas, pero lo que quiero trasladaros con esto es que suceden porque en casa viven ese ambiente.  Están sensibilizadas y (muy importante) nosotros no frenamos sus “sueños” sinó que las apoyamos y animamos a que los lleven a cabo.

 

Los niños son solidari@s

 

No tengamos vergüenza adulta de qué dirán… tengamos vergüenza de no hacer nada.  Y son los pequeños gestos cotidianos los que lograrán que tengamos un mundo donde vivir en armonía y orgullosos.  Dejad que los niños os den lecciones de humanidad, dejad que penetren hasta lo más profundo y os muevan a actuar. De verdad, proponerles la idea de un cumpleaños solidario, por ejemplo. 

 

¡Os sorprenderán!

 

¿Habéis realizado alguna acción solidaria en familia? ¿Tenéis alguna idea? Contárnoslo, sin duda será bueno para todos.

 

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