Pedro Leal insta a elaborar un Plan Integral de Infraestructuras Educativas

Pedro Leal insta a elaborar un Plan Integral de Infraestructuras Educativas

Pedro Leal: “La ausencia de una planificación adecuada para abordar las necesidades de las infraestructuras educativas en Asturias está provocando quejas de todos los centros por su deficiente estado de conservación”

 

“Es indispensable una planificación que defina las prioridades de la administración educativa asturiana, que se fije un orden y un calendario de ejecución, elaborado con la máxima objetividad”

 

“Es patente la necesidad de elaborar un Plan Integral de Infraestructuras Educativas, como ya se instó desde este Parlamento al gobierno en el año 2016, a iniciativa de FORO”

                                 

 

Intervención del diputado de FORO, Pedro Leal, en el Pleno de la Junta General del Principado de Asturias, con motivo de la interpelación al Consejero de Educación, Genaro Alonso, sobre las infraestructuras educativas:

 

Las infraestructuras educativas, están convirtiéndose en uno de los polos de las preocupaciones de las distintas comunidades educativas, de corporaciones locales, de madres y padres, de sindicatos del ámbito educativo y de entidades de todo ámbito en nuestra CC.AA.

No es baladí, si le digo que casi todas semanas nos trasladan al menos una queja sobre el estado de algún Centro, y esto no es más que el reflejo de una cruda realidad: La ausencia de una planificación adecuada para abordar el conjunto de las necesidades de las infraestructuras educativas en el principado de Asturias.

 

Estas planificaciones no se deben dejar al albur de la improvisación, de la presión que pueda ejercer algún determinado colectivo, de la conveniencia política del momento, es decir, es indispensable una planificación racional y lógica, que defina las prioridades de la administración educativa asturiana, que se fije un orden y un calendario de ejecución, con un horizonte a largo plazo, y elaborado con la máxima objetividad.          

          

Disponemos de centros con diversa antigüedad, desde algunos que tienen más de 100 años de antigüedad, la mayoría oscilan entre los 50 y 60 años, algunos más modernos, y otros pendientes de nueva construcción por las circunstancias de la variación de la población en los distintos puntos de Asturias.

 

Creo que esto no es ajeno a los distintos grupos parlamentarios, de ahí que formulemos preguntas o iniciativas diversas sobre el estado de un centro u otro, o la necesidad de construir uno nuevo, y seguro que no será la última y se vern alguna más en esta Cámara.

 

El 20 de mayo de 2016, se aprobaba en este plenario una PNL a iniciativa de FORO, con el único voto en contra del grupo que sustenta al gobierno, el grupo socialista, que instaba al gobierno a elaborar un Plan Integral de Infraestructuras Educativas, un instrumento en el que se detallase:

 

-                Los centros educativos con necesidades más urgentes de rehabilitación y/o actuación.

-                Los lugares donde es necesario construir un centro de nueva creación, y/o trasladar a una instalación uno ya existente.

-                Centros en los que es imprescindible adecuarlas a la legislación vigente en materia de accesibilidad.

-                Centros donde se prevé que se necesita una actuación a medio plazo

-                El orden de prioridades de las mismas.

-                Un catálogo con las necesidades de modernización e implantación de nuevas tecnologías TIC, en cada centro, y un calendario para atender esta necesidad. Porque las nuevas tecnologías también son infraestructuras

 

Una buena planificación de los usos y de los recursos públicos, constituye una optimización de estos últimos.

 

Por tanto, el estado de conservación de buena parte de los centros educativos del Principado demuestra que ha existido una cierta desatención al mantenimiento de los inmuebles de los centros, los que corresponden a la administración local es imputable a ellos, pero otros son de competencia regional y por ellos le interpelo, sobre todo a los que tienen deficiencias de carácter estructural.

 

Las consecuencias de todo ello son bien conocidas: numerosos centros que necesitan obras de reforma, necesitan cubrición de patios, reparación de sus cubiertas, nuevas instalaciones de calefacciones, incluso nueva revisión de las instalaciones eléctricas, ventanales adecuados. Algunas obras están comenzadas y sufren continuos retrasos en su ejecución; otras, a pesar de las promesas del Gobierno del Principado, no acaban de comenzar, como colegios e institutos de nueva creación los cuales han sido prometidos. Colegios Públicos como el San Miguel de Trevías, Nuestra Sra. de La Humildad en Soto Luiña, el IES Rey Pelayo de Cangas de Onís, o aquellos otros que también ven pasar el tiempo acudiendo a clase en aulas modulares, son algunos de los ejemplos.

 

Así mismo, la población evoluciona, se traslada, en unas zonas desciende, y se agrupa en otras, lo que provoca necesidades educativas nuevas debido al crecimiento de dichas áreas, circunstancias que son previsibles conforme a los datos del padrón o censo municipal correspondiente; son los casos de La Fresneda, barrios como La Florida o La Corredoria, en Oviedo, que necesitan nuevos equipamientos educativos, que a su vez provocará reordenar aquellos inmuebles de centros que ven reducidas su matrícula de alumnado.

De igual modo, otros deben ser susceptibles de adaptar los inmuebles a la legislación vigente en materia de accesibilidad, disponemos de centros sin ascensor mismamente, que obligan a determinados alumnos a tener que desplazarse a otros que no tengan barreras arquitectónicas, aunque estén a más distancia o en otra localidad, incluso hay necesidades de trasladar y construir un nuevo centro como acontece con el CEE de Latores.

 

Por tanto, es imprescindible dar respuesta a las necesidades reales de infraestructuras en los centros y las comunidades educativas, que se comiencen a establecer unas prioridades de actuación para prevenir en el futuro y dotarse del adecuado marco financiero para llevarlas a cabo, y no nos encontraríamos ahora decidiendo si es prioritario actuar en este u otro centro, ni escudarse en pretextos presupuestarios para no abordar la reforma de una determinada infraestructura o no, porque no estaba planificada. Y englobamos como inversión en infraestructuras educativas las relativas a las nuevas tecnologías, ámbito que no se deben excluir de las lógicas necesidades constructivas.

Esta ausencia de planificación en materia de infraestructuras educativas no es de ahora, data desde la asunción de las competencias de Educación, hace casi 20 años.

 

Finalmente, quiero referirme, cómo no, a la Administración local, que, si bien tienen la obligación de hacerse cargo de las obras o labores de mantenimiento y conservación, no son de su competencia las obras que se refieren a cubiertas, cierres y demás elementos estructurales; unas Corporaciones municipales las afrontan con más diligencia que otras, y algunas, al ser Ayuntamientos denominados pequeños, no tienen una capacidad económica adecuada para abordarlo. Por tanto, en esta planificación no se debe renunciar a los convenios que antaño que existían entre la Administración del Principado de Asturias y los Ayuntamientos para estimular ese mantenimiento idóneo que redundará en una mejor conservación, lo que es positivo tanto para la administración local como para la autonómica. Hoy día no existen visos de recuperar este instrumento de colaboración entre administraciones.

 

Es patente la necesidad de elaborar un plan integral de infraestructuras educativas, como ya se instó desde este parlamento al gobierno en el año 2016, y que ya era necesario en pasados ejercicios, como decía, es la hora de diseñar una hoja de ruta, donde, en primer lugar, se tengan en cuenta las necesidades más urgentes y más perentorias relativas a los inmuebles donde se imparte enseñanza, se establezca el orden de prioridades y un calendario de ejecución de obras y actuaciones para poder afrontar una futura financiación de las mismas.

Como observará no interpelamos mirando al pasado, sino hacia el futuro.

 

RÉPLICA:

 

Le voy a hacer una comparación: Si para las infraestructuras viarias existen Planes Directores que abarcan de 10 a 15 años, para nuestras infraestructuras educativas se necesita una planificación similar, y estas no dependerían de avatares políticos, del color del gobierno, ni de condicionantes presupuestarios singulares.

 

Ya no sirve el argumento de que no se puede hacer una inversión en infraestructuras educativas por la prórroga presupuestaria; apelar a unas presuntas dramáticas consecuencias de una prórroga no procede, otras anteriores han demostrado que no es verdad, porque en el fondo, estos problemas se retrotraen a diez, quince y hasta veinte años atrás, lo cual deja en muy mal lugar la gestión de la Consejería en todos estos años, y el pasado ejercicio existió un presupuesto, acordado con PP y C’s, y tampoco se hizo un esfuerzo inversor en estas infraestructuras.

 

Reitero que no formulamos esta interpelación mirando al pasado, sino que intentamos que estudie la posibilidad de elaborar un instrumento de planificación para coordinar y ordenar las inversiones de cara a los centros, a los equipos directivos y a la comunidad educativa, con unas garantías de que las obras que se vayan a emprender, de que existe un adecuado planteamiento de las inversiones con los que van a poder contar en un futuro más o menos inmediato, y de la situación que van a encontrar en los propios centros de trabajo en los próximos años.

 

Podemos poner ejemplos de cómo al finalizar el ejercicio 2013, en una actuación que no resiste los más elementales criterios de transparencia y los más elementales criterios de objetividad, el Consejo de Gobierno repartió cantidades ?incluso algunas de ellas superiores a los 60.000 euros? a determinados centros docentes, en tanto que otros no recibieron cantidad ninguna, a pesar de haber solicitado y de tener esas necesidades trasladadas a la Consejería. Por el contrario, en el curso 2014-2015 muchos centros han visto drásticamente reducidos esos fondos que perciben para su conservación y para su mantenimiento porque, según la Administración del Principado de Asturias, disponían de remanente en su cuenta para afrontar dichos gastos. Y otros, por ejemplo, también, podemos anunciar, como el instituto de La Luz, que a pesar de disponer de consignación presupuestaria de 150.000 euros no han sido capaces en ese ejercicio de afrontar las reformas y han sobrado 70.000 euros para ello. Son paradojas de que, aunque se disponga de presupuesto, este no se invierte adecuadamente.

 

Otro dato: La inversión en infraestructuras, en este caso en el ámbito de la Educación, también crea empleo, y ya lo dije muchas veces en esta Cámara, puede constituir este Plan Integral, cuya elaboración le conminamos, una medida anticíclica para poner su granito de arena para sacar a Asturias de la crisis en la que está inmersa, también se puede hacer desde su departamento con la planificación adecuada.

 

El hecho de que tenían algunas inversiones previstas en el proyecto de presupuestos fallido, inversiones importantes que no discutimos, para el presente ejercicio, este extremo no sustituye la planificación que le estamos solicitando, y el no observar ánimo de enmienda sí que nos preocupa, porque la inversión en infraestructuras educativas continuará transitando al remolque de las decisiones que año a año, y fruto de la precipitación y/o improvisación se vayan tomando.

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