Improductivos y vagos

Improductivos y vagos

Eso es exactamente lo que son los trabajadores españoles, tanto del sector privado como del público. ¿Cómo es posible que no nos hubiéramos dado cuenta de ello antes?

 

Menos mal que, con cierta periodicidad, unos iluminados salen a la palestra para recordarlo. El penúltimo, el señor Fernando Suárez, otrora Ministro de Trabajo con Franco, en declaraciones vertidas en un periódico regional. ¡Qué razón tiene! Los jóvenes españoles no piensan en otra cosa que en el botellón y los trabajadores en las musarañas. Para ejemplo, los alemanes que solo piensan en laborar. Los germanos, asueto, el justo.

 

¡Claro! Ahí está todo el problema de la crisis. El día que los trabajadores españoles decidamos ponernos a producir, España desplaza a Alemania de la cabeza tractora del tren europeo.

 

Resulta que nuestro país ha vivido unos años de extraordinaria bonanza económica, claro está, debidos a la pericia de nuestros modélicos empresarios y de honrados y eficientes políticos, como el tal Fernando Suárez. Los trabajadores no deben tener la osadía de arrogarse el éxito porque no les corresponde.

 

Modélicos empresarios que acaban de sacar de España la friolera de 163.185,90 millones de euros en los cinco primeros meses del año, de los cuales, 41.294,30 millones se han escapado solo en mayo. Y quizás políticos, porque ni el señor Suárez ni nadie podrán atribuir la fuga de capitales a los improductivos trabajadores. O quizás sí, porque bien pensado, los elevados salarios que están arruinando a España han podido hacer acumular a más de un trabajador cantidades ingentes de dinero que, una vez pagada la hipoteca de su morada, si no han podido blanquear con la amnistía fiscal gubernamental, lo mejor que pueden hacer es quitarlo de en medio.

 

La productividad puede ser también un problema de organización, de falta de liderazgo, de elección de cargos directivos inapropiados (muchas veces a dedo), de utilización de tecnología obsoleta, de malas prácticas comerciales y empresariales, de malas condiciones de trabajo…

 

No está bien atribuirse todo el éxito de los años de bonanza cuando debería ser compartido con quienes contribuyeron sin duda a su consecución. De la misma forma, tampoco es correcto atribuir la crisis a la falta de productividad de los trabajadores, porque Ustedes saben que no es ese el origen, ni que el gran fraude se produzca en los subsidios de los desempleados o en las ayudas a la dependencia. El origen es más complejo, pero conocido.

 

Imagen: ilustración satírica de Pawel Kuczynski

3 comentarios

  • # Ricardo Fernández Responder

    03/08/2012 11:41

    Tines toda la razon Josemi, que nos quieran dar leciones lo que obstentaron catgos políticos en un DICTADURA.....y encima dira que es un demócrata. El día que los jovenes se echen a la calle y decidan acabar con los privilegios de estos personajillos, me

  • # Miguel cp Responder

    05/08/2012 19:28

    No me da la gana trabajar más. Muy al contrario, quiero hundir a este país, a este fallido estado. Intentaré chupar del bote todo lo que pueda hasta que todo este tinglado socio-económico estalle. Un consejo: haced como yo, invertid en guillotinas.

  • # Samy Responder

    19/08/2012 21:06

    Hay muchas clases de vagueza, en mi caso tengo dos vástagos biologicos de 22 y 23 años que nunca se acordaron de mi (un pensionista con 600 euros) y ahora me reclaman una pension alimenticia y el sistema judicial me amenaza con carcel si no a los vagos.

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